Celulitis

El término celulitis también de signa la infección del tejido situado bajo la piel. La celulitis «estética» es una alteración crónica de la piel que afecta a la dermis y, sobre todo, a la hipodermis.

Mecanismo

El mecanismo de aparición de la celulitis no se conoce bien, pero parece abarcar dos fases. En primer lugar, las células grasas (adipocitos) se inflan por el almacenamiento de ácidos grasos de origen alimentario (triglicéridos) y comprimen el tejido de sostén que las rodea. Este tejido conjuntivo está rodeado por vasos linfáticos y sanguíneos, que también están comprimidos. En segundo lugar, toda esta estructura se deteriora, lo que causa hinchazón (edema) y, posteriormente, un engrosamiento del tejido conjuntivo.
Éste acaba por endurecerse y volverse fibroso, lo que provoca un acolchamiento visible (la famosa «piel de naranja»).

Causas

Todos estos fenómenos están relacionados con una serie de factores que pueden asociarse. La herencia es una causa evidente en algunas familias, en las cuales la celulitis se transmite de madres a hijas. Los trastornos de la circulación venosa y linfática también pueden favorecer la aparición de celulitis. Los desequilibrios alimentarios pueden influir en este sentido, lo mismo que el estrés, que favorece el almacenamiento de grasas en el organismo.
Los trastornos hormonales, especialmente el exceso de estrógenos, que favorecen la absorción y la retención de agua en el tejido conjuntivo, agravan –por lo general– la aparición de la celulitis.

Descripción

La celulitis puede afectar a ambos sexos, pero aparece sobre todo en la mujer: el 90 % de la población femenina está afectada.
Aparece en la pubertad: la piel se vuelve roja y granulosa, sobre todo en los muslos y las nalgas. Entre los 25 y los 50 años, la celulitis adquiere un aspecto blando y después fláccido, con bultos bajo la piel que se acentúan; la piel está cada vez más acolchada (piel de naranja). Puede aumentar durante los embarazos.
La celulitis se localiza en las caderas, las nalgas y la cara externa de los muslos. A menudo se vive como un verdadero drama estético y origina numerosos complejos ante los criterios de belleza actuales.

Tratamiento

El tratamiento debe tener en cuenta todos los factores responsables de la celulitis y exige tomar varias medidas.
La dieta recomendada consiste en disminuir el aporte de materias grasas y azúcares de absorción rápida, para evitar el almacenamiento de grasas. No hay que subestimar su eficacia, puesto que este tipo de dieta actúa en primer lugar sobre las células grasas situadas fuera de las zonas de la celulitis. La actividad física –especialmente la natación, que es el deporte más indicado– también suele mejorar el aspecto de la piel.
El drenaje linfático y el uso de ropa de contención permiten estimular la circulación venosa y linfática, implicadas en la aparición de la celulitis. Los masajes manuales con cremas que contienen sustancias destinadas a impedir el almacenamiento de grasas y a mejorar la circulación venosa también son útiles.
Las curas termales (tratamientos en piscina, hidromasajes y baños en fangos marinos) suelen resultar eficaces.

Celulitis infecciosas

Las celulitis infecciosas se deben a infecciones subcutáneas producidas por di versos gérmenes (estreptococo o estafilococo). Pueden guardar relación con una herida en la piel, en personas susceptibles (diabéticos) o con una higiene precaria. La forma aguda (erisipela) se caracteriza por placas rojas, calientes, duras y dolorosas. Afecta sobre todo a las extremidades inferiores, pero puede aparecer también en la cara o el cuero cabelludo. La fiebre elevada (40 °C) y un estado general alterado indican la necesidad de administrar un tratamiento antibiótico de urgencia o, incluso, de hospitalizar al paciente.

Liposucción

Es una técnica quirúrgica que permite disminuir los excesos de grasa de la hipodermis y que cada vez se emplea más. Se practica con anestesia local o, con menos frecuencia, general. Después de anestesiar a la paciente, se introduce un instrumento que sirve para efectuar punciones en las masas grasas que hay que vaciar. Se emplea, entonces, un aspirador potente, que elimina el contenido graso en exceso.
Esta técnica puede aplicarse si se respetan ciertas condiciones (zonas limitadas, respeto del tejido subcutáneo y límites razonables de cantidades aspiradas). Pero no hay que olvidar que la celulitis no constituye más que un trastorno estético y que toda intervención agresiva es susceptible de dejar secuelas.

Otros contenidos del dosier: Enfermedades de la piel

Comentarios

Artículos destacados

¿Quién puede acceder al historial clínico?
¿Quién puede acceder al historial clínico?

La gestión de los datos médicos supone, al mismo tiempo, un desafío y una poderosa herramienta en la sanidad actual. La...

Consultas médicas online: ¿es posible?
¿Miedo a ir al médico?
Cómo aceptar el dolor crónico
¿Qué es la TRH?
¿Sufres alergia?

Estornudas, te sientes cansado/a, te hablan de bronquitis, de traqueítis… ¿Y si tuvieras alergia?

Hacer otros Test