Degeneración macular

La mácula es la zona de la retina responsable de la visión fina (visión central, campo visual central); el resto de la retina permite una visión menos precisa pero más amplia (visión periférica, campo visual periférico): se mira un objeto con la mácula y se ve lo que rodea al objeto gracias al resto de la retina. En algunas personas, la mácula se altera progresivamente: es la degeneración macular, que provoca disminución de la visión. Esta afección aparece por lo general con la edad; actualmente, es la principal causa de pérdida visual en las personas de más de 65 años. Los pacientes con degeneración macular no se vuelven ciegos, porque su campo visual periférico se mantiene normal. Por lo tanto, pueden gozar de una vida autónoma.

Causas

Actualmente, no se conocen las causas exactas de la degeneración macular. Algunos factores favorecen su aparición: herencia, hipertensión arterial, exposición a la luz (de ahí la importancia de protegerse los ojos del sol). Sin embargo, la presencia de uno o varios de estos factores en una persona no significa en ningún caso que tenga que padecer obligatoriamente degeneración macular.

Manifestaciones

Primeros signos. No siempre son fáciles de detectar. Puede tratarse de una impresión de deformación de las imágenes (o metamorfopsia); una línea recta puede aparecer como una línea quebrada, una cuadrícula puede parecer irregular. En un estadio más avanzado, aparece más o menos rápidamente una disminución de la visión, a pesar del uso de gafas correctoras, lo que comporta una molestia para leer.
Esta molestia es debida a la percepción de una mancha central, o escotoma central, mientras que la visión periférica continúa siendo normal.
Evolución. La afección puede evolucionar de dos maneras: - la forma llamada seca, o atrófica, la más frecuente (70% de los casos), se caracteriza por una evolución muy lenta, durante muchos años; - la forma llamada húmeda, o exudativa, más rara, se caracteriza por el riesgo de formación debajo de la retina de pequeños vasos, lo que se conoce como neovascularización. Estos vasos se forman espontáneamente y según un mecanismo desconocido. Su pared es muy permeable y deja pasar la sangre que contienen, por lo que pueden aparecer hemorragias, edema o desprendimiento de retina localizado que causan disminución de la visión. Cuando es posible, se neutralizan estos vasos neoformados coagulándolos con láser (fotocoagulación) o, mucho más raramente, mediante cirugía o radioterapia.

Diagnóstico y tratamiento

La degeneración macular se pone de manifiesto durante una exploración del fondo de ojo, que consiste en observar el ojo con la ayuda de un aparato provisto de una lupa o de un biomicroscopio, después de la dilatación de la pupila con un colirio. Se traduce por pequeñas manchas amarillentas más o menos numerosas, o por la elevación de algunos puntos de la mácula, que adquiere un aspecto grisáceo. La exploración del fondo de ojo se puede completar con la angiografía retiniana (examen fotográfico que permite visualizar los vasos sanguíneos de la retina) mediante la cual se puede precisar el tipo de degeneración y evaluar el riesgo de aparición de nuevos vasos.
La forma húmeda de degeneración macular se puede tratar mediante fotocoagulación con láser. Los instrumentos de ayuda visual facilitan la vida cotidiana: lupas para situar frente a las gafas o para sujetarlas a ellas, sistema de vídeo que filma el texto que se quiere leer y lo proyecta a mayor tamaño en una pantalla de televisión.
También existen centros de rehabilitación de “baja visión” que enseñan a los pacientes a utilizar mejor su visión restante.

Angiografía retiniana

Esta exploración consiste en tomar fotografías del fondo de ojo antes y después de la inyección de un producto destinado a acentuar el contraste entre los vasos que irrigan la retina y las estructuras vecinas. Antes del examen, se dilata la pupila con un colirio adecuado. El producto de contraste se inyecta en una vena del pliegue del codo y se difunde por toda la circulación sanguínea. Cuando llega a la retina, se toman diversas
fotografías del fondo de ojo. La inyección del producto de contraste es indolora, pero puede provocar náuseas o vómitos pasajeros.

Rehabilitación de la visión baja

Un equipo compuesto por un ergoterapeuta, un ortoptista y un experto en psicomotricidad se hace cargo de la rehabilitación que se lleva a cabo en diversas sesiones. En primer lugar, se efectúa un estudio destinado a evaluar las repercusiones de la incapacidad sobre la vida cotidiana del paciente. El objetivo de este estudio es enseñar al paciente con degeneración macular a utilizar al máximo sus capacidades visuales restantes con la ayuda de sistemas ópticos de aumento y recurriendo a otros métodos destinados a ayudarlo en sus tareas cotidianas.
Angiografía retiniana. Es un examen fotográfico del fondo del ojo, que se lleva a cabo después de la inyección de un producto de contraste y que permite explorar la retina y sus vasos.
Angiografía retiniana de una degeneración macular asociada a la edad (DMAE).
La retina central está muy atrofiada; únicamente un pequeño islote en el medio de esta zona se mantiene indemne.

Otros contenidos del dosier: Enfermedades sensoriales

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