Parto respetado: los derechos que toda mujer debe conocer

La mujer embarazada tiene derecho a decidir cómo y dónde quiere parir, y a elegir lo que cree que es mejor para ella y para su bebé. Es decir, tiene derecho a un parto humanizado, en el que el profesional respete su capacidad de parir, conozca los riesgos de las intervenciones y las practique solo cuando estén justificadas.

Las estadísticas de los partos

La realidad, sin embargo, suele ser distinta. Los partos respetados siguen siendo minoritarios y los casos de violencia obstétrica, demasiado frecuentes. En España, la tasa de cesáreas roza el 23%, un índice muy superior al 10% que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera aceptable. Lo mismo sucede con las episiotomías, un corte en la vagina que puede producir desgarros graves e incontinencia urinaria y que en España han llegado a practicarse en el 89% de los casos, una cifra escandalosa que, según la OMS, no debería practicarse en más de un 20% de los partos. “Hay otras prácticas, como la rotura de bolsa o la administración de oxitocina, que también se desaconseja realizar de manera rutinaria por ser perjudiciales y que, sin embargo, están a la orden del día”, denuncia Elena Gil, responsable de prensa de El parto es nuestro.

Las mujeres que sufren violencia obstétrica no siempre son conscientes de ello durante el parto, pero cuando echan la mirada atrás, muchas confiesan recordarlo con rabia, tristeza e impotencia. “Esto sucede porque en muchas ocasiones, el trato que reciben es deshumanizado y poco respetuoso. El personal médico da pocas explicaciones por miedo a sentirse cuestionado y a menudo interviene sin el consentimiento de la madre, vulnerando su derecho a decidir de manera libre e informada”, denuncia Gil.

A pesar de todo, los protocolos de parto humanizado existen y se han elaborado siguiendo las recomendaciones de la OMS y del Ministerio de Salud. El problema es que no todas las maternidades los implementan, porque cada una tiene sus propias normas de actuación. “Las intervenciones, de hecho, son más frecuentes en la sanidad privada: sus tasas de cesáreas, partos instrumentales y episiotomías son más elevadas. Esto se explica porque los partos los asisten obstetras, en lugar de matronas, formados para intervenir ante la más mínima complicación”, señala Gil.

La utilidad del Plan de parto

Para que el alumbramiento se adecue lo más posible a las expectativas de la futura mamá, desde El Parto es nuestro recomiendan hacer uso del llamado Plan de parto y nacimiento, “un documento en el que se resumen las prácticas más recomendables durante la asistencia al parto y que otorga a la embarazada la posibilidad de elegir la manera en que quiere dar a luz”, señala la responsable de prensa de la organización.

El Plan de parto es un documento similar a un consentimiento informado, tiene validez legal y puede servir para que la mujer denuncie cualquier tipo de práctica que considere se haya realizado sin justificación médica. Lo ideal es entregarlo antes del parto para que forme parte del historial médico de la embaraza, pero también puede presentarse al ingresar en el hospital. Como se especifica en el mismo documento, la mujer puede modificar sus preferencias en cualquier momento, “según su estado y el desarrollo de los acontecimientos”.

El Plan de parto suelen ofrecerlo las matronas y permite a la futura mamá manifestarse sobre una gran variedad de aspectos, entre ellos, la posición del parto (acostada, de pie, en cuclillas, etc.) y el lugar (en la cama, en la silla de parto vertical, etc.). La mujer puede negarse a que se le realicen por protocolo prácticas que están desaconsejadas, tales como el rasurado del vello púbico, la aplicación de una vía en el brazo (que impide su movilidad), la administración de oxitocina sintética o la ya mencionada episiotomía, y puede expresarlo en el documento.

Puede, asimismo, elegir que el cordón umbilical no se corte hasta que haya dejado de latir, que es lo más conveniente, y puede, incluso, decidir que sea su acompañante quien lo haga. Si desea permanecer con su bebé tras el parto, debe especificarlo, porque en muchas maternidades todavía separan a la madre de su hijo sin que haya una razón médica para ello. El Plan de parto contempla también cuestiones relativas a la lactancia y los cuidados del recién nacido, de los cuales pueden ocuparse la madre y su acompañante.

www.elpartoesnuestro.es

Otros contenidos del dosier: Embarazo y parto: derechos y trámites

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