El parto en diez preguntas

1 - ¿Me llevarán directamente a la sala de parto?

No, si no estás en trabajo de parto o te encuentras en las primeras etapas de la dilatación; si el examen es normal y prefieres quedarte en la habitación o salir a caminar para regresar a las pocas horas para que vuelvan a examinarte.

Sí, si estás en trabajo de parto o si se observa cualquier anomalía.

2 - ¿Estaré sentada o acostada? ¿Podré moverme?

Tendrás que descubrir en qué posición toleras mejor las contracciones uterinas. No dudes en hablar con la matrona y aplicar lo que has aprendido durante la preparación al parto.
Si te aplican anestesia epidural: generalmente la aplicación de la anestesia epidural se hace en posición semisentada o acostada de lado. El control de la frecuencia cardiaca fetal y de la presión arterial es necesario. Se hace una perfusión para evitar cualquier efecto secundario del anestésico; y en este caso los movimientos estarán limitados.

Durante el trabajo de parto, ¿puedo comer o beber?

Probablemente no. El ayuno impuesto en la mayoría de las unidades de maternidad se basa en el riesgo de vómitos o náuseas durante el trabajo de parto y en el caso de anestesia general. Pero como los protocolos cambian y hay variaciones entre los hospitales, siempre es conveniente preguntar en el centro en el que nacerá tu bebé.

4 - ¿En qué posición puedo dar a luz?

Convencionalmente, la posición ginecológica es la más utilizada. Permite seguir el progreso del bebé y mantener un registro correcto de su ritmo cardíaco durante la fase de expulsión. Las camas de parto se han actualizado para permitir una mayor comodidad a la madre: un colchón más grueso o los famosos "estribos" reemplazados con reposapiés que permiten cambiar la posición de la espalda.
Pero no dudes en hablar con la matrona si la posición en cuclillas, de lado o en cuatro patas te resulta más cómoda.

5 - ¿El padre estará a mi lado en todas las circunstancias?

La presencia del padre en la sala de partos se valora cada vez más. Permite un gran apoyo moral y así compartirá este momento tan especial. Hacer una preparación común para el parto favorece su participación e implicación.
Ciertas acciones como el empleo de fórceps o ventosa podrían crear malestar en el futuro papá, a quien se le podría invitar a salir por unos minutos. Es importante que él indique su deseo de retirarse o permanecer. Infórmate también si le permitirán estar contigo en caso de una cesárea. Cuando está permitido, el padre tendrá que observar las medidas de higiene y esterilización indicadas por el equipo médico.

6 - ¿Puedo poner música?

Sí o no. Dependerá del centro. Podrías llevar una pequeña grabadora o reproductor de cedés pero es importante que antes te informes en el hospital, en el grupo de preparación al parto o durante tus visitas prenatales.

7 - ¿Puedo llamar desde mi móvil?

No. Debido a la posible interferencia con los monitores  que se utilizan para controlar los latidos del corazón y las contracciones uterinas.

8 - Después del nacimiento, ¿qué ocurre?

Durante las dos horas después del nacimiento, permanecerás en la sala de partos. La matrona o la enfermera te controlará la presión arterial, el pulso, la temperatura, el sangrado vaginal y la involución uterina –cómo el útero se contrae para volver gradualmente a su lugar original.
Este tiempo es un momento esencial para conocer al bebé y para el buen inicio de la lactancia materna si es la elección de la madre. De hecho, iniciar la lactancia inmediatamente es una garantía para su buen comienzo. La matrona explicará las diferentes posiciones para amamantar, cómo introducir el pezón, la duración de la lactancia, etcétera.
Con el papá, disfruta de este momento de descanso y del tierno contacto con tu bebé que empieza a descubrir su nuevo entorno.

9 - ¿Cuándo iré a la habitación?

Después de las dos horas de control en la sala de partos, si todo es normal, te retirarán la perfusión, te higienizarán y te trasladarán a la habitación en camilla o silla de ruedas, junto a tu bebé, siempre y cuando él no requiera atención especial.

10 - ¿Podré levantarme enseguida?

Después de la epidural, te podrás levantar más o menos rápidamente en función de la motricidad que hayan recuperado tus piernas. Pero es preferible que lo hagas en presencia de alguien.
En caso de anestesia general, a menudo es aconsejable no levantarse antes de las doce horas y estar acompañada por una enfermera.
No dudes en informar de cualquier anomalía, como dolor de cabeza, aturdimiento o mareos.

M. Lochin - matrona

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