Gota

La gota puede complicarse con deformaciones articulares y dar lugar a depósitos de ácido úrico en la piel.

Causas

Esta enfermedad afecta, generalmente, al hombre de edad madura.
Puede deberse a algunas enfermedades del riñón o de la sangre, o a la ingestión de medicamentos, pero habitualmente se relaciona con la obesidad y con los excesos alimentarios. También existe una predisposición genética a fabricar demasiado ácido úrico.

Síntomas

Generalmente, la enfermedad se manifiesta por una crisis de gota.
Suele empezar por la noche, en el pie, especialmente en la base del dedo gordo. También puede afectar al dorso del pie, el tobillo, la rodilla, la muñeca o los dedos de la mano. Da lugar a una hinchazón considerable de la articulación; la piel aparece tensa, brillante y dolorosa. Si no se trata, el dolor se vuelve muy intenso al cabo de 24 a 36 horas e impide que el paciente duerma o ponga el pie en el suelo.
En algunos casos aparece fiebre ligera.
Los dolores desaparecen de forma espontánea al cabo de varios días, sin dejar ninguna secuela. Las crisis se repiten a intervalos regulares. Después de algunos años de evolución, las crisis pueden extenderse a la extremidad superior.
Si el exceso de ácido úrico en la sangre no se regula con un tratamiento adecuado, se acumula bajo la piel, en las articulaciones, y produce unas tumefacciones rosadas o blanquecinas (tofos).
Los casos más graves presentan lesiones articulares crónicas, con dolores permanentes y deformación de las articulaciones.
El exceso de ácido úrico también puede dañar el riñón y provocar cólicos nefríticos o, incluso, un deterioro de su función.

Diagnóstico

La localización típica de la inflamación y la intensidad de los dolores durante la crisis proporcionan los datos precisos para establecer el diagnóstico. Éste se confirma con la determinación de ácido úrico en la sangre, constantemente elevada. También puede obtenerse de forma rápida mediante examen con el microscopio del líquido de la articulación, que contiene una gran cantidad de cristales de ácido úrico.

Tratamiento

El paciente debe recibir un tratamiento para la crisis aguda y un tratamiento general de base.
La colchicina es el medicamento más eficaz para tratar la crisis de gota. También pueden utilizarse medicamentos antiinflamatorios.
El tratamiento general tiene como objetivo corregir el exceso de ácido úrico en la sangre. En primer lugar, se establecen unas normas dietéticas. El paciente debe evitar los alimentos que pueden aumentar la tasa de ácido úrico en la sangre (alcohol, carne de caza, vísceras, sardinas, crustáceos, anchoas y arenques).
También debe beber agua en abundancia, para favorecer la eliminación del ácido úrico por el riñón. En segundo lugar, se prescriben medicamentos que disminuyen la concentración de ácido úrico: algunos aumentan la eliminación del ácido úrico en la orina; otros impiden la formación del ácido úrico en el organismo.

Prevención

La prevención de los trastornos derivados del exceso de ácido úrico tiene dos vertientes:
Por un lado, evitar la aparición de cálculos renales de ácido úrico, lo cual se consigue con la ingestión de al menos 2 litros diarios de agua y evitando el consumo de los alimentos ricos en esta sustancia, como la carne de caza, las vísceras y el marisco.
Por otro lado, evitar la aparición de las crisis dolorosas de gota, controlando principalmente el exceso de peso y la ingestión de medicamentos predisponentes y evitando el consumo de los alimentos citados anteriormente.

La colchicina

La colchicina, extraída del cólquico, se aisló por primera vez en el año 1880, por iniciativa del farmacéutico Alfred Houbé. Pero las virtudes medicinales de esta planta ya se conocían desde hacía mucho tiempo. En la antigüedad, el sabio griego Dioscórides describió la planta y le dio el nombre de colgicos, el «cólquico», porque crecía principalmente en Colchida, un antiguo país del Asia Menor.

Origen del exceso de ácido úrico

El ácido úrico proviene, en parte, de la destrucción de algunas sustancias de origen alimentario. Las comidas demasiado abundantes o muy ricas en carne de caza, las vísceras, las salsas, el marisco y el exceso de ciertos alcoholes favorecen la acumulación de este elemento en la sangre. Por otra parte, el ácido úrico se produce también por la destrucción de algunos constituyentes del organismo. Se elimina en parte con la orina, pero, por diferentes motivos, la cantidad normalmente excretada puede disminuir.
Entonces aumenta su concentración en la sangre y progresivamente se forman cristales de urato sódico en las articulaciones.
La gota también puede explicarse por un desajuste metabólico, a veces de origen genético. El organismo fabrica demasiado ácido úrico.

Enfermedades metabólicas

Se denominan enfermedades metabólicas los trastornos que afectan a las reacciones fisiológicas del organismo (metabolismo). Pueden ser de dos tipos: por deficiencia de alguna sustancia o por acumulación de otra. La gota pertenece al grupo de enfermedades metabólicas por acumulación de ácido úrico, sustancia que procede fundamentalmente de la dieta y que se acumula en la sangre. En algunos casos, el aumento de una sustancia se debe a una ingestión excesiva; en otros casos, se debe a una eliminación disminuida, por ejemplo, porque en el organismo falta la sustancia capaz de degradarla (enzima). La mayoría de estas enfermedades tienen una base genética y hereditaria.

Otros contenidos del dosier: Enfermedades metabólicas y de la sangre

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