En qué consiste la epidural

La percepción del dolor varía en cada mujer

Las contracciones del útero y la expulsión del bebé son los dos procesos dolorosos del parto. No obstante, las mujeres tienen una percepción de ellos que varía mucho de una a otra. Para un 20%, el dolor es casi inexistente; en otras es notorio pero absolutamente soportable, y para casi la mitad de las mujeres, es intenso e insoportable. Por ello, actualmente en las maternidades es habitual emplear diferentes técnicas para calmar o eliminar el dolor. Éstas han demostrado ampliamente su eficacia, pero no evitan en absoluto la necesidad de una buena preparación previa para el parto, física y psicológica.

¿Dar a luz con la epidural?

Entre todas las técnicas que permiten un parto sin dolor, en la actualidad la anestesia epidural es la más utilizada. Es un método llamado analgésico, lo cual significa que atenúa las sensaciones dolorosas, sin por ello hacer desaparecer la percepción de las contracciones. En cambio, los métodos de anestesia propiamente dichos comportan una insensibilidad completa.
¿Qué se siente? La epidural insensibiliza únicamente la parte inferior del cuerpo, permitiéndote vivir
plenamente tu parto (sin dolor), puesto que estás despierta. Algunas mujeres se sienten frustradas por esta ausencia de sensación, pero la mayoría se alegran de no sufrir. Si la dosis de analgésico es un poco fuerte, puede resultarle difícil mover las piernas o empujar durante el parto. En algunos casos, según la duración del parto y en función de tu propia sensibilidad, pese a todo es posible notar cómo sale el bebé. Además, hoy en día se intenta dosificar el producto analgésico de modo que se perciban más las sensaciones, para que la mujer pueda empujar más eficazmente. Es una opción que ésta puede comentar al anestesista al llegar a la sala de partos.
La «epidural ambulatoria» Esta técnica particular de epidural permite a la futura madre caminar durante el parto, lo cual, al parecer, facilita el alumbramiento. Sin embargo, no se practica en todas las maternidades.

¿Cómo se aplica?

La epidural consiste en poner un producto anestésico en contacto con las raíces nerviosas que transmiten el dolor de la parte inferior del cuerpo al cerebro. No tiene ningún efecto sobre el bebé. Después de desinfectar la piel y poner una anestesia local, el anestesista introduce una aguja entre dos vértebras lumbares, muy por debajo de donde termina la médula espinal. El riesgo de parálisis es, pues, excepcional. A continuación, hace pasar un tubo fino, o catéter, al espacio «epidural», antes de retirar la aguja. Este catéter permanecerá ahí hasta que termine el parto y permitirá inyectar regularmente nuevas dosis de analgésico, según las necesidades.
En caso de cesárea Habiéndose aplicado la epidural, el ginecólogo también puede realizar una cesárea si fuese necesario. En este caso no sentirás dolor, pero quizás sí ciertas sensaciones que encontrarás desagradables. En cambio, si no te han puesto la epidural y hay que efectuar de forma urgente la cesárea, el equipo médico practicará una anestesia general, que puede efectuarse en unos minutos (se precisan unos 10 minutos para aplicar una epidural).

Puede que no surta efecto

La epidural puede no tener efecto (en un 1% de los casos) o actuar sólo en un lado del cuerpo (en el 10% de los casos). A veces hay que administrar una segunda epidural. Si tienes alguna enfermedad neurológica, problemas con la coagulación de la sangre, fiebre o una infección de la piel en la espalda, esta técnica está contraindicada. En ocasiones no se puede aplicar la epidural debido a una anomalía en la posición de las vértebras. El anestesista habrá abordado estas cuestiones contigo durante la consulta para la anestesia. Debes saber, asimismo, que durante el parto la epidural puede provocar una caída de la tensión arterial y dificultades para orinar, además de dolor de cabeza tras el nacimiento del bebé.

La inyección del producto

La epidural se puede administrar en cualquier momento: se aplica cuando el cuello del útero está dilatado por lo menos 2 o 3 cm. El efecto de la analgesia se produce al cabo de unos 20 minutos y dura una o dos horas.
El proceso La administración del producto analgésico por inyección se efectúa entre la tercera y la quinta vértebra lumbar, en el espacio llamado epidural, situado alrededor de la membrana que envuelve la médula espinal (pero sin llegar a ella). Después, en el lugar donde está la aguja, antes de retirarla, se implanta un tubo de plástico muy fino (el catéter), a través del cual se inyecta el producto.
La posición Sentada con la espalda inclinada hacia adelante o tendida sobre el lado izquierdo, con las piernas flexionadas hacia el vientre: es la posición adecuada para aplicar la epidural.

Otros contenidos del dosier: Llegada a la maternidad

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