Prevención de la osteoporosis

Medidas generales preventivas

No fumar ni beber en exceso. Esta medida es útil para prevenir la osteoporosis así como otras enfermedades (cirrosis hepática, cáncer, arteriosclerosis, etc.).
Mantener posturas correctas al sentarse, acostarse o estando en movimiento.
Esta medida es útil para evitar dolores y combatir las fracturas.
Al estar sentado hay que tener los pies apoyados en el suelo y la espalda y el cuello erguidos. Para ello, la silla será recta y dura, no excesivamente baja.
Mejor no sentarse en sillones muy mullidos.
Dormir con un colchón duro y una almohada baja, y acostarse boca arriba o de costado.
Para levantar un objeto del suelo, deben flexionarse caderas y rodillas, mientras se mantiene la columna tan recta como sea posible.
No debe cogerse algo que se encuentre por encima de la cabeza. Como máximo, coger un objeto situado a la altura del pecho.
Para mover objetos pesados es necesario apoyar la espalda contra ellos y empujar hacia atrás para no sobrecargar la columna.
Las fracturas osteoporóticas pueden producirse ante traumatismos leves o incluso en ausencia de ellos. Aunque existen factores de predisposición que son inevitables, como las enfermedades crónicas y las discapacidades cognitivas, hay otros cuya
prevención puede disminuir el número de fracturas. Entre estos riesgos cabe destacar el uso de sedantes (incluyendo el alcohol), un calzado inapropiado, los obstáculos que dificultan deambular (los escalones, por ejemplo) y viajar bajo malas condiciones climatológicas.

Alimentación preventiva y paliativa

Todos los organismos internacionales de salud pública coinciden en señalar que la dieta es fundamental en la prevención de la osteoporosis.
Diferentes estudios han puesto de relieve la importancia del calcio en la adquisición y conservación de la masa ósea y la relación entre ingesta de calcio y disminución del número de fracturas, sobre todo de cadera. Esta relación se mantiene a lo largo de toda la vida, y es especialmente importante en etapas como la infancia, la adolescencia y la menopausia. Las necesidades de calcio comienzan ya antes del nacimiento, cuando se inicia la formación de los huesos del feto. El bebé tomará el calcio que necesite de su madre, tanto durante el embarazo como durante la lactancia materna a través de la leche. Por eso, las mujeres embarazadas y las madres precisan un aporte extra de calcio. En la infancia, las necesidades de calcio se van incrementando, haciéndose máximas en la adolescencia. Si el aporte de calcio es deficitario en estas etapas, los huesos adultos serán más débiles.
En las mujeres menopáusicas y premenopáusicas es recomendable un mayor aporte de calcio, pues la pérdida de estrógenos desequilibra el balance cálcico.
Las necesidades de calcio van aumentando con la edad debido a que las personas ancianas absorben este mineral con menos eficacia.

Ejercicios preventivos y paliativos

La práctica de ejercicio constituye una terapia complementaria al tratamiento activo de la osteoporosis. Haciendo ejercicio de forma regular, además de reducir la probabilidad de sufrir una fractura ósea seria, se consigue:
Ganar masa ósea.
Aumentar la masa muscular.
Mejorar la habilidad.
Se ha comprobado que las mujeres posmenopáusicas que realizan un programa de ejercicio físico poseen una pérdida ósea menor que aquellas que no lo hacen.
Las mujeres con osteoporosis declarada deben evitar los ejercicios que incluyan flexiones, saltos o movimientos bruscos, pues corren el riesgo de aumentar las deformidades ya existentes o producir aplastamientos de las vértebras, y realizar los ejercicios que mejoren la flexibilidad.

Actividades o deportes para la prevención de la osteoporosis

Andar.
Subir y bajar escaleras.
Footing suave.
Gimnasia de mantenimiento.
Gimnasia acuática.
Danza.
Aeróbic.
Tenis.

Riesgo personal de desarrollar osteoporosis

Para conocer si se corre el riesgo de sufrir osteoporosis, contestar sí o no a las siguientes preguntas:
1. -¿Su padre o su madre ha sufrido una fractura de cadera por un traumatismo mínimo o una caída?
2. -¿Ha sufrido usted una fractura ósea tras un traumatismo mínimo o una caída?
3. -¿Ha seguido un tratamiento con corticoesteroides (cortisona, prednisona, etc.) durante más de tres meses?
4. ¿Ha perdido más de tres centímetros de altura?
5. -¿Bebe alcohol en exceso con regularidad (por encima de los límites saludables)?
6. ¿Fuma más de veinte cigarrillos al día?
7. -¿Padece diarrea con frecuencia (debido a enfermedades que afectan la absorción de los alimentos, como por ejemplo, la enfermedad de Crohn)?
8. -¿Le sobrevino la menopausia antes de los 45 años de edad?
9. -¿Ha dejado de tener la menstruación durante un período de doce o más meses (por causas distintas al embarazo)?
Si ha respondido «sí» a alguna de estas cuestiones, usted puede estar en riesgo de sufrir osteoporosis y es recomendable que consulte a su médico, quien le aconsejará de la necesidad o no de realizar algunas pruebas, como la densitometría ósea.

Otros contenidos del dosier: Osteoporosis

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