Cáncer de testículo

Hay varios tipos de cáncer de testículo. La inmensa mayoría (95%) se desarrolla a expensas de las células testiculares de las que depende la producción de espermatozoides (células germinales).
En esta categoría, se distinguen, según la estructura de sus tejidos, diferentes tipos de cáncer: el seminoma, el disembrioma y el coriocarcinoma. Estas formas se pueden combinar en un mismo paciente.

Tipos

Seminoma. Este tumor se manifiesta por una masa indolora, palpable, contenida en una bolsa, que provoca una deformación del testículo.
Afecta, en la mayoría de los casos, a hombres alrededor de los 30 años. Su tratamiento consigue la curación en más del 90% de los casos.
Disembrioma (carcinoma embrionario y teratoma). Estos tumores se desarrollan fabricando, a partir de células embrionarias que persisten en el organismo, diferentes tipos de tejidos que se combinan de forma desordenada y colonizan un órgano.
Actualmente, se puede lograr la curación de la mayoría de los pacientes.
Coriocarcinoma. Este tumor se manifiesta por la formación de un nódulo palpable e indoloro en el testículo. Con frecuencia se asocia a aumento del volumen de las mamas (ginecomastia), debido a un desequilibrio hormonal El coriocarcinoma reviste particular gravedad debido a la frecuencia y a la precocidad de metástasis, así como de recidivas.

Síntomas y diagnóstico

El cáncer de testículo afecta generalmente a un solo testículo. Cursa con aumento de volumen y, en ocasiones, con una deformación del escroto, indolora pero molesta. El dolor puede irradiar hacia la parte superior del muslo, la ingle y la parte inferior de la espalda. La palpación del testículo enfermo permite establecer el diagnóstico. El médico completa la exploración con la palpación del otro testículo y del abdomen, para detectar una eventual afectación de los ganglios. El diagnóstico se confirma mediante ecografía testicular, sobre todo si no se puede precisar con seguridad la localización exacta del tumor. La ecografía también permite indagar la presencia de un tumor no palpable en el otro testículo.
Sin embargo, la prueba más importante sigue siendo la valoración de ciertos marcadores biológicos en la sangre (alfafetoproteína, fracción beta de la coriogonadotropina). Estos marcadores permiten precisar la naturaleza del tumor, y son esenciales para el control del tratamiento.

Tratamiento

Tratamiento quirúrgico. La primera etapa del tratamiento es la ablación quirúrgica del testículo enfermo (orquidectomía). Esta intervención consiste en extirpar el testículo, el epidídimo (pequeño conducto situado detrás del testículo) y el pedículo espermático, a través de una incisión practicada en la ingle. Se practica con anestesia general. Si el paciente lo solicita, es posible en este momento colocar una prótesis testicular. La orquidectomía se diferencia de la castración (ablación de los dos testículos): si el testículo que queda está sano, no tiene ninguna consecuencia sobre el deseo sexual ni sobre la fertilidad. No obstante, los tratamientos complementarios que acompañan habitualmente a la orquidectomía pueden provocar esterilidad.
Análisis de los tejidos. En casi la mitad de los casos, el tumor contiene dos o más tipos de tejido. Es fundamental que, después de la cirugía se proceda al examen de estos tejidos, porque el pronóstico depende de la presencia o no de la variedad de cáncer de testículo más maligno (el coriocarcinoma).
Balance de la extensión. Se lleva a cabo después de la ablación del testículo y se basa en la tomografía (TAC) abdominopélvica para indagar la presencia de metástasis ganglionares, la radiografía de tórax (completada, en caso de duda, con TAC torácica) y análisis de sangre (valoración de los marcadores biológicos). Este balance permite definir el estadio de desarrollo del tumor y elegir el mejor tratamiento complementario.
Tratamientos complementarios. Según el desarrollo del tumor y la naturaleza de los
tejidos analizados, el equipo médico optará por practicar radioterapia o quimioterapia.
También se puede efectuar raspado (o ablación) de los ganglios linfáticos vecinos (lumboaórticos y aortocava). Una técnica que permite conservar los nervios simpáticos disminuye las secuelas sexuales (imposibilidad de eyacular).

Control

Permite detectar una recidiva o una metástasis. Durante el primer año, es mensual; durante el segundo año, se lleva a cabo cada dos meses y luego, cada 6 meses durante 5-10 años. La exploración clínica consiste en palpar el testículo sano restante y en buscar eventuales metástasis ganglionares.
Con la misma frecuencia, se practica radiografía, ecografía y valoración de los marcadores tumorales. La tomografía (TAC) de control se realiza cada 3-6 meses durante los dos primeros años, y luego cada año.

Criptorquidia, un factor favorecedor

La criptorquidia es una anomalía de la emigración testicular: el testículo (o los testículos) no ha descendido al escroto durante la vida intrauterina, y se ha detenido en el abdomen o en la base de la bolsa escrotal. Si el testículo no desciende espontáneamente antes de los 2 años de edad, es necesario tratar al niño con medicamentos o mediante cirugía. En efecto, aparte de los trastornos psicológicos ulteriores debidos a la ausencia de testículos, la criptorquidia persistente favorece la esterilidad y, sobre todo, la cancerización del testículo afectado.

Congelación de semen

En el cáncer de testículo, los tratamientos complementarios, radioterapia o quimioterapia, pueden alterar las características del semen. Estos dos métodos terapéuticos son, en efecto, muy agresivos para las células germinales (que producen los espermatozoides) del testículo sano restante. Por regla general, la alteración es transitoria, pero puede ser permanente y dar lugar a esterilidad. Por este motivo, se plantea a los pacientes la posibilidad de conservar su semen (congelación) antes de comenzar el tratamiento.
Diagnóstico. La palpación del testículo (que está aumentado de tamaño) orienta el diagnóstico. Es importante que todos los hombres, a partir de la pubertad, se hagan una autoexploración de los testículos.

Otros contenidos del dosier: Enfermedades genito-urinarias

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