Dejar de fumar: Sustitutos de la nicotina

Parches, comprimidos, chicles, inhaladores, etc., los productos derivados del tabaco permiten luchar contra el síndrome de abstinencia y su séquito de molestias e inconvenientes. Estos productos ayudan a liberarse de la dependencia física a la nicotina y aumentan las posibilidades de dejar de fumar. Si funcionan, ¿por qué no usarlos?

Enganchado, pero ¿hasta qué punto?

Para determinar la posología que más de adapta a cada necesidad, basta con responder algunas preguntas rápidas del test de Fargerström. Este se vende en la mayoría de las farmacias y también podrás hacerlo en nuestra página web y permite evaluar de manera fiable la dependencia que se tiene a la nicotina. No intentes calcular tu grado de adicción contando el número de cigarrillos que fumas al día, pues es un muy mal indicador. Esta primera etapa es muy importante y no debes descuidarla. Médicos y farmacéuticos están para ayudarte, de manera que no dejes de preguntarles cualquier duda que tengas. Las mujeres embarazadas y las personas con problemas cardiacos pueden utilizar los derivados de la nicotina bajo supervisión médica.

¡Nicotina cuando me dé la gana!

Los principales derivados de la nicotina que se venden en farmacia son los chicles, los parches, los inhaladores y los comprimidos.

Los parches de nicotina

  • El principio:

Los parches desprenden nicotina, lo que permite aliviar los síntomas característicos de la abstinencia física. El cuerpo absorbe la nicotina fácilmente a través de la piel. Los parches contienen dosis variables de la sustancia, lo que permite adaptar el tratamiento a la intensidad de la dependencia farmacológica. Los parches contienen cantidades decrecientes de nicotina, que pueden ir de los 21 mg a los 5 mg diarios, aplicados a lo largo de un tratamiento que suele durar tres meses. Los parches se pegan por la mañana en la piel y se dejan durante 16 o 24 horas, según los casos.

  • Resultados:

El uso de los parches lo recomiendan muchos expertos. La motivación es el principal factor de éxito del tratamiento, pero la eficacia del proceso de desintoxicación aumenta gracias al efecto placebo de los parches. En total, entre un 16 % y un 20 % de los fumadores logra dejar de fumar con ayuda de esta técnica.

  • Ventajas:

Los parches pueden comprarse sin receta médica y gracias a las diferentes dosis de nicotina, el tratamiento puede adaptarse a la necesidad de cada fumador.

  • Inconvenientes:

Los parches pueden producir molestias en la piel (picor, quemaduras…) y solo ayudan a combatir la dependencia farmacológica, la psíquica no.

Chicles de nicotina

  • El principio:

Es similar al de los parches. El aporte de nicotina que se obtiene de manera sublingual alivia los síntomas de la abstinencia física. La cantidad de chicles que se mastiquen puede variar en función del nivel de dependencia farmacológica, que se evalúa del mismo modo que para los parches, con ayuda del test de Fagerström. Existen en el mercado chicles con diferentes dosis: 2 mg, 4 mg, etc. Los que contienen cantidades mayores de nicotina se adaptan mejor a las personas que fuman mucho. El tratamiento dura unos tres meses y se recomienda dejarlo pasados los seis.

  • Resultados:

Varios ensayos terapéuticos han demostrado que la eficacia de los chicles es comparable a la de los parches, con un tasa de desintoxicación de 19 % en un año. Para obtener un efecto óptimo, los chicles deben utilizarse correctamente (succionándolos al principio y masticándolos lentamente durante 30 o 40 minutos) y tanto la dosis como la duración del tratamiento deben ser las suficientes.

  • Ventajas:

Los chicles pueden usarse junto con los parches, para calmar el deseo incontrolable de fumar que los segundos no siempre satisfacen. Se adaptan bien a las necesidades de las personas que no fuman regularmente y permite a los exfumadores participar activamente en su proceso de desintoxicación. Además, mantienen la boca ocupada.

  • Inconvenientes:

Los chicles deben usarse correctamente. En efecto, si se mastican muy rápidamente la nicotina se libera demasiado deprisa y puede aparecer hipersalivación, ardor de estómago e hipo. El chicle tampoco es eficaz si se traga, ya que el hígado lo destruye casi por completo.

Comprimidos sublinguales y chupables

  • El principio:

Es el mismo que el de los chicles: calmar las ganas de fumar mediante el aporte de nicotina, que se obtiene en forma de comprimidos orales.

  • Ventajas:

Estos comprimidos son más discretos y fáciles de usar que los chicles.

  • Inconvenientes:

Como sucede con los otros sustitutos de la nicotina, estos comprimidos pueden dar dolor de cabeza al principio del tratamiento.

Inhalador de nicotina

  • El principio:

El inhalador tiene el aspecto de un cigarrillo y contiene un cartucho de nicotina que se vaporiza (en la dosis previamente fijada) cuando se siente el deseo de fumar.

  • Ventajas:

El inhalador permite aliviar los síntomas que produce la abstinencia, pero también calma la ansiedad psicológica, al imitar el acto de fumar. Puede, como los chicles o los comprimidos sublinguales, utilizarse junto con el parche.

  • Inconvenientes:

Las concentraciones sanguíneas de nicotina se alcanzan más lentamente que cuando se fuma un cigarrillo y el fumador debe esperar un rato para sentir saciado su deseo de fumar.

Debe tenerse en cuenta que:

Los comprimidos, los chicles y el inhalador liberan nicotina poco a poco, lo que permite administrar el aporte de nicotina en función de las necesidades de cada momento. Los parches, por el contrario, liberan nicotina de manera regular a lo largo del día.

Por ese motivo es posible asociar el parche con los demás productos, para colmar las ganas repentinas de fumar.

Elegir bien

Todos los sustitutos de la nicotina tienen una eficacia y una posología similar. Sin embargo, para ser eficaces deben emplearse durante un periodo de tiempo prolongado; la media suele ser 12 semanas, algo más para los fumadores muy dependientes. Cada cual debe elegir el tipo de tratamiento que más le convenga, en función de su actividad profesional, de cómo lleve la desintoxicación, de la sensibilidad a los efectos indeseables, etc. Lo ideal es planificar el tratamiento desde el principio. Durante un tratamiento estándar de 12 semanas, las dosis de nicotina deben disminuir mensualmente.

Pero los sustitutos de la nicotina, ¿no crean costumbre? ¿No terminan sustituyendo una dependencia por otra? No exactamente. El potencial adictivo de la nicotina responde a la velocidad con que el organismo la absorbe, pero como los productos sustitutos liberan la nicotina de manera regular, el fenómeno de la dependencia no tiene lugar.

De hecho, un estudio americano ha permitido revelar que no existe escalada en el consumo de la nicotina en ratas que han podido recurrir a un autoadministración, contrariamente a los que sucede con sustancias como la cocaína. Los sustitutos de la nicotina ayudan enormemente a dejar de fumar. Además, sea cual sea el método que se utilice, el presupuesto no será un freno, ya que siempre se gastará menos que con el consumo de tabaco actual. Y si las ganas de fumar aumentan, siempre puedes subir las dosis o masticar un chicle de 4mg en lugar de uno de 2mg.

M. Brossoni

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