Todo lo que debes saber sobre el diagnóstico precoz del cáncer de mama

¿A quién concierne el diagnóstico precoz de cáncer de mama?

Se recomienda que las mujeres de 50 a 74 años se sometan cada dos años a exámenes médicos de detección temprana de cáncer de mama. En este grupo se incluiría a las mujeres con riesgo promedio, sin antecedentes familiares o con factores de riesgo identificados.

Pero independientemente de la edad, todas las mujeres deben prestar atención ante la presencia de síntomas sospechosos de cáncer de mama y consultar a su médico o ginecólogo en caso de detectar cualquiera de estas anomalías:

  • Aparición de un nódulo en la mama que previamente no existía.
  • Dolor en la mama a la palpación.
  • Cambio de tamaño de alguna de las mamas.
  • Irregularidades en el contorno.
  • Menor movilidad de una de las mamas al levantar los brazos.
  • Alteración en la piel de la mama como: úlceras, cambios de color y aparición de lo que se denomina piel de naranja (por su aspecto similar a la piel de dicha fruta).
  • Cambios en el pezón, como puede ser la retracción del mismo (hundimiento).
  • Aparición de un nódulo en la axila.
  • Existen otros síntomas como son el cansancio o el dolor óseo localizado, que pueden aparecer en las fases más avanzadas de la enfermedad.

Además, las mujeres con mayor riesgo de padecer cáncer de mama, por tener antecedentes personales, familiares o cualquier otro factor de riesgo, deben someterse a una vigilancia más exhaustiva.

¿Por qué hacer el análisis?

Con los exámenes periódicos se pueden detectar pequeños tumores en etapa temprana, y por tanto, con mayores posibilidades de curación. Cuando el cáncer de mama se diagnostica con un tamaño inferior a 1 cm sin afectación de los ganglios linfáticos, las mujeres tienen una tasa de supervivencia del 90% a los 5 años de la detección.

Se ha podido demostrar que gracias a la realización de campañas de diagnóstico precoz de cáncer de mama, la mortalidad por esta enfermedad ha disminuido de una forma significativa, al menos cuando se realiza en la edad de mayor incidencia (por encima de los 50 años). Las cifras mundiales confirman una reducción en la mortalidad de un 16% a un 30% en los últimos años.

¿Cuáles son las pruebas de diagnóstico precoz más utilizadas?

A día de hoy la técnica utilizada más eficaz es la mamografía, que consiste en una radiografía de las mamas capaz de detectar lesiones en estadios muy incipientes de la enfermedad. La dosis de radiación empleada en la mamografía es mínima, por lo que también resulta un método inofensivo.

La mamografía permite detectar lesiones en la mama hasta dos años antes de que sean palpables y cuando aún no han invadido en profundidad ni se han diseminado a los ganglios ni a otros órganos.

Es una prueba sencilla y no dolorosa, aunque en ocasiones puede resultar molesta, ya que es preciso realizar presión sobre la mama para mejorar la calidad de la imagen. Para que ninguna zona de la mama quede sin explorar generalmente se realizan dos proyecciones por cada mama.

Si la imagen observada en la mamografía es compatible con una lesión benigna lo más probable es que se repita la exploración pasados 4 a 6 meses. Si se detecta una imagen sospechosa de malignidad, el médico solicitará más pruebas de imagen para conocer la naturaleza de la lesión (ecografía, resonancia nuclear magnética) y/o la realización de biopsia.

La mamografía tiene limitaciones, especialmente en las mujeres jóvenes debido a que sus mamas suelen tener un tejido glandular denso. En ese caso, se complementa con una ecografía. Es muy importante comparar la prueba con mamografías previas, así que procura facilitar las que tengas de años anteriores. 

Otros métodos complementarios a la mamografía son la exploración física, realizada periódicamente por el médico o por la propia mujer. Sin embargo, este método es poco eficaz y no permite diagnosticar tumores pequeños, que sí serían diagnosticados con una mamografía. Las estadísticas dicen que la mamografía permite detectar el 90% de los tumores y el examen físico menos de un 50%.

Por tanto, usar la autoexploración de las mamas como único método de diagnóstico no es una práctica recomendada por su baja fiabilidad.

¿Qué hacer si la mamografía parece indicar un cáncer?

En todos los casos el radiólogo evaluará la probabilidad de que las imágenes correspondan a una lesión benigna o maligna, así como la necesidad de completar el estudio con otras pruebas o repetir la mamografía pasado un tiempo.

En el caso de observarse masas, las pruebas complementarias más habituales son la ecografía, la punción aspiración con aguja fina (PAAF), la biopsia con aguja gruesa (BAG) (puede ser por esterotaxia) o la bioposia quirúrgica (menos frecuente en la actualidad). Las microcalcificaciones se valoran mediante biopsia asistida por vacío (BAV). En el caso de mamas densas también se realiza una resonancia nuclear magnética (RNM).

Un 30% de las lesiones que se detectan por mamografía son tumores microscópicos que no invaden en profundidad (carcinoma in situ). Estos tumores tienen un pronóstico excelente. 

¿Cómo disminuir el malestar asociado a las pruebas médicas?

Las pruebas necesarias para obtener un diagnóstico preciso de cáncer de mama pueden ser ligeramente molestas. Algunas recomendaciones para que resulte más fácil la realización de estas pruebas son las siguientes:

  1. Acude en compañía de alguien. Charlar con una persona cercana te ayudará a mantener la tranquilidad.
  2. Pide a tu médico que te explique lo que va a pasar. No te dejes llevar por tu imaginación.
  3. Céntrate únicamente en lo que ocurre en cada momento.
  4. Utiliza alguna técnica de relajación antes y durante la realización de la prueba.
  5. Si sientes nerviosismo, coméntaselo a tu médico. Puede darte alguna medicación para reducir la ansiedad ante esa situación
  6. Estar tranquila, relajada, seguir las instrucciones del especialista y eliminar pensamientos negativos puede ayudar a tolerar mejor las pruebas.

Programas nacionales de detección temprana del cáncer de mama

Es importante destacar que cada país cuenta con sus propios programas de cribado poblacional para detectar el cáncer de mama en etapas iniciales. Estos programas varían según el país y también evolucionan cada cierto tiempo, por ello es importante estar al tanto de lo que tu país ofrece para detectar a tiempo la enfermedad.

La gran mayoría de estos programas nacionales ofrecen exámenes clínicos y mamografías a los grupos de edad con mayor riesgo de padecer cáncer de mama.

Fuentes: AECC, Asociación Española Contra el Cáncer; Instituto Nacional del Cáncer (Francia).

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