Asma y actividad física

A todo asmático se le aconseja practicar deporte. Sin embargo, el ejercicio físico puede provocar crisis asmáticas en ciertos casos.

Así pues, es importante poder responder a ciertas preguntas:

1. ¿Cómo puede una actividad física desencadenar una crisis en una persona asmática?
2. ¿Todos los deportes, practicados con la misma frecuencia, pueden provocar crisis en una persona asmática?
3. ¿Cómo establecer el diagnóstico de un asma inducido por el ejercicio físico, también denominado asma de esfuerzo?
4. ¿Qué precauciones se deben tomar para reducir el riesgo de asma por ejercicio?
5. ¿Qué hay del deporte intensivo o de competición?
6. ¿Cuáles son los beneficios de un deporte adaptado a una persona alérgica? 

Mecanismo del asma cuando se hace ejercicio

Todo ejercicio implica una hiperventilación. Esta hiperventilación resulta agresiva para los bronquios de un asmático, sobre todo cuando el aire es frío y seco.
Deshidrata los bronquios y causa la secreción de mediadores que engendran un broncoespasmo (constricción de los bronquios), o incluso una hipersecreción bronquial.
Si además el aire contiene contaminación atmosférica o sustancias alérgicas (alérgenos), a las cuales el asmático es muy sensible, la agresión será todavía más violenta.

¿Todos los deportes pueden provocar una crisis asmática por igual?

Los deportes de “resistencia”, como el esquí de fondo, el ciclismo, el atletismo, el fútbol, el hockey y el baloncesto, son los menos recomendados para asmáticos.

En cambio, se aconseja la práctica de la equitación, a menos que se sea alérgico al caballo o a cualquier alérgeno presente en la atmósfera ecuestre, como polen, moho y ciertos ácaros.

La natación es uno de los deportes más recomendados, ya que apenas se hiperventila y el aire es templado y húmedo. Sin embargo, mucho cuidado con las piscinas “cloruradas”, ya que el cloro se transforma en cloramina, una sustancia que irrita los bronquios.

El submarinismo, en cambio, es un deporte que no suele indicarse en caso de asma no controlado. Si se utiliza una bomba de oxígeno, no se aconseja bajar a más de 10 metros de profundidad para poder subir enseguida a la superficie si fuera necesario. En cualquier caso, hay que consultar con un neumólogo o un médico deportivo para obtener una autorización pertinente.

El diagnóstico de asma por ejercicio

Datos clínicos, una exploración funcional respiratoria, una reversibilidad del broncoespasmo gracias a broncodilatadores, un test “realista” del ejercicio y, en ciertos casos, pruebas de hiperventilación… En la mayoría de casos, todas estas pruebas permiten establecer el diagnóstico de asma por ejercicio.

Sin embargo, es útil hacer una revisión alergológica para saber si existen alérgenos que se deben evitar si se hace algún deporte (por ejemplo, caballo, ácaros, polen…).

Precauciones que se deben tomar

  • Lo primero que se aconseja es realizar un calentamiento progresivo que permitirá reducir la hiperventilación durante el ejercicio.
  • Aprender a inspirar por la nariz también servirá para calentar y humedecer el aire para que así sea menos agresivo para los bronquios.
  • Cuando sea necesario, tener a mano un tratamiento adaptado para poder controlar el asma. En caso de rinitis, también debe tratarse.
  • Y por último, a título preventivo, utilizar un beta estimulante de corta duración (Ventolín®, por ejemplo) antes del esfuerzo, o incluso durante el ejercicio, y así evitar la crisis. En ciertos casos también se recomienda otro tratamiento (un antileucotrieno, como por ejemplo el montelukast). 

Asma: ¿qué ocurre con el deporte intensivo o de competición?

Estudios realizados en deportistas de alto nivel han demostrado que el asma es muy frecuente, sobre todo en los deportes de resistencia o los que se practican cuando hace frío.

De este modo, el asma puede afectar, de media, entre al 15 y 20% de los deportistas de alto nivel, y hasta más del 50% de los esquiadores de fondo. Esto se debe a una agresión de los bronquios per hiperventilación provocada por esfuerzos intensos, prolongados y repetidos casi diariamente durante el entrenamiento.

Los beneficios de un deporte adaptado para el asmático

Si bien es cierto que la práctica de un deporte de resistencia de alto nivel puede ser dañina para los bronquios, también cabe decir que la práctica regular de un deporte, siempre y cuando se tomen las precauciones mencionadas anteriormente, es excelente para un asmático.

El deporte permite controlar mejor la respiración, mejorar su calidad de vida, soportar un esfuerzo, “desdramatizar” su hándicap y evitar la exclusión social, sobre todo en los más pequeños.

Dra. F. Leprince

Fuentes:

Este artículo fue redactado por la ARCAA (Asociación francesa de investigación clínica en alergología y asmología), cuyo objetivo es proporcionar una respuesta probada científicamente a la población sobre la calidad y eficacia de los productos y equipos que contribuyen a disminuir los alérgenos en las habitaciones, lugares de trabajo y medios de transporte, para mejorar la calidad del aire interior. 

Otros contenidos del dosier: Asma

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