Dilatación del cuello del útero: lo que hay que saber

La dilatación del cuello del útero, sin embargo, puede ocurrir antes de término elevando el riesgo de aborto tardío o de parto prematuro.

Cuello del útero: repaso de anatomía

El cuello del útero es la parte inferior del útero que forma un saliente dentro de la vagina (se siente una elevación). Tiene la forma de un cilindro con un largo de tres a cuatro centímetros. Se abre hacia la vagina por una pequeña abertura que permite el drenado de la sangre menstrual y la subida de los espermatozoides.

Al inicio del embarazo el cuello del útero se cierra. Su hermetismo está asegurado por el  tapón mucoso. A partir del tercer trimestre se desplaza progresivamente hacia arriba y hacia atrás: se habla de cuello posterior. El cuello continúa cerrado, con buen tono y alargado hasta días u horas antes del parto. "El cuello del útero es la barrera entre el interior y el  medio exterior ", explica el doctor Xavier Carcopino, ginecólogo y obstetra del Hospital del Norte de Marsella, Francia. "Para que una mujer pueda parir será necesario que el cuello del útero se abra para dejar pasar al bebé", añade. Los días previos al parto el cuello sufre modificaciones indispensables para el trabajo de parto: la maduración del cuello. El cuello de ablanda, se acorta y se dilata. El cuello se prepara para el parto.

Dilatación del cuello del útero durante el embarazo

A veces puede ocurrir que el cuello del útero deje de hacer el papel de barrera durante la duración del embarazo. "La dilatación del cuello del útero antes de tiempo puede deberse a una debilidad del cuello pero también puede ser el reflejo de un problema en otra parte del cuerpo", explica el doctor Carcopino. Por ejemplo, una cavidad uterina muy pequeña o mal formada, una ruptura prematura de la bolsa de agua, una infección (infección urinaria) o una infección del cuello del útero, pueden  originar contracciones en el útero que pueden modificar el cuello del útero. Este se acorta, es decir, se dilata por el efecto de las contracciones lo que lleva a un parto prematuro espontáneo -sin intervención médica-. "Cuando la mujer se queja de contracciones o cuando hay antecedentes de partos prematuros se verifica el largo del cuello por medio de una ecografía intravaginal", continúa el doctor Carcopino. Normalmente, el largo del cuello debe ser de tres centímetros. "Cuando se acorta es el primer signo de amenaza de parto prematuro", señala el obstetra. En ese caso se busca la causa y si es posible se trata con medicación que ayuda a parar las contracciones. La futura madre además debe guardar reposo. El objetivo es impedir que el cuello del útero se abra.

En caso de insuficiencia cervical o dilatación del cuello, este se acorta y se dilata de forma progresiva sin contracciones uterinas a lo largo del segundo trimestre y al comienzo del tercer trimestre, dando lugar a la ruptura prematura de las membranas, un aborto tardío o un parto prematuro.

Esta debilidad o insuficiencia uterina impide completar el embarazo. En algunos casos se puede realizar un cerclaje cervical o punto de sutura cervical, una técnica quirúrgica que permite cerrarlo para prolongar el embarazo.

Dilatación del cuello uterino: las etapas del parto

Cuando comienza el trabajo de parto las contracciones del útero modifican el cuello uterino. El cuello se centra, es decir, se coloca entre el eje de la vagina y hacia atrás durante el embarazo; se acorta, es decir pasa de cuatro centímetros de largo a desaparecer completamente, luego se dilata –se abre de forma circular- para pasar de cero a 10 centímetros de abertura. Cuando llega a diez se dice que la dilatación es completa: la vagina y el útero forman un solo conducto.

La cabeza del bebé podrá descender y dar la vuelta en el suelo pélvico. Las dos fases de abertura del cuello uterino (borrado y dilatación) duran de siete a 10 horas en la mujer primípara (primer parto) y de tres a seis en la mujer multípara (más de un parto). En la mujer multípara la fase de borrado del útero y la de dilatación suelen ser coincidentes.

El periodo de dilatación del cuello uterino comprende dos fases:

  • La fase de latencia corresponde al borrado y al comienzo de la dilatación del cuello hasta los tres centímetros. Dura aproximadamente siete horas en la primípara y cinco en la multípara.
  • La fase activa corresponde a la dilatación del cuello de cuatro a 10 centímetros.

La duración media de dilatación del cuello es variable y va de 13 horas para las primíparas a las siete horas para las multíparas. La dilatación se hace a razón de un centímetro por hora. Esta se mide en dedos por el tacto vaginal. Cuando el cuello está tres centímetros dilatado significa que la matrona puede introducir tres dedos en el cuello, lo que equivale a tres centímetros de dilatación. "El control de la dilatación permite comprobar si el trabajo de parto se desarrolla normalmente", explica el doctor Carcopino. "El cuello debe dilatarse por lo menos un centímetro por hora de trabajo de parto", añade. Si el ritmo es superior no hay que preocuparse. En cambio si es inferior puede ser más problemático.

Parto: cuando la dilatación no es suficientemente rápida o no se produce

"Cuando la dilatación del cuello uterino se interrumpe puede ser porque las contracciones no tienen la intensidad y la frecuencia suficientes", explica el obstetra. En estos casos se hace una perfusión de oxitocina para acelerar el ritmo y la intensidad. "Un trabajo de parto que no avanza suficientemente rápido puede ser signo de un feto muy grande o en mala posición, con lo cual el parto por vía vaginal podría no ser posible", señala el doctor Carcopino. Precisa que la actitud del equipo obstétrico dependerá de la situación: "Con una primípara podemos tolerar que la dilatación se haga más lenta y esperar varias horas cuando se ha llegado a los cuatro o cinco centímetros pero con una mujer que ha tenido una cesárea no esperamos, porque hay riesgo de ruptura del útero". También puede ocurrir que el cuello del útero deje de dilatarse en medio del trabajo de parto y en este caso hay que hacer una cesárea.

Parto provocado: la dilatación del cuello del útero

Un parto provocado artificialmente a veces es necesario por razones médicas (pasarse de término, ruptura de la bolsa de agua antes del trabajo de parto, ciertas complicaciones del embarazo). El objetivo es provocar las contracciones para abrir el cuello del útero y llegar al parto.

Si el cuello del útero no es favorable (cuello posterior, largo o cerrado), se coloca un tampón en la vagina embebido en prostaglandinas para que el cuello madure y estimule el trabajo de parto.

Si el cuello es favorable (cuello ablandado, acortado, centrado, un poco abierto), se realiza una perfusión de oxitocina para provocar contracciones en el cuello del útero y dilatarlo. Si la estimulación del parto se hace sobre un cuello no favorable puede ocurrir que se detengan las contracciones. Cuando esto sucede el índice de cesáreas es más alto.

A. S. Glover-Bondeau

Otros contenidos del dosier: Parto y nacimiento

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