Rotura prematura o fisura en la bolsa de aguas: ¿Cómo reconocerla?

Fisura o rotura en la bolsa de aguas

Habitualmente, las membranas del embrión (corion y amnios) se rompen de manera espontánea durante el parto, cuando se haya dilatado el cuello del útero. Pero es posible que estas membranas se rompan cuando se aproxime la fecha del parto, se habla entonces de rotura precoz cuando ocurre en el parto, antes de la dilatación total, y de rotura prematura cuando se rompe antes de que empiece el parto. También distinguimos entre roturas que se producen antes de lo previsto (es decir antes de las 37 semanas), son estas últimas las que exponen a más riesgos, especialmente antes de las 35 semanas.

Los síntomas pueden variar: o bien la rotura es evidente y entonces la bolsa de aguas se rompe brutalmente y sale el líquido, es lo que se conoce como "romper aguas"; o bien hay una fisura en la bolsa de aguas que hace que vayan saliendo gotas de líquido amniótico poco a poco.

¿FUGA URINARIA, PÉRDIDAS VAGINALES O FISURA EN LA BOLSA DE AGUAS?

Al final del embarazo, las fugas urinarias son numerosas por culpa del peso del bebé en la vejiga. Estas pérdidas pueden identificarse fácilmente mediante su olor y su color. Las pérdidas vaginales también son muy frecuentes al final del embarazo, pero su textura más espesa y blanquecina ayuda a distinguirlas. Al contrario, el líquido amniótico es igual de fluido que el agua, inodora, incolora y transparente. En caso de pérdida recurrente (incluso después de haber orinado) o en caso de duda, no dudes en consultarlo.

Factores de riesgo de una rotura prematura de la bolsa de aguas

Se han identificado varios factores de riesgo. Si aparecen solos no pueden explicar que se produzca una rotura prematura de la bolsa de aguas. De esta manera citaremos:

  • Infección urinaria
  • Infección cervico-vaginal
  • Antecedentes de un parto prematuro
  • Dilatación del cuello del útero
  • Antecedentes de rotura prematura de las membranas
  • Placenta previa
  • Permeabilidad cervical anormal
  • Consumo de tabaco
  • Obesidad
  • Conización
  • Traumatismos fisiológicos (relaciones sexuales incluso cuando sus consecuencias siguen siendo fuente de debate) o iatrógenos (amniocentesis, prueba de sangre fetal)
  • Síndrome de Ehlers-Danlos (enfermedad genética rara provocada por una anomalía del tejido conjuntivo)
  • Polihidramnios

Pero en numerosos casos, la rotura que sufren las mujeres no tiene ningún factor de riesgo.

Diagnóstico de una rotura prematura de la bolsa de aguas

En la gran mayoría de los casos, el diagnóstico es evidente, se basa en el interrogatorio de la paciente y un examen clínico que va a permitir identificar que salga un líquido bien claro, abundante, a veces teñido o mezclado con partículas de vérnix. Un examen con espéculo permite, en la mayoría de los casos, determinar el diagnóstico. No se realizará examen pélvico para evitar aumentar el riesgo de infección y reducir el tiempo entre la rotura y el parto.

En caso de duda, se pueden llevar a cabo unos exámenes complementarios:

  • Una apreciación del pH con un test de nitracina o Amnicator ® (un bastoncillo que se introduce en la vagina va a cambiar de color si el pH es alcalino, lo que traduce la presencia de líquido amniótico y confirma la rotura de la bolsa de aguas). Si es negativo, elimina la posibilidad de una rotura.
  • La investigación del factor de crecimiento de la insulina o IGFBP1 que tiene una tasa elevada en el líquido amniótico. Un test Actim PROM ® permite que la paciente se tome las dosis en la cama.
  • El estudio de la proteína PAMG-1 in vitro del líquido amniótico puede realizarse en la sala de partos en 5 o 10 minutos gracias al test Amnisure ®.

Se pueden llevar a cabo otro tipo de exámenes (test de cristalización, de la fibronectina, ecografía…) pero son menos frecuentes.

Riesgo para la mamá y para el bebé de una rotura prematura de la bolsa de aguas

El principal peligro es que el bebé corre el riesgo de sufrir una infección. Por lo que es urgente acudir a un centro de maternidad o al hospital en caso de duda.

Otros riesgos importantes están ligados a una rotura prematura de la bolsa de aguas: riesgo de que el bebé nazca prematuramente con dificultades respiratorias, el prolapso del cordón umbilical (bajada del cordón antes que el bebé durante el parto), riesgo de que el bebé nazca de nalgas… Para la madre, existe un riesgo más importante de cesárea y de infecciones del útero.

Los cuidados de una rotura prematura de la bolsa de aguas

Los cuidados dependen estrechamente de la semana del embarazo en la que ocurra este problema.

  • Después de 36 semanas de amenorrea, el bebé no es prematuro y deja de ser un problema. Generalmente la mujer tiene unas 24 horas para ponerse de parto con la ayuda de antibióticos. Es obligatorio hospitalizarla y es necesario que se quede en posición horizontal. 
    En caso de problemas, sobre todo de infección (el líquido amniótico se examina sistemáticamente), se provoca el parto. También se provocará al cabo de 24 horas si no se pone de parto. Se realizarán, asimismo, exámenes bacteriológicos y un control inflamatorio al recién nacido para descartar cualquier riesgo de infección.
  • Entre las 22/25 y las 35 semanas, la madre será hospitalizada con descanso hasta el parto. El líquido se reforma constantemente y hay que limitar las pérdidas quedándose en horizontal. Deberá someterse a un tratamiento que reducirá el riesgo de infección (antibioterapia), favorecerá el desarrollo pulmonar del niño (corticoterapia), retrasará el parto (tocolyse)… El objetivo es alcanzar las 35 semanas del embarazo que marcan el límite a partir del cual el bebé puede nacer sin problemas. Se podrá transferir a un centro o servicio de maternidad especializado en embarazos de riesgo.
    La cantidad de agua y el bienestar del bebé se calculan regularmente mediante ecografías y registros cardíacos fetales (monitoring). En caso de infección, se provocará un parto vaginal o por cesárea en función del momento y de la presentación. Cuando más se alargue el embarazo, mejor será el pronóstico para el bebé.
  • Antes de las 22/25 semanas, la rotura prematura de la bolsa de aguas es muy poco frecuente, pero las consecuencias para el bebé son más severas. El tratamiento consiste entonces en hospitalizar a la madre para que descanse y someterla a un tratamiento con antibióticos. Pero el pronóstico a veces no es claro en caso de infección, de parto muy prematuro, de un mal desarrollo de los pulmones y de los miembros del bebé (se necesita una cantidad mínima de líquido para este desarrollo). Se puede contemplar  el aborto terapéutico .

Dr. Joël Agénor

D. Bême

Otros contenidos del dosier: Complicaciones durante el embarazo

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