Lo que no puede faltar en tu bolsa del hospital

Los días pasan y tienes los ojos puestos en el calendario. Es el momento de preparar el bolso, pero también de ocuparte de algunos cuidados básicos de belleza. Una vez que te hayas ocupado de esto, te sentirás no solo más guapa sino también más a gusto. Unos días antes de la fecha probable de parto pide cita con la depiladora. Si habitualmente utilizas cera caliente para la eliminación del vello, ahora depílate con cera tibia. La cera caliente no está recomendada para quienes sufren de piernas pesadas, muy común durante el embarazo. Incluso si habitualmente no vas a los salones de belleza, regálate una sesión con la pedicura y, por qué no, una cita con la peluquera. ¿Cuál es el problema de ser la mamá más mona de la maternidad?

Prepara tu bolso

Además de tu historial médico y administrativo y la cartilla de la seguridad social, no te olvides de los pequeños objetos personales: libreta de direcciones, cuaderno o libro del bebé donde podrás apuntar sus primeros gestos, los reacciones de su padre, de sus abuelos,… Si tienes niños, lleva fotos de ellos en el bolso. Los tendrás más cerca y  ellos verán que también forman parte del evento. Lleva también un poco de lectura fácil en la maleta, ya que por lo general en esos días no tendrás mucha concentración.

Para el parto: Es importante que te sientas cómoda. Ponte una camisa holgada en vez de una camiseta, porque si deseas darle el pecho al bebé solo tendrás que desabotonarla. En todos los casos, escoge prendas que no te importe manchar.
Lleva algunos accesorios de confort:

  • Pañuelos de papel;
  • Vaporizador de agua mineral;
  • Agua de colonia para refrescarte;
  • Aceite de masaje y una bolsa de agua caliente para aliviar el dolor de espalda;
  • Un bálsamo para los labios secos.

Para tu estancia en la maternidad piensa en ropa bonita pero práctica para estar en la cama y amamantar al bebé. Conserva algo de coquetería para pasearte por los pasillos y recibir con el mejor aspecto a los admiradores de tu bebé.

  • Dos camisones o pijamas;
  • Un bata bonita;
  • Un par de pantuflas o zapatillas de andar por casa;
  • 2 o 3 sujetadores de amamantar de una talla mayor que la que usas habitualmente.

Nada te obliga a estar en camisón, ya que no estás enferma. No dudes en poner en tu bolso ropa suelta y camisas.

Planifica también:

  • Toallas sanitarias;
  • Bragas desechables;
  • Un secador de pelo (útil en caso de episiotomía);
  • Toallas de cara.

Y que no te falte tu bolsa de maquillaje, sobre todo para hacer que tu piel se vea radiante y descansada incluso después de una noche sin dormir.

C. Maire

Otros contenidos del dosier: Preparar la llegada del bebé

Comentarios

Artículos destacados

Cosméticos básicos para el bebé
Cosméticos básicos para el bebé

La piel de los bebés es muy distinta a la de los adultos, lo que hace que sea imprescindible aplicarle unos cuidados...

El suelo pélvico tras el parto
Guía Doctissimo de los pañales
Malformaciones ginecológicas: ¿afectan al embarazo?
Pérdida de un bebé: cómo superarlo
¿Qué tipo de padre será tu pareja?

Valorando algunos comportamientos de tu pareja sabrás si será buen padre. Si los resultados de este test no son positivos,...

Hacer otros Test