Cáncer de próstata

Síntomas

Este tipo de cáncer no produce ningún síntoma. El examen clínico sistemático de la próstata por parte del médico y los análisis sanguíneos efectuados como forma de detección precoz permiten orientar el diagnóstico.
En algunos casos, el cáncer da lugar a la presencia de sangre en la orina y a la aparición de trastornos urinarios: aumento del número de micciones, dolor al orinar y necesidad de hacer un esfuerzo para vaciar la vejiga. En los casos muy avanzados, la salida de la orina puede estar bloqueada, porque la uretra está comprimida por la próstata o porque el cáncer ha invadido la vejiga y los uréteres.

Diagnóstico

Generalmente se establece mediante un examen clínico. La introducción de un dedo en el recto (tacto rectal) revela una próstata consistente y abollada. El diagnóstico se confirma mediante ecografía por vía rectal y, posteriormente, por biopsia de la próstata.
Una vez confirmado el diagnóstico, es necesario determinar el estadio de evolución del cáncer, que puede estar localizado en la próstata (ello permite prescribir un tratamiento curativo) o estar diseminado fuera de la glándula, con metástasis que suelen afectar a los huesos y los ganglios linfáticos. En este caso, sólo se prescribe un tratamiento paliativo.

Tratamiento

Elección del tratamiento. Depende de la edad y del estado general del paciente, así como del grado de evolución del cáncer (localizado o con metástasis).
Cuando el cáncer está localizado en la glándula, existen varios tratamientos, que permiten obtener la curación en un gran número de casos: extirpación total de la próstata, las vesículas seminales y el cuello de la vejiga, radioterapia externa o, eventualmente, curieterapia (técnica de radioterapia que emplea fuentes radiactivas introducidas en el organismo). Estos tratamientos suelen plantearse en los pacientes menores de 70 años.
Métodos quirúrgicos. La extirpación quirúrgica de la próstata, las vesículas seminales y el cuello de la vejiga (prostatectomía radical) pretende eliminar el tumor y sus prolongaciones locales. Presenta excelentes resultados (alrededor del 85% de curaciones a los 10 años), pero puede originar impotencia.
Una resección endoscópica parcial de la próstata, cuando el tumor obstruye la uretra prostática, permite atenuar los síntomas de la enfermedad, aunque sin curarla.

Tratamientos conservadores

Radioterapia. Consiste en destruir el tumor y sus prolongaciones. Puede producir incontinencia urinaria, impotencia (en el 40% de los casos) o irritación de la vejiga o del recto. También se utiliza, como tratamiento paliativo, para algunas metástasis óseas dolorosas.
Hormonoterapia. Se reserva para los cánceres de próstata con metástasis. Es un tratamiento paliativo, que suprime la secreción por los testículos de hormonas androgénicas, las cuales estimulan el crecimiento del cáncer.

Otros contenidos del dosier: Enfermedades genito-urinarias

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