Intervención quirúrgica: la mejor forma de prevenir los riesgos

Puedes intentar reducir los principales riesgos operatorios y posoperatorios mediante la aplicación de una serie de medidas sencillas y útiles.

Errores de medicación

Medicamento incorrecto, dosis incorrecta.... puedes ayudar a prevenir los errores:

  • Lleva todos los medicamentos: el personal que te atiende en el hospital necesita saber qué medicamentos estás tomando, recetados o sin receta, incluidos los denominados "remedios naturales" a base de plantas. Lo más fácil es llevarlos todos en un bolso.
  • Pregunta si debes seguir con tu medicación habitual durante la hospitalización: si tomas todos los días un tratamiento contra la hipertensión arterial por ejemplo, debes comunicar al médico del centro hospitalario de forma precisa cuál es la medicación y la dosis.
  • Haz preguntas relativas a los medicamentos que te administran en el hospital: ¿para qué sirve ese medicamento? ¿Por qué me lo administran? ¿Cuál es la dosis? Es una buena forma de reducir los errores de medicación.
  • Asegúrate de que el medicamento es inocuo para ti: pide al enfermero que confirme que tu identidad es la que figura en la receta.
  • Solicita a tus familiares que te ayuden: un miembro de la familia o un amigo puede seguir los consejos citados si no te encuentras en condiciones de hacerlo.

Infecciones nosocomiales

El riesgo de contraer infecciones nosocomiales es cada vez menor, aunque sigue existiendo. Puedes reducir los riesgos aplicando los siguientes consejos:

  • Antes de la cirugía, pregunta la técnica que se va a emplear para depilar la zona operada (en caso de que sea necesario). Es preferible utilizar una maquinilla de afeitar que una cuchilla para evitar los cortes.
  • Pide a todo el personal, incluidos los médicos y los enfermeros, que se laven las manos antes de establecer cualquier contacto físico contigo. Es la clave para luchar contra las infecciones nosocomiales.
  • Di a tus amigos y miembros de la familia que eviten visitarte cuando estén enfermos.
  • Vigila los primeros síntomas de infección (dolor, rojez, calor superficial): podrás alertar al personal rápidamente.

Trombosis venosa profunda

La trombosis venosa profunda o flebitis es la formación de un coágulo en una vena. Generalmente, suelen aparecen en una vena de los miembros inferiores. La flebitis puede dar lugar a una complicación inmediata grave, la embolia pulmonar. Las intervenciones quirúrgicas mayores y el hecho de estar en cama conllevan un riesgo elevado.

Para prevenir dicha complicación, el cirujano examinará el historial médico con miras a saber si necesitas una atención especial. Es posible que prescriba anticoagulantes antes o después de la cirugía. Por tu parte, puedes adoptar algunas medidas:

  • Si puedes, eleva los pies;
  • Levántate y camina desde que puedas;
  • Ponte medias de contención.

Hemorragia posoperatoria

Gracias a la mejora de las técnicas quirúrgicas, las hemorragias posoperatorias son mucho menos comunes. No obstante, te damos algunos consejos:

  • Comunica a tu médico todos los medicamentos que estás tomando, incluidos los medicamentos sin receta y los remedios naturales. La aspirina y el ibuprofeno, por ejemplo, que son de uso común, pueden aumentar el riesgo de hemorragia tras la cirugía;
  • Antes de la intervención, informa al cirujano si ya has sufrido un problema de hemorragia, incluso durante una cirugía menor.

Riesgos de la anestesia

Los accidentes causados exclusivamente por la anestesia son muy raros. No obstante, puedes evitar ciertos riesgos asociados a ella si comunicas algunos datos a tu médico:

  • Pregúntale al médico si se te puede practicar una anestesia local o una anestesia en la médula espinal si se requiere una anestesia general.
  • Infórmate para saber si algún familiar ha presentado una reacción adversa a la anestesia y, si es el caso, comunícaselo a tu médico, así como al resto del equipo. Aunque no sea nada frecuente, algunas personas heredan una predisposición a sufrir accidentes derivados de la anestesia.
  • Sigue las instrucciones del anestesista: estar en ayunas por ejemplo.

Normalmente, si se respetan estrictamente los consejos del médico, se eliminan los riesgos de la anestesia.

En resumen, hay que ser cuidadoso y no dudes en preguntar todo lo que no sepas, sin volverte paranoico. Estás en manos de profesionales que conocen su oficio y ¡la gran mayoría de las operaciones y el posoperatorio registran resultados satisfactorios!

Lista recapitulativa de las preguntas que debes hacer al médico antes de la intervención quirúrgica

Con objeto de reducir al máximo los riesgos (y de estar más tranquilo), plantea todas las preguntas que quieras al médico que te va a operar. Ejemplos.
- ¿Qué tengo que hacer antes de la cirugía? ¿Debo introducir algún cambio en mi estilo de vida antes de la operación? ¿Debo dejar de fumar, aunque sea temporalmente? ¿Cuánto tiempo debo estar en ayunas?
- ¿Cuáles son los riesgos específicos de la cirugía? Además de los riesgos asociados a la anestesia, las hemorragias o infecciones, ¿cuáles son las posibles complicaciones de la operación?
- ¿Qué puedo hacer para reducir el riesgo de que se produzca un error en la medicación? Pregunta al médico qué es lo que puedes hacer para reducir el riesgo. Pide que te indiquen cuáles son los medicamentos que necesitarás antes y después de la intervención.
- ¿Debo seguir tomando mi tratamiento habitual en el hospital? Si estás tomando un tratamiento, debes preguntarle al médico que te va a operar si tienes que dejarlo durante la estancia en el hospital y después, o si, al contrario, debes continuar con él.
- ¿Qué anestesia me van a aplicar? Pregúntale al médico si puedes ver al anestesista antes de la cirugía, para que te explique las ventajas e inconvenientes de las diferentes anestesias. No te olvides de indicarle si tú o algún miembro de tu familia ha tenido alguna reacción adversa a la anestesia.
- ¿Debo tomar antibióticos antes de la operación? Lo más probable es que te administren antibióticos después, aunque a veces también se administran antes de la operación.
- ¿Qué puedo hacer para reducir los riesgos de infección? No dudes en preguntar a tu médico si determinadas medidas básicas pueden protegerte (lavarse las manos...).
- ¿Cuánto tiempo necesitaré para retomar la actividad normal? ¿Cuándo podré empezar a caminar? ¿Cuándo podré volver a trabajar, a hacer deporte?
- ¿Cómo puede mi familia ayudar a reducir los riesgos? Puedes preguntarle al médico lo que pueden hacer los miembros de tu familia y amigos para reducir el riesgo de complicaciones.
- ¿Si tengo alguna pregunta sobre la intervención, a quién puedo dirigirme? Puedes preguntar quién es la persona más indicada para informarte en caso de que te surja alguna duda.

A.S. Glover-Bondeau

Fuente:

-"Questions and Answers about Healthcare-Associated Infections", "Overview of Pneumonia in Healthcare Settings" Institute of Medicine: "Report Brief, July, 2006: Preventing Medication Errors".

Otros contenidos del dosier: Infecciones nosocomiales

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