Ayunar durante el parto, ¿una práctica obsoleta?

¿Qué mujer no ha pedido un vaso de agua entre dos contracciones? A menos que estén en manos de una matrona "compasiva", la mayoría de las parturientas darán a luz con la boca y la garganta secas. Pero las cosas parecen estar cambiando. En el hospital francés CHU Estaing de Clermont-Ferrand, un protocolo autoriza, desde julio de 2011, a que las mujeres beban durante el trabajo de parto.

El porqué de ayunar para dar a luz

Desde hace años, a las mujeres se les impone un ayuno estricto (ni sólidos ni líquidos) durante el trabajo de parto. ¿Por qué? Para prevenir el llamado síndrome de Mendelson o, dicho de otro modo, la inhalación a través de los bronquios del líquido gástrico, sobre todo cuando se aplica anestesia general. En efecto, el médico americano que dio nombre al síndrome había concluido que el ayuno reduciría la probabilidad de que la paciente aspirara líquidos y alimentos regurgitados.

Sin embargo, "ahora se sabe que el ayuno no sólo no sirve para vaciar por completo el estómago de la embarazada, sino que además aumenta la acidez gástrica", explica Kozlowski, matrona del hospital Clermont-Ferrand. Kozlowski, cuya tesis versó sobre la hidratación oral durante el trabajo de parto, agrega que ayunar durante 14 o 20 horas (duración máxima de la fase de latencia, previa a la fase de trabajo) es estresante e incluso dañino para la mujer que se dispone a dar a luz. Y a la inversa, "el líquido acelera el vaciado gástrico, disminuye la acidez, mejora la comodidad y no aumenta el riesgo de vómito". Sin contar con que la epidural ha reducido considerablemente las aplicaciones de anestesia general durante el parto, lo que ha ayudado a reducir el riesgo de padecer el síndrome de Mendelson.

Hidratadas, mejor

La aplicación del principio del ayuno durante el trabajo de parto varía mucho de unos países a otros. En Inglaterra, en 1991, el 96% de las matronas autorizaban los aportes de líquido. En Estados Unidos, un estudio llevado a cabo en 1998 en un 61% de los nacimientos mostró que tres de cada cuatro matronas permitían a las mujeres a punto de parir beber algunos tragos de agua. Las comadronas más generosas son las australianas: un 60% de ellas deja a las pacientes elegir la cantidad y la calidad de lo que comen y beben, según un estudio realizado en 2001 en 109 hospitales de ese país. Ante estas disparidades, algunas sociedades científicas han empezado a estudiar la medida y empezado a cuestionarla. En 2006, la Sociedad francesa de anestesia y reanimación autorizó el consumo de líquidos claros (agua, zumos de frutas sin pulpa, té, café negro, bebidas con gas y bebidas deportivas) durante el trabajo de parto. Se excluyen de la norma las pacientes con diabetes, obesidad o cesáreas previstas. Las recomendaciones (ayuno sólo en las mujeres con complicaciones) fueron ratificadas un año después por la Sociedad americana de anestesistas (ASA).

El ayuno, una imposición médica

En muchos hospitales la medida del ayuno se aplica rigurosamente, pese a que cada vez son más los expertos que la desaconsejan. Kozlowski ha realizado una encuesta en 10 hospitales para saber si las matronas aplicaban las nuevas recomendaciones y conocer su opinión sobre el tema. Los resultados mostraron una escasa difusión de la nueva sugerencia, ya que sólo un 17% de las comadronas interrogadas estaban seguras de seguir una práctica bien fundamentada. De hecho, sólo un seis por ciento de ellas afirmó tener un protocolo de acción al respecto, un índice que asciende al 79% en la casi totalidad de los hospitales ingleses, destaca Kozlowski.

En consecuencia, solo un 44% de las matronas autorizaban a beber sistemáticamente antes de la fase activa de trabajo, un índice que escalaba al 76% si se incluyen las que a veces accedían de manera excepcional. Pero donde menos parecen regir las nuevas recomendaciones es entre los médicos: un 40% de las comadronas habían recibido de los anestesistas o los obstetras la orden de prohibir cualquier aporte oral durante el trabajo de parto. Sin embargo, tres de cada cuatro mujeres expresaron el deseo de beber un poco de agua antes de dar a luz.

A. Pelletier

Fuente:

"La hidratación oral durante el trabajo de parto. Prácticas de las comadronas de los hospitales de Auvergne (Francia)", estudio realizado a 144 matronas. Bérénice Kozlowski, Décimas jornadas del Colegio nacional de comadronas de Francia, 6 y 7 de febrero de 2012.

Otros contenidos del dosier: Parto y nacimiento

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