Melanoma

Debido a su gravedad, es primordial reconocerlo lo antes posible, para iniciar de inmediato el tratamiento y aumentar las posibilidades de curación.
El melanoma evoluciona en tres estadios. El primero corresponde a una lesión localizada en la piel. En este momento, hay que actuar rápidamente, ya que el tratamiento suele ser eficaz si se aplica a tiempo.
El segundo corresponde a la afectación de los ganglios linfáticos localizados cerca de la zona donde se desarrolla el melanoma.
El tercero consiste en la diseminación del cáncer a otros órganos, en forma de metástasis que afectan esencialmente al hígado, los pulmones y el cerebro.

Causas

El melanoma se debe a la proliferación de los melanocitos, las células encargadas de fabricar el pigmento responsable del color de la piel (melanina).
Los melanocitos tienen su origen en una zona concreta del cerebro del embrión, la cresta neural. Se desprenden de ella antes del nacimiento y colonizan la piel.
Permanecen aislados en la epidermis. Al entrar en contacto con las células epidérmicas, les proporcionan el pigmento.
Los melanocitos se agrupan y se sitúan en la unión entre la dermis y la epidermis. Cuando las agrupaciones son muy numerosas y sobreelevadas, forman los lunares, o nevus.
Los melanomas se constituyen de dos formas: pueden proceder de un lunar que degenera o aparecer espontáneamente sobre una piel sana, lo cual es más frecuente.
El factor esencial que explica la aparición de un melanoma es la exposición solar. Las insolaciones son muy peligrosas para la piel.
Para prevenir la aparición de melanomas, es fundamental utilizar protección solar, especialmente en los niños.

Signos

Melanoma procedente de un lunar. El primer signo que debe llamar la atención y decidir la consulta con el médico es la aparición de cambios en un lunar. Un lunar es una pequeña lesión bien delimitada, de color ocre claro a marrón oscuro, localizada en cualquier zona de la piel. No obstante, suele encontrarse casi siempre en la espalda, la cara externa de los brazos, el tórax, los muslos y las piernas.
Hay que desconfiar especialmente de:
Lunares que aparecen en los 6 primeros meses de vida; son más peligrosos cuando están extendidos.
Hay que eliminarlos quirúrgicamente.
Lunares que se modifican rápidamente: el tamaño aumenta, los bordes se vuelven irregulares, la coloración cambia y aparecen varios matices, que van del blanco grisáceo al marrón oscuro.
También pueden ser dolorosos y sangrar.
Lunares situados en una zona de rozamiento, como la cintura, la planta de los pies o las zonas que ocupan los tirantes del sujetador en las mujeres.
Melanoma que aparece espontáneamente. Este melanoma, llamado de extensión superficial, supone el 80 % de los casos. Se presenta como una mancha negra con contornos irregulares y colores variados en la misma lesión: blanco grisáceo, marrón claro, marrón oscuro o negro. Se desarrolla con bastante rapidez y aparece, sobre todo, en la espalda (en el hombre) y en las piernas (en la mujer).

Complicaciones

En algunos casos, aparecen complicaciones: recidiva local o en las proximidades y extensión del cáncer (metástasis) a los ganglios, al hígado, a los pulmones y al cerebro. La quimioterapia resulta poco eficaz contra estos tumores (sólo da buenos resultados en el 20-25 % de los casos). La inmunoterapia y los tratamientos estimuladores de la inmunidad están investigándose y son difíciles de tolerar.
Actualmente, la detección precoz sigue siendo la mejor garantía de éxito.

Otros contenidos del dosier: Enfermedades de la piel

Comentarios

Artículos destacados

¿Quién puede acceder al historial clínico?
¿Quién puede acceder al historial clínico?

La gestión de los datos médicos supone, al mismo tiempo, un desafío y una poderosa herramienta en la sanidad actual. La...

Consultas médicas online: ¿es posible?
¿Miedo a ir al médico?
Cómo aceptar el dolor crónico
¿Qué es la TRH?
¿Sufres alergia?

Estornudas, te sientes cansado/a, te hablan de bronquitis, de traqueítis… ¿Y si tuvieras alergia?

Hacer otros Test