El magnesio, mi bebé y yo

Las mujeres que están embarazadas o dando el pecho tienen necesidades particulares de magnesio, que es un mineral indispensable para el organismo de la madre y del bebé. Descubre lo que hay que hacer para evitar el déficit de magnesio durante esos períodos.

Necesidades específicas de la mujer embarazada

De media, por cada mujer adulta, elconsumo diario recomendado de magnesio es de 360 mg. Pero durante la gestación, las necesidades aumentan para ayudar al bebé a desarrollarse. Porque, aun tratándose de un déficit reducido, puede perjudicar el desarrollo del embarazo. Así pues, es recomendable que la futura mamá consuma, en el tercer trimestre, 400 mg de magnesio por día, en lugar de los 360 habituales.

Además, es conveniente estar muy atento al principio del embarazo, aunque las necesidades aún no hayan aumentado. Ciertamente, las náuseas del primer trimestre del embarazo pueden provocar vómitos que acentúan el déficit de minerales.

Durante y tras la lactancia

Las necesidades son aún más importantes en el caso de la mujer que está dando el pecho, que debe incrementar el consumo de magnesio en 30 mg por día, es decir, 390 mg por día. En efecto, la lactancia puede derivar en un déficit de magnesio. Además, aunque los déficits graves no son frecuentes, sí que lo son los menos graves. Por tanto, es conveniente aumentar las fuentes de magnesio.

¿Y para el bebé?

La ingestión de magnesio aconsejada es de 6 mg por kilo y día. Las necesidades del bebé aumentan enseguida, de forma proporcional a su peso. Para un lactante, se estima que la cantidad mínima diaria es de 30 mg durante los seis primeros meses y de 75 mg durante el segundo semestre.

¡Ojo!, el consumo de un agua muy rica en minerales no es apto para el lactante. En cambio, si está estreñido y con el consentimiento médico, el bebé podrá consumir agua mineral.

¿Dónde se esconde el magnesio?

En primer lugar, el magnesio se oculta en los alimentos. Lo importante es saber en cuáles: verduras, cereales integrales, frutas oleaginosas (nueces, avellanas, almendras...), chocolate, etc.

El aporte medio de magnesio varía según el tipo de alimento. Por ejemplo, dos rebanadas de pan integral aportan 32 mg, una porción de arroz aporta 54 y un simple puñado de almendras (es decir unos 30 g) ¡aporta 90!

Beber agua mineral rica en magnesio también puede ayudar a colmar esas necesidades particulares, además de garantizar la hidratación requerida durante y después del embarazo.

S. Laîné

Fuente: Aportes nutricionales recomendados para la población francesa. Agencia francesa de Seguridad Sanitaria de los Alimentos. 3ª edición, Ed. Tec & Doc.

Otros contenidos del dosier: Alimentación durante el embarazo

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