¿Se puede aprender a vivir con el dolor crónico?

Desarrollada en las décadas de los 80 y 90, la terapia de aceptación y compromiso (ACT) surge de la tradición de la terapia cognitivo-conductual, con un matiz: intenta que las personas acepten pensamientos, sentimientos, recuerdos y sensaciones corporales que están fuera de su control, en lugar de intentar cambiarlos o deshacerse de ellos.

Así, se anima a las personas con dolor crónico a participar en actividades que agreguen valor y significado a sus vidas, incluso cuando el dolor persiste. La ACT intenta servirse -mediante ejercicios, grupos de apoyo o terapia conversacional- de la capacidad humana para ejercer el pensamiento consciente sobre las sensaciones, emociones y asociaciones. También estaría vinculada con las estrategias de cambio necesarias para aumentar la flexibilidad psicológica, es decir la posibilidad de trabajar con las experiencias personales que ocurren en el presente para darles un valor determinado.

La idea de que la aceptación del dolor pueda servir como una alternativa eficaz a los analgésicos se basa en un área de investigación emergente, que no está unánimemente aceptada. Además, no hay un único camino para que la gente pueda aprender a aceptar el dolor crónico y convivir con él; lo que funciona para un paciente puede no hacerlo con otro. Sin embargo, algunos terapeutas, especialmente en Estados Unidos -donde la adicción a los fármacos es un serio problema de salud pública- consideran que la aceptación del dolor podría jugar un papel y reducir los problemas de la sobremedicación y la dependencia de los opiáceos, dos factores que han contribuido a una disminución de la esperanza de vida en ese país. 

¿Cómo aceptar el dolor crónico?

De entrada, la idea de aceptación no es fácil de explicar a las personas con dolor crónico. Cuando un grupo de investigadores de la Universidad de New Brunswick preguntó a mujeres con dolor crónico que sufrían artritis y fibromialgia qué pensaban sobre esta terapia, recibieron una reacción, en general, negativa. La mayoría asociaba compromiso con “rendirse” o “ceder al dolor”, según escribieron los propios investigadores en el trabajo publicado en la revista Pain Research and Management en 2008. Sin embargo, el estudio demostró también que muchas de las mujeres habían aprendido a convivir con su dolor de una manera que se correspondía con los parámetros de la ACT: estaban decididas a conseguir la mejor calidad de vida posible, a pesar de sus condiciones. Eso sí, en lugar de describirlo como aceptación, las participantes prefirieron usar palabras como "abrazar", “manejar” o "lidiar con” el dolor.

Terapia complementaria a la ACT

Los conceptos erróneos sobre lo que significa la aceptación del dolor también pueden provocar rechazo. Después de todo, aprender a vivir con dolor choca hasta cierto punto, al menos en apariencia, con la esperanza de encontrar una cura. Sin embargo, la ACT no significa abandonar otras alternativas. Psicólogos y expertos en rehabilitación explican que puede servir como un mecanismo de apoyo junto con otras formas de control del dolor. Hábitos como mantener una dieta saludable, una vida social activa y hacer ejercicio tan regularmente como sea posible en combinación con medicamentos puede ayudar a paliar las molestias.

Por supuesto, la utilización de analgésicos con recetas no siempre implica la aparición de dependencias o problemas, si el profesional médico considera que son necesarios significa que hay una razón. Pero tomarlos implica ciertos riesgos, desde efectos secundarios adversos hasta la posibilidad de dependencia, y discutir las opciones con su médico es siempre una buena estrategia. La Sociedad de Psicología Clínica, una división de la Asociación Americana de Psicología, , ha afirmado que la investigación en apoyo de la terapia de aceptación y compromiso para el dolor crónico es sólida y la recomienda abiertamente.

Fuentes:

  • ‘The meaning and process of pain acceptance. Perceptions of women living with arthritis and fibromyalgia’, Diane L LaChapelle, Susan Lavoie and Ainsley Boudreau. Pain Research and Management.
  • ‘Acceptance and Commitment Therapy: An Experiential Approach to Behavior Change’ Guilford Press. Hayes, S. C., Strosahl, K., & Wilson, K. G.
  • Sociedad de Psicología Clínica, Asociación Americana de Psicología.
  • ‘A review of Acceptance and Commitment Therapy (ACT) empirical evidence: Correlational, experimental psychopathology, component and outcome studies’, Ruiz, F. J. International Journal of Psychology and Psychological Therapy.

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