10 mandamientos para perder peso sin privarte

Utilizo prendas cosmetotéxtiles

Convertidas en una herramienta adelgazante integral, las prendas cosmetotéxtiles todavía se ven perjudicadas por las antiguas ideas que frenan su uso: son feas, no se pueden lavar, dificultan la respiración… ¡Falso! Estas prendas son cada vez más modernas e indetectables, incluso se ajustan perfectamente como prendas de diseño y sus tejidos de punto no dejan de innovarse. Así que debemos olvidarnos de la imagen de la braguita moldeadora cutre de color beige a lo Bridget Jones y adoptar unas braguitas básicas negras moldeadoras y adelgazantes.
¿La promesa?¡Hasta una talla menos si se utilizan correcta y regularmente!

Hago la compra con el estómago lleno

El estudio de unos investigadores norteamericanos de la Universidad de Cornell, en Ithaca, ha demostrado lo que ya sospechábamos: nos dejamos tentar más fácilmente por los productos azucarados y con grasas cuando hacemos la despensa en ayunas (cuando estamos muertos de hambre al final de la mañana) que cuando vamos al supermercado después de comer. De este modo, para evitar llenar el carrito de todo tipo de dulces con un interés nutricional limitado, debemos escoger estratégicamente el momento de la compra. Y si verdaderamente no podemos hacerlo de otra manera, y tenemos que ir al salir de la oficina, cuando estamos cansados y hambrientos, se recomienda que justo antes comamos una manzana, masticándola lentamente.

Cuido mis sentidos 

Nada mejor que un aroma sabroso y una bonita presentación para (re)compensar un plato ligero. Pero, antes que cremas de mantequilla o salsas condimentadas, opta más bien por los buenos alimentos. Por ejemplo, da prioridad a los condimentos a base de hierbas aromáticas (albahaca, perejil, cebolletas, eneldo, tomillo o laurel) o zumo de limón, antes que a las salsas ya preparadas o a las vinagretas. Lo mismo en el caso de las especies (comino, curry, pimentón, ras o hanout) y los bulbos (ajo, cebolla, chalote), que embalsan deliciosamente y también son buenos para la salud y para la báscula. Por último, en los postres, piensa en el sirope de agave, flor de naranjo, menta, canela o vaina de vainilla infusionada para aromatizar y perfumar sin recargar ni azucarar. Es una opción astuta, pero sobre todo es buena.

Le doy color y dinamismo a mis bebidas

Ya sabes que no debemos acompañar las comidas y las cenas con un refresco si queremos perder algunos kilos. Sin embargo, ¡nada nos impide añadir un toque de dinamismo a nuestro vaso para evitar el aburrimiento y la tristeza del agua sola! ¿La clave de la fantasía sin pagar el precio? Consumir nuestras propias bebidas caseras en lugar de las bebidas de marca, que a menudo están llenas de azúcares y aditivos. Y nada es más fácil y rápido que hacer una limonada, una naranjada, un agua con gas con sabor a pomelo (toronja) o un té helado de menta, rosa o jazmín.  Sin azúcar, por supuesto. Y las versiones con gas también pueden conseguirse con las conocidas máquinas Sodastream.

Mimo mi cuerpo

Los beneficios físicos y psicológicos de los masajes ya están más que demostrados. Por ello, un buen estilo de vida siempre debería incluir estos preciados momentos de cuidados a uno mismo, que resultan tan buenos para la moral como para la silueta. De hecho, ya sea drenante, reductor, tonificante o circulatorio, el masaje adelgazante pone en juego todas las cartas, ya sea a nivel del aspecto de la piel (más lisa, más firme) como de la sensación de confort sentida (ligereza). Lo ideal sería poder renovar los beneficios cada semana, pero eso tiene un coste. Sin embargo, no dudes en comprarte algún vale de tratamiento en la mínima ocasión para aprovechar al menos un masaje al mes.

Capto las grasas

¿Una comida de negocios con un cliente importante o una cena en pareja en la que quieres darte un capricho sin salir hiper culpabilizada por algún exceso? Lleva encima algunas cápsulas de captadores de grasas y trágalas justo antes de una comida copiosa. Su fórmula ofrece una combinación de acciones de choque dado que reduce la mitad de las calorías ingeridas durante una comida, capta las grasas presentes en exceso en los alimentos y contribuye a su eliminación por vías naturales, ralentiza la asimilación de los azúcares y reduce su almacenamiento, así como acelera la sensación de saciedad: por tanto, comemos razonablemente sin tener la impresión de privarnos.

Ataco el michelín

Adelgazar sin privarse no significa adelgazar sin hacer ningún esfuerzo. De este modo, continuar dándose algún capricho implica forzosamente una cierta disciplina cada día. Por tanto, a diario debemos masajear al menos durante 5 minutos las zonas donde las grasas se acumulan con una crema adelgazante global o específica, para favorecer la penetración de los activos, mejorar la acción y activar la circulación. El tratamiento adelgazante debe aplicarse sobre la piel y luego realizar una serie de movimientos: palpar en círculo, amasar, golpeteo con presiones, etc., y siempre de abajo a arriba. También pueden utilizarse accesorios, como un aparato de masajes con puntitas o un eje rotatorio.

Mastico, por tanto, adelgazo

La “dieta de masticación” rara vez es seguida por las mujeres y, sin embargo, va bien y el motivo es puramente mecánico: cuanto más lenta y ampliamente mastiquemos, menos alimentos ingeriremos antes de llegar a la sensación de saciedad. Al comer con demasiada rapidez, nos llenamos, pero no quedamos saciados y tendemos a picar más durante el día. ¡Lógico! Lo importante es empezar una comida con las verduras crudas con un índice masticatorio elevado y concentrarse por completo en la boca durante toda la comida.  Este método requiere tomarse el tiempo necesario (el cerebro necesita unos veinte minutos de masticación para enviar la orden de saciedad) y eso, en nuestras sociedades actuales, ¡es algo muy raro!

Aligero los platos

Y eso es especialmente valioso en los postres. Por tanto, optamos por vinagretas aligeradas con agua y sustituimos la mayonesa por una mezcla de yogur desnatado o queso blanco 0% y mostaza. En el caso de la carne picada, optamos únicamente por aquella con un 5% de materias grasas en lugar de su hermana con un 15% de MG. Lo mismo en el caso de los quesos rallados para gratinar o los que se degustan con la ensalada, que escogemos en su versión light. También actuamos con astucia si sustituimos los ingredientes por su equivalente light (leche desnatada en lugar de leche entera, queso blanco 0% en lugar de nata, taquitos de jamón dulce en lugar de tacos de tocino, edulcorante en lugar de azúcar...) y si reducimos las cantidades de azúcar y materias grasas a la mitad. ¡Los platos siguen siendo sabrosos pero son dietéticamente menos pesados!

Pido ayuda

Para drenar, aligerar y afinar la silueta, a veces no basta con vigilar la alimentación y hacer un mínimo de ejercicio. Entonces, cuando la sensación de pesantez e hinchamiento se instala, podemos recurrir a un protocolo que combina la aplicación de un tratamiento activo, manipulaciones humanas llevadas a cabo por una esteticista y el uso de una máquina maligna. ¿La promesa de estos aparatos adelgazantes de nueva generación? Movilizar, desincrustar y eliminar la celulitis, y reducir uno o dos centímetros el contorno de las caderas, glúteos o vientre.

A. Gaspar-Lolliot

Otros contenidos del dosier: Perder unos kilos

Comentarios

Artículos destacados

Blue Majik: el superalimento que debes probar
Blue Majik: el superalimento que debes probar

¿Un superalimento? ¿Un colorante? ¿Una especia? Si estás en las redes seguro que ya has visto platos de comida de color...

Todo sobre el té matcha
Vegetarianos: ¿viven más?
Nitratos y nitritos en alimentos
Café: alternativas sin cafeína
Vegetariano: ¿Sabes elegir las proteínas?

Ser vegetariano o vegano es una tendencia que gana adeptos día a día, pero ¿sabes cómo elaborar menús vegetarianos...

Hacer otros Test