El peso adecuado en el embarazo

¿Calorías de más?

Al igual que cualquier otro ser vivo, tu bebé necesita energía, una energía que obtiene de las calorías que contienen los alimentos que ingieres. Como si de un motor se tratara, el cuerpo humano necesita su propio carburante para funcionar, que son las calorías. Se calcula que las necesidades energéticas medias de una mujer adulta son de entre 1 800 y 2 000 calorías, sin olvidar que esta media varía en función del peso, la edad y la actividad física practicada. Una mujer embarazada necesita consumir más calorías, ya que su metabolismo debe asumir el desarrollo del bebé a través del útero y de la placenta. No obstante, si tenemos en cuenta que lo más probable es que una embarazada reduzca su gasto energético (al practicar menos deporte o evitar los trabajos más cansados), no es necesario un aumento importante en la cantidad de alimentos consumidos. Aunque sigas ingiriendo el mismo número de calorías que antes, tu embarazo puede desarrollarse de forma normal y puedes tener un bebé perfectamente sano. En definitiva, si antes del embarazo no tenías problemas de peso, ahora no necesitas empezar a contar las calorías. Escucha a tu cuerpo e intenta llevar una alimentación equilibrada.

¿Cuántos kilos puedo aumentar?

Durante mucho tiempo se consideró que un aumento de 12 kg a lo largo del embarazo era lo ideal para cualquier embarazada. Hoy en día se sabe que el aumento de peso adecuado, el que debe permitir un buen desarrollo del niño sin perjudicar a la madre, varía de una mujer a otra y depende sobre todo de su corpulencia en el momento de la concepción, es decir, de la relación entre peso y altura. Si eres muy delgada, no te hará ningún mal aumentar hasta un máximo de 18 kg, y de este modo evitarás que tu hijo nazca con poco peso. Por el contrario, si estás más llenita, deberás vigilarte para no engordar demasiado. Un aumento de peso excesivo puede favorecer la hipertensión o la diabetes y dificultar el parto si tu bebé es demasiado grande. Y todo esto sin tener en cuenta que después del embarazo querrás deshacerte de esos kilos de más…

Cada kilo a su debido tiempo

El aumento de peso será progresivo. Durante el primer trimestre aumentarás entre 3 y 4 kg, lo que resulta del todo normal. Después ganarás peso más rápidamente, sobre todo en los cuatro últimos meses. Los kilos que ganes al principio de la gestación no tendrán la misma utilidad que los de los últimos meses.
Al principio del embarazo
Durante los cuatro primeros meses, crearás reservas de grasa en el tejido adiposo, principalmente en las zonas del vientre y de los muslos, lo cual significa que serás tú quien asimile estos kilos de más, ya que el feto apenas habrá aumentado de peso. Pero estas reservas no son superfluas: esta fase de almacenamiento es la preparación para la segunda parte del embarazo y para el posterior período de lactancia.
Después del cuarto mes
En los meses siguientes, el aumento de peso irá asociado al crecimiento de tu hijo: de este modo, pasará de los 400-500 g de los cuatro meses y medio a los 3 o 4 kg de los nueve meses. Las reservas creadas previamente por tu cuerpo servirán a partir de entonces para responder a este período de rápido crecimiento. El objetivo siempre es garantizar un crecimiento óptimo del bebé.
Al final del embarazo
Hacia el final del embarazo, el aumento de peso estará repartido entre el peso del bebé (alrededor de los 3,5 kg cuando nace), el de la placenta (0,7 kg) y el líquido amniótico (1 kg), el aumento del volumen del útero y de los senos (1,6 kg), el aumento del volumen sanguíneo (1,5 kg) y las grasas de reserva (entre 3 y 4 kilos).
¿Y después del nacimiento?
Después del parto suelen quedar unos kilos que pueden ser difíciles de eliminar. La facilidad con que puedas perderlos dependerá de factores hereditarios, de la edad, de los embarazos anteriores y de lo que se conoce como la historia ponderal… Si antes de quedarte embarazada estabas delgada o tenías un peso adecuado, seguramente volverás a tu peso habitual en algunos meses, ya sea de forma espontánea o controlando tu alimentación y con ejercicio físico. Si, por el contrario, antes ya tenías unos kilos de más, te resultará más difícil perder los que hayas ganado durante el embarazo, por lo que será preferible que limites el aumento de peso.

Otros contenidos del dosier: Alimentación durante el embarazo

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