Embarazo: ¿Son los edulcorantes artificiales seguros?

Primero, el té o el café con aspartamo; luego, los helados con sucralosa; más tarde, los refrescos light y los postres y yogures de bajas calorías. Sin darnos cuenta, y liberadas de la mala conciencia de comer azúcar, podemos terminar consumiendo más endulzantes químicos sin valor nutritivo de lo que se considera saludable. Durante el tiempo del embarazo, particularmente, debemos ser extremadamente cuidadosas con la nutrición y leer con atención las etiquetas de información nutricional de los alimentos. Al igual que con el azúcar, lo recomendables es ejercer la moderación.

Los edulcorantes artificiales aprobados por las autoridades sanitarias de Estados Unidos (Food and Drug Administration) son el aspartamo, la sucralosa, el acesúlfamo de potasio o acesúlfamo K, y desde 2012, el neotame.

Si bien oficialmente se consideran aptos para el consumo en el embarazo y la lactancia, hay expertos que están en desacuerdo y que afirman que no existen estudios concluyentes que demuestren su inocuidad para la salud de la madre embarazada y del bebé. También vale la pena tener en mente la advertencia general que hace el doctor Mercola en su portal de salud: “Recuerda: si consumes comidas o bebidas creadas en el laboratorio y no por la naturaleza, puedes tener la seguridad de que tu organismo no las reconocerá. Esto abre las puertas a problemas de salud de corto y largo plazo para ti y toda tu familia”(3).

Los que reciben la luz verde oficial

El aspartamo tiene una contraindicación específica para cualquier persona, embarazada o no, que sufra de fenilcetonuria, una enfermedad hereditaria que impide al organismo descomponer el compuesto fenilalanina que se encuentra en el aspartamo. Es muy importante, por lo tanto, que las mujeres con fenilcetonuria eviten la fenilalanina tanto antes de quedar embarazadas como durante toda la gestación. “La acumulación de esta sustancia le causará daño al bebé, incluso sin que este haya heredado el gen defectuoso”, se informa en el portal de salud Medline Plus. También está contraindicado para personas que sufran de enfermedades serias del hígado.

En general, algunas personas sensitivas al aspartamo pueden tener de dolores de cabeza después de consumirlo. Fuera de estas contraindicaciones, este edulcorante se considera seguro durante el embarazo y la lactancia.

La sucralosa, el acesúlfamo de potasio y el neotame, consumidos con moderación, también han recibido la luz verde de las autoridades sanitarias de Estados Unido (FDA), tanto para el periodo de gestación como para el de la lactancia.

Los que hay que evitar

La sacarina, aunque menos usada en la actualidad que otros edulcorantes, aún aparece en ciertos productos, como comidas y bebidas. Si bien la FDA considera que es segura para el público en general, y el programa Nacional de Toxicología ha descartado la relación entre su consumo y cáncer de vejiga en humanos –la cual se había demostrado en estudios con ratas(1)– otros estudios muestran que la sacarina atraviesa la placenta y podría permanecer en el tejido fetal(2).

El ciclamato se ha prohibido en Estados Unidos y no se considera seguro para nadie(2), y mucho menos para las mujeres embarazadas.

El xilitol y la stevia son edulcorantes naturales. Mientras que la DFA considera el primero seguro durante el embarazo, la stevia, en cambio ni siquiera ha recibido la aprobación como edulcorante en Estados Unidos (aunque sí como suplemento dietético).

Moderación y visto bueno del médico

La recomendación general para las mujeres embarazadas y lactantes es consultar con el médico antes de ingerir alimentos y bebidas endulzados artificialmente y consumirlos con moderación, entre otras razones porque no aportan ninguna nutrición al organismo. Precisamente uno de los riesgos de consumir este tipo de productos es hacerlo en desmedro de una alimentación y equilibrada. Si, por ejemplo, se bebe mucha Coca Cola light, es muy probable que se reduzca sustancialmente la ingesta de agua, leche o zumos naturales de fruta, tan necesarios para la buena alimentación de la madre como para el desarrollo del bebé.

Por otro lado, si las voces que ponen en tela de juicio la inocuidad de todos los endulzantes artificiales resuenan en ti, y si tampoco te confías del xilitol y la stevia, lo mejor será que durante estos meses los elimines de la dieta y que optes por endulzar con azúcar y miel, ambos saludables cuando se consumen con moderación. Eso sí, siempre consultando previamente con tu médico.

Fuentes:

1. National Cancer Institute

2. American Pregnancy Association

3. Mercola: Edulcorantes artificiales, más peligrosos de lo que crees.

Otros contenidos del dosier: Alimentación durante el embarazo

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