El embarazo ectópico

Los embarazos ectópicos (GEU) afectan a un 2% de los embarazos de media, y si el problema no se trata rápidamente las consecuencias pueden ser muy graves. Por este motivo, es imprescindible acudir al médico cuando se noten los primeros síntomas. Descubre cómo reconocerlos y los tratamientos existentes. 

Embarazo normal: de la fecundación a la nidificación

En caso de una fecundación normal, los ovarios producen un óvulo y este se sitúa en la abertura de las trompas. Los espermatozoides, liberados en el interior de la vagina, atraviesan el útero y después suben por las trompas para fecundar el óvulo. Una vez fecundado, el óvulo realiza el camino a la inversa; desciende por la trompa para implantarse en la pared del útero, donde se desarrolla el futuro bebé. 

¿Qué es un embarazo ectópico?

En el caso de un embarazo ectópico, el óvulo se coloca en un lugar poco apropiado. En vez de instalarse en el útero, se desplaza hasta la trompa (embarazo tubario, que representa dos tercios de los GEU).

Es poco habitual, pero un embarazo ectópico se puede desarrollar en un ovario a la altura del cuello del útero o en la cavidad abdominal.

¿Cuáles son las causas de los embarazos ectópicos?

No se conoce el origen exacto de este problema. Sin embargo, parece ser que una anomalía de las trompas (congénita o como secuela de una enfermedad u operación) empuja al óvulo a descender por el útero. También se ha demostrado que existen varios factores de riesgo que pueden favorecer la aparición de este problema: antecedentes de enfermedades de transmisión sexual (en especial, clamidias), tabaquismo, edad, llevar un dispositivo intrauterino, interrupción voluntaria del embarazo en repetidas ocasiones, antecedentes quirúrgicos… Del mismo modo, haber sufrido anteriormente un GEU constituye un factor de riesgo para futuros embarazos.

Reconocer los síntomas de un embarazo ectópico

¿Cómo se manifiesta un embarazo ectópico? Todo depende de la implantación del óvulo fecundado. En general, si se sitúa en la trompa, entre la tercera y la sexta semana de embarazo, se sucederán una serie de dolores en la pelvis y hemorragias negruzcas. Sin embargo, estos síntomas pueden tener causas distintas (para más información, consulta nuestro artículo Causas del sangrado durante el embarazo). Tan solo un médico podrá confirmar el diagnóstico. Tras una revisión vaginal, una ecografía y distintos análisis sanguíneos para detectar los niveles de beta-HCG, el médico podrá confirmar, o no, las sospechas. Si tienes un retraso menstrual acompañado de dolores y hemorragias, no dudes en acudir al médico de inmediato.

En caso de GEU, la ecografía permitirá revelar un útero vacío y una presencia sospechosa en las trompas. Los niveles de beta-HCG demostrarán si el óvulo continúa desarrollándose, o no, en el caso de que la mujer esté embarazada. Si la paciente no sabía que estaba embarazada, la combinación de la ecografía y los análisis de sangre permitirán establecer un diagnóstico.

GEU: Tratarlo con urgencia

Es imprescindible tratar con urgencia cualquier embarazo ectópico. En efecto, si el óvulo continúa creciendo en la trompa, existe el riesgo de hacerla explotar, lo cual puede provocar una hemorragia “cataclísmica”. Esto constituye una amenaza importante para la mujer. Es necesario saber que esta hemorragia puede desencadenarse sin previo aviso. A veces, la trompa no se rompe, pero comporta una hemorragia lenta acompañada de dolores. Por este motivo, cuando se establezca un diagnóstico de GEU, se debe proceder a la hospitalización de inmediato. Se pueden seguir dos tratamientos principales:

En general, el tratamiento será quirúrgico. En función de la gravedad, el médico decidirá si extirpar parte o la totalidad de la trompa. Según el caso, la operación se llevará a cabo con una laparoscopia para evitar una cicatriz muy importante. 

En ciertos casos, se puede utilizar un tratamiento médico particular, el metotrexato, que se aplica de forma local en la trompa. Un seguimiento mediante ecografías permitirá asegurar que el óvulo ha desaparecido.

Por último, en casos extraños de GEU, puede aparecer una remisión espontánea.

Embarazo ectópico: ¿Cuáles son las consecuencias?

Sin duda, tras haber vivido un GEU a muchas mujeres les preocupa volver a quedarse embarazadas. Los estudios realizados sobre las consecuencias de un embarazo ectópico son poco concluyentes. Sin embargo, según el Colegio Nacional de Ginecología y Obstetricia francés, dos de cada tres mujeres que han sufrido este problema vuelven a quedarse embarazadas en los siguientes dos años. Este tipo de embarazo, asociado o no a la extirpación de la trompa, no es sinónimo de esterilidad. Si bien es muy probable que se tenga que recurrir a una procreación médicamente asistida, el embarazo es, sin duda alguna, posible. Se debe de tener en cuenta el riesgo de recidiva (del orden del 10 al 30% de los casos). 

A. Sousa

Otros contenidos del dosier: Embarazos especiales y de riesgo

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