Cáncer de esófago

El esófago es un conducto de unos 25 centímetros de longitud que une el fondo de la garganta con el estómago. El cáncer de esófago corresponde a la proliferación incontrolada de las células que lo constituyen. Se puede desarrollar a cualquier altura del órgano.

Frecuencia

La frecuencia del cáncer de esófago varía de una zona a otra del mundo. En los países occidentales, se calcula que cada año se producen 10 casos nuevos por cada 100.000 habitantes; la mayoría de los afectados son personas de más de 50 años. En algunas regiones (algunos países del Extremo Oriente e Irán), la frecuencia de este cáncer es particularmente elevada. Este hecho parece asociarse a ciertos productos químicos contenidos en la alimentación. Los hombres lo padecen en mayor medida que las mujeres.

Síntomas

El cáncer de esófago comienza mucho antes de que se manifieste y las primeras molestias aparecen con frecuencia cuando la enfermedad ya está en una fase avanzada.
El primer signo es la dificultad de deglución (disfagia). El paciente tiene la impresión de que los alimentos se detienen de tanto en tanto en el esófago. Esta dificultad aparece primero de forma intermitente, pero más adelante se hace permanente y dolorosa. En ocasiones, se acompaña de sensación de ardor a nivel del esternón, de molestias digestivas después de las comidas (dispepsia) y de eructos dolorosos. Estos signos van seguidos por un deterioro rápido del estado general del paciente, que también puede padecer infecciones respiratorias, debido a la formación de vías falsas hacia la tráquea.

Causas

El cáncer de esófago se debe esencialmente a una intoxicación por el alcohol y el tabaco. En estos casos, se puede asociar con un cáncer de garganta (laringe, faringe) y con un cáncer pulmonar. Más raramente, el tumor aparece sobre una lesión preexistente: inflamación del esófago debida al reflujo anormal de las secreciones ácidas del estómago (esofagitis péptica), a una alteración de la motricidad del esófago (acalasia), que comporta una anomalía del emplazamiento del punto de unión entre el esófago y el estómago (endobraquiesófago).

Diagnóstico

El diagnóstico del cáncer de esófago se establece mediante la introducción en este órgano de un tubo de fibra óptica (fibroscopio), que permite observar el tumor y obtener una muestra para analizarla luego en el laboratorio. El balance de la extensión local del tumor y la búsqueda de otras afecciones en el paciente (cirrosis, bronquitis crónica) permitirán elegir el tratamiento más adecuado.

Tratamiento

Según el tamaño del tumor, la extensión del cáncer a otros órganos y el estado general del paciente, se pueden plantear varios tratamientos.
Tratamiento quirúrgico. Es el más eficaz. Consiste en extirpar el tumor y la parte del esófago situada por encima y por debajo del tumor (esofaguectomía parcial). Para poder unir los extremos de los dos segmentos restantes, con frecuencia hay que desplazar el estómago a una posición más elevada. En algunos casos, es necesario practicar la resección de todo el esófago (esofaguectomía total). El cirujano extirpa entonces una parte del intestino (colon) y lo coloca en el lugar del esófago para restablecer la continuidad del tubo digestivo. La esofaguectomía es una operación seria, que requiere hospitalización durante 2 o 3 semanas.
Radioterapia. Consiste en someter al paciente a un haz de rayos que tienen la propiedad de destruir las estructuras responsables de la división celular (lo que
comporta la muerte de las células cancerosas). Con ella se alivian los trastornos de la deglución. También puede mejorar la eficacia de la cirugía al reducir el volumen del tumor.
Quimioterapia. Se suele recurrir a la quimioterapia (administración de sustancias destinadas a destruir las células cancerosas) para mejorar el resultado de la cirugía y de la radioterapia.
Tratamientos paliativos. No curan la enfermedad pero permiten que se tolere mejor.
Se recurre a ellos cuando el tumor está muy extendido e impide el paso de los alimentos por el esófago. Uno de estos tratamientos consiste en colocar un tubo corto y rígido a nivel del tumor para impedir que la masa tumoral disminuya el calibre del esófago. Con ello, el paciente podrá alimentarse normalmente.

La vida después de la esofaguectomía

La extirpación parcial o total del esófago, o esofaguectomía, es una intervención quirúrgica seria, sobre todo cuando el tumor se ha extendido o cuando se practica en una persona de edad avanzada o con insuficiencia respiratoria. Después de la operación, el paciente tiene tendencia a adelgazarse. Ha de modificar su régimen alimentario (comidas poco abundantes pero ricas en calorías) y su ritmo de alimentación (fraccionamiento de las comidas). Además, debe seguir un control médico regular.

Pronóstico y prevención

A pesar de los tratamientos, el pronóstico del cáncer de esófago sigue siendo malo.
Esto probablemente está asociado al hecho de que el diagnóstico es, en muchos casos, tardío. La prevención es, por ello, esencial. Pasa ante todo por la lucha contra el tabaquismo y el alcoholismo. También se basa en la vigilancia de los pacientes con enfermedades que predisponen al cáncer (acalasia, esofagitis). Esta vigilancia consiste en practicar regularmente una exploración endoscópica (introducción en el esófago, a través de la boca, de un tubo provisto de un sistema óptico). Este tipo de exploración permite detectar lesiones precancerosas, incluso de tamaño pequeño, contra las cuales existe un tratamiento eficaz.

Otros contenidos del dosier: Enfermedades digestivas y renales

Comentarios

Artículos destacados

¿Quién puede acceder al historial clínico?
¿Quién puede acceder al historial clínico?

La gestión de los datos médicos supone, al mismo tiempo, un desafío y una poderosa herramienta en la sanidad actual. La...

Consultas médicas online: ¿es posible?
¿Miedo a ir al médico?
Cómo aceptar el dolor crónico
¿Qué es la TRH?
¿Sufres alergia?

Estornudas, te sientes cansado/a, te hablan de bronquitis, de traqueítis… ¿Y si tuvieras alergia?

Hacer otros Test