Prematuridad

Señales de alerta y posibles cau sas.

La amenaza de parto prematuro se traduce o bien en la abertura del cuello del útero, asociada o no a contracciones, o bien en una ruptura prematura de la bolsa de las aguas, con flujo del líquido amniótico.
Las causas de la prematuridad son múltiples. Puede tratarse de una anomalía asociada al contenido uterino (embarazo múltiple, placenta previa, hidramnios…). También puede ser una afección de la madre, ya sea local (malformación del útero, exposición al dietilestilbestrol, abertura del cuello del útero), ya sea general (infección, preeclampsia, diabetes, alteración del estado general, actividad física inadaptada…).

Prevención y tratamiento.

En caso de riesgo de parto prematuro, el médico recomienda reposo y, si es posible, trata la afección. Cuando el problema está asociado al cuello del útero (abertura del cuello, exposición al dietilestilbestrol), un cerclaje también puede prevenir un parto prematuro.
En caso de amenaza real, a veces se administra un tratamiento medicamentoso (betamiméticos, antiinflamatorios, inhibidores cálcicos, inhibidores de la oxitocina…). Pero el principal progreso de estos últimos años es la utilización médica de medicamentos glucocorticoides, que permiten acelerar la maduración pulmonar del feto. Si es necesario, se recetan a partir de las 24-25 semanas de amenorrea.

Después del nacimiento.

A partir del final del octavo mes de embarazo, los pulmones del feto están lo bastante desarrollados para que pueda respirar correctamente de forma autónoma. Pero el recién nacido que llega al mundo antes de esta fecha, en concreto antes de 34 semanas de amenorrea, puede estar afectado por la enfermedad de las membranas hialinas (afección broncopulmonar que puede provocar una asfixia progresiva). Cuanto más prematuro es el niño, menos elaboradas son sus funciones respiratoria, cardiovascular, neurológica y digestiva.
Actualmente, los progresos de la reanimación al nacer permiten garantizar la supervivencia del bebé cuando su vida apenas es viable, pero con un alto riesgo de mortalidad o de consecuencias muy graves.
El neonato debe ser tratado por un equipo especializado a fin de estar asistido las 24 horas del día. La larga separación que implican estos cuidados específicos constituye una dura prueba para los padres y para el propio niño. Por ello, el verdadero tratamiento de la prematuridad reside en la prevención de los factores de riesgo a lo largo de todo el embarazo.

[W]Monitorización (o monitoreo)[/W]

Otros contenidos del dosier: Enciclopedia del embarazo

Comentarios

Artículos destacados

El vínculo maternofilial tras el parto
El vínculo maternofilial tras el parto

¡Una no nace sabiendo ser madre! Por eso, a veces el vínculo con el bebé tarda en establecerse. ¿Cuál es la causa del...

Concebir gemelos: ¿de qué depende?
¿Qué es la hiperémesis gravídica?
Pedagogía Pikler: autonomía de bebés
Girar al bebé antes del parto
¿Qué tipo de padre será tu pareja?

Valorando algunos comportamientos de tu pareja sabrás si será buen padre. Si los resultados de este test no son positivos,...

Hacer otros Test