El parto natural

El parto natural, que en general se denomina parto por vía vaginal, se desarrolla en tres etapas clave: la dilatación del cuello uterino, el nacimiento del bebé y la expulsión de la placenta.
Aunque es cierto que no puedes decidir la fecha del parto, conocer a fondo estas etapas te ayudará a prepararte.

Cuándo se sale de cuentas y cuánto dura un parto por vía natural

De media, el parto llega entre la 37 y 41 semana del embarazo, y dura entre 6 y 8 horas si se es madre primeriza, y unas dos horas menos si ya se ha dado a luz antes. Atención: se trata de una media, así que no prestes demasiada atención a las cifras. Lo más importantes es confiar en tus sensaciones.

Existen varios síntomas que anuncian la llegada del momento. Si los percibes, acude de inmediato a una comadrona o médico de maternidad con urgencia: pérdida de sangre o tapón mucoso (evacuación de la flema cervical que cierra el cuello uterino), aparición de contracciones cada vez más dolorosas y regulares (cada 20 minutos), rotura de aguas.

Una vez en el hospital, una comadrona procede a realizar las primeras pruebas (toma de la tensión arterial, análisis de orinas, toma de fiebre, monitoring), y un tacto vaginal para confirmar la llegada del bebé.

Parto natural: trabajo, pre-trabajo y falso trabajo

El “trabajo”, es decir, el momento en que empieza el parto, se define por la aparición de contracciones uterinas provocadas por una modificación del cuello uterino. Solo un médico o una comadrona, mediante un tacto vaginal, pueden confirmar que ha empezado. Cuando la futura mamá está en pleno “trabajo” de parto, las contracciones son regulares y seguidas (entre 5 y 10 minutos). Duran un mínimo de 20 o 30 segundos cada una. A medida que pasan los minutos, son más intensas y duraderas y, de forma progresiva, se tornan dolorosas.

Estas contracciones son muy distintas de las contracciones de Braxton-Hicks, o falsas contracciones, que consisten en contracciones fisiológicas del útero que no implican una modificación del cuello uterino y que, de forma espontánea, desaparecen. Es lo que se denomina “falso trabajo”. En cambio, cuando esas contracciones van acompañadas de la modificación del cuello uterino es lo que se denomina la etapa del “pre-trabajo”.

Parto por vía vaginal: dilatación del cuello

A partir del momento en que las contracciones son cada vez más intensas y regulares (cada 3 minutos aproximadamente), el cuello del útero empieza a encogerse y a expandirse de forma progresiva. En general, se entra en la sala de partos cuando el cuello se ha dilatado unos 3 cm. La dilatación del cuello (entre 0 y 10 cm) dura una media de 6 a 8 horas si se da a luz por primera vez por vía vaginal.

Si lo deseas (y las condiciones lo permiten) puedes pedir la epidural, que la pondrá el médico anestesista para aliviar el dolor. A través de un monitoring, que se coloca sobre el vientre, se puede realizar un seguimiento de las contracciones (intensidad, duración, frecuencia…) y controlar el ritmo cardíaco del bebé. Algunas maternidades tienen monitorings ambulatorios que te permiten desplazarte por la habitación durante un tiempo: puedes caminar, sentarte sobre una pelota, dejar que tu pareja te dé un masaje…

Parto por vía vaginal: el nacimiento del bebé

Por fin ha llegado el momento, en cuestión de minutos podrás abrazar a tu bebé. La fase de expulsión, que en principio no dura más de 30 minutos, consiste en empujar, con la ayuda de respiraciones profundas, para facilitar la salida del bebé. Se empieza a empujar cuando las contracciones son muy seguidas.
En caso de un parto difícil, el médico puede realizar una episiotomía (una pequeña incisión apenas dolorosa que se hace para facilitar el paso de la cabeza del bebé y evitar un desgarro del periné no controlado) y/o utilizar instrumentos (fórceps, espátulas o ventosas). Una vez el bebé ha salido, el ginecólogo (o el padre) corta el cordón umbilical, envuelve al recién nacido en una toalla y lo entrega a la madre (siempre y cuando tu salud y la del bebé así lo permitan).

Parto por vía vaginal: la expulsión de la placenta

Esta última fase sucede unos 30 minutos después del nacimiento del bebé y corresponde a la expulsión de la placenta. De forma natural, el útero se contrae de nuevo (las contracciones son menos dolorosas que durante el parto) y la placenta sale (a veces la madre necesita empujar para expulsarla).

Y entonces comienza una nueva etapa: la de una vida como padres jóvenes, cansados, emocionados y, sobre todo, ¡felices!

D. Bourdet

Fuente: Entrevista con el Dr. Guilherme Romain, ginecólogo, obstetricia y ecografista. 

Otros contenidos del dosier: Parto y nacimiento

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