Desprendimiento de retina

El desprendimiento de retina es un trastorno que suele afectar a un solo ojo. Se debe al paso del líquido contenido en el globo ocular (humor vítreo) debajo de la retina. Normalmente, aparece en personas muy miopes, que carecen de cristalino, diabéticas, ancianas y con antecedentes familiares de desprendimiento de retina. También puede aparecer en personas que han sufrido un traumatismo del ojo o de la órbita.
En el pasado, prácticamente era sinónimo de ceguera, pero, en la actualidad, el desprendimiento de retina se neutraliza si el tratamiento es precoz. Es in dispensable consultar rápidamente al especialista si se detectan trastornos que pueden preceder al desprendimiento. Es aconsejable efectuar controles de la vista cuando se pertenece a un grupo de riesgo.
Las dos principales causas de desprendimiento de la retina son la diabetes y la miopía. La diabetes se asocia con lesiones de los vasos de la retina, que favorecen el despegamiento de la retina de su adhesión a las capas posteriores en el fondo de ojo, muchas veces por hemorragias. La miopía grave se debe a una deformidad importante del globo ocular, lo que permite que la retina pueda desprenderse al ser sometida a tracciones intensas.

Signos

Un desprendimiento de retina se anuncia por algunos signos previos: percepción de pequeñas moscas volantes o de puntos azulados luminosos (lo que su pone una mala adherencia del humor vítreo a la retina), aparición de destellos luminosos azulados y fijos (que revelan la tracción que ejerce el humor vítreo sobre la retina), y visión de una «lluvia de hollín» (indica que la retina está desgarrada y que se ha producido una hemorragia en el humor vítreo). Cuando se observan estos signos, hay que consultar rápidamente con el especialista. El desprendimiento en este estadio aún puede evitarse. Cuando la retina se ha desprendido, el paciente tiene la impresión de tener un velo negro en una parte de su campo visual.
Si este problema no se trata, el campo de visión disminuye.

Diagnóstico y tratamiento

Diagnóstico. Se establece a partir de la exploración visual del fondo del ojo, que se lleva a cabo después de haber dilatado la pupila con ayuda de un colirio. Permite determinar la localización del desprendimiento y buscar, en la periferia de la retina, las roturas de la continuidad de los tejidos (desgarros o agujeros), que son las responsables.
Tratamiento. Siempre es quirúrgico. Consiste en reparar las lesiones de la retina responsables del desprendimiento, cerrarlas mediante una presión sobre el ojo y restaurar la adherencia entre las membranas, con la aplicación de frío a través de la esclerótica.
En algunos casos, es preciso extirpar el humor vítreo. Esta intervención requiere una hospitalización de una semana, aproximadamente.
Existe el riesgo de recaída y de afectación del otro ojo, por lo que es preciso efectuar un control posterior muy riguroso.

Prevención con láser

Se aplica a las personas que sufren lesiones en la retina que podrían producir un desprendimiento. Este tratamiento consiste en crear con láser, allí donde la retina parece frágil y susceptible de desgarrarse, minúsculas lesiones que, al cicatrizar, provocarán la adherencia entre la retina y la capa subyacente. De esta forma se evita el desprendimiento. La intervención se realiza con anestesia local. Es necesario que la pupila esté bien dilatada. La sesión de tratamiento con láser dura de 10 a 15 minutos y pueden ser necesarias varias sesiones. Es una intervención in dolora, aunque puede producir sensación de picor y resultar molesta, a causa del esfuerzo realizado para mantener los ojos muy abiertos. Al final de la sesión, el paciente ve borroso durante unas horas y puede sentir un ligero dolor de cabeza.
En el caso de la diabetes, hay que añadir la prevención basada en un control estricto de las cifras de glucosa en la sangre. Se ha demostrado que un buen control disminuye el riesgo de desprendimiento de retina.

Para entenderlo mejor

Algunos términos que hay que conocer:
Láser. Aparato que produce haces luminosos. Existen varios tipos de láser. En oftalmología, el láser se utiliza en el tratamiento preventivo del desprendimiento de retina. También se emplea en la corrección de la miopía. Por lo general, el láser se aplica con anestesia local y no re quiere hospitalización.
Esclerótica. Membrana ex terna del globo ocular que forma el blanco del ojo.
Vítreo o humor vítreo. Gel viscoso situado entre la cara posterior del cristalino y la cara interna de la retina.

Desprendimiento posterior del vítreo

Normalmente existen zonas de adherencia entre el vítreo y la retina. Pero, con el tiempo, el vítreo se licua y se re trae, hasta que se desprende de la retina. Es un proceso normal, que recibe el nombre de desprendimiento posterior del vítreo; no requiere ninguna intervención particular y se manifiesta por la percepción de moscas volantes (pequeñas zonas opacas de tamaño variable), que se desplazan con los movimientos del globo ocular. En otros casos, el desprendimiento pasa inadvertido. Las percepciones de opacidad tienen tendencia a desaparecer poco a poco.

Otros contenidos del dosier: Enfermedades sensoriales

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