Cuidados para bebés prematuros

Cada año nacen más de 55.000 bebés “demasiado temprano”. Uno de cada cinco es un “prematuro grave”, o sea que nace con menos de siete meses y medio. Incluso hoy las familias deben enfrentar numerosas dificultades para permanecer junto a su bebé. Pero las cosas evolucionan, las personas a cargo hacen un mayor esfuerzo por humanizar los cuidados y desarrollar una verdadera alianza con los padres.

La presencia de los padres ayuda al desarrollo del prematuro

Las fuentes de estrés del bebé prematuro son múltiples:

  • las enfermedades
  • la respuesta insuficiente del organismo inmaduro a estas enfermedades
  • la falta de estimulaciones auditivas, olfativas, visuales, táctiles, que impactan en la madurez del cerebro
  • el dolor ligado a los cuidados, incluso si son prodigados con la mayor precaución posible
  • la separación física con la madre durante el parto: la placenta produce un número importante de hormonas que el bebé no puede producir, por lo cual su pérdida provoca un estado de carencia
  • la vida al aire libre

Durante años, la organización de los cuidados de bebés nacidos prematuramente se centraba esencialmente en el equipo médico y sus necesidades y chocaba con las limitaciones inherentes a los establecimientos hospitalarios. Pero desde los años 80, las cosas han cambiado considerablemente, otorgando a los padres un lugar cada vez más importante. “Nuestro trabajo se construye con los padres, sin obstáculos ni dogmas, mirando lo que se hace en otros lados”, nos dice C. Danan, Jefe del Servicio de Reanimación Neonatal del Centro Hospitalario de Créteil. “Se inventan cosas pero poco a poco lo que es evidente acaba imponiéndose”, prosigue haciendo referencia a los beneficios de la presencia de los padres en el desarrollo del bebé prematuro. Su impacto neurológico ya está suficientemente comprobado, especialmente en lo que se refiere al efecto del olor materno en el estrés sufrido por el recién nacido. Las neuroimágenes muestran que también en los animales nacidos de forma prematura, las conexiones entre neuronas se hacían mejor en presencia de sus padres. “Cuanto más nos acercamos a la fisiología de la normalidad, más oportunidades hay de disminuir las consecuencias neurológicas de la prematuridad”, confirma O. Baud, Jefe de Servicio de Reanimación y Pediatría Neonatal del Hospital R. Debré.

Esfuerzos para humanizar los cuidados

“Aunque ha habido una cierta resistencia al hecho de otorgar un lugar más importante a los padres, las inquietudes han sido desestimadas por el peso de los beneficios observados”, asegura el Prof. Danan. Hay que reconocer que “la presencia de los padres implica una carga de trabajo suplementario para los médicos y enfermeros, lo cual tiene un impacto sobre la organización de los cuidados”. En los diferentes servicios, se han hecho considerables esfuerzos para humanizar los cuidados y saber qué es lo mejor para el bebé prematuro. “Superar las barreras físicas (problemas asociados a la lengua, falta de cama para la madre) y psicológicas (desarrollo del lazo padres-enfermeros) permite desarrollar una verdadera alianza para tomar una decisión conjunta cuando se vuelve necesario”, estima.

Sin embargo, la organización de los servicios está aún lejos de ser óptima. “Debemos demostrar que nuestro funcionamiento no es adecuado antes de proponer uno nuevo”, deplora el especialista. “A menudo las familias viven lejos de los servicios y no hay nada previsto para ellos”. Por otro lado, casi no hay servicios que ofrezcan camas individuales para los padres que desean quedarse cerca de su bebé. Generalmente la razón que se expone es la falta de espacio.

Cuidado con no caer en el extremo opuesto

Pero la implicación de los padres va más allá de la presencia junto al bebé. Se les aconseja también participar de las reuniones interdisciplinarias, en las que se busca coordinar y unificar las acciones y criterios. También se organizan talleres de amamantamiento, salida del hospital, cambio de unidad de cuidados, todo para acompañar a los padres en desgracia.

P. Jarreau, Jefe del Servicio de Medicina Neonatal del Hospital Cochin advierte sobre el riesgo de caer en el extremo opuesto. “Quedarse las 24 horas junto al niño prematuro es agotador; las máquinas y aparatos que suenan constantemente causan angustia en los padres, lo cual está lejos de ser la solución ideal”. Del lado de los profesionales, esto puede provocar una desorganización de los cuidados que puede perjudicar al bebé, al demandar “un medio justo”.

Por otro lado, modificar profundamente el tratamiento de los prematuros requiere esfuerzos financieros y humanos importantes para formar equipos, agrandar los espacios, luchar contra la resistencia a los cambios, etc. En el área de maternidad del Hospital Cochin, algunas enfermeras por ejemplo han sido formadas en la observación de bebés prematuros en búsqueda de eventuales signos de disconformidad, de dolor o de convulsiones, poco visibles en un prematuro. Un enfoque poco común pero que pone en evidencia la evolución de la mentalidad de los médicos. “A partir de ahora, los médicos ya no buscan aportar al bebé una ayuda mecánica. No es raro que se deje a un bebé de cinco meses de gestación sin asistencia respiratoria”, explica el Prof. Danan.

Prevenir el daño cerebral

Varios enfoques neuroprotectores han mostrado su importancia en la prevención de las consecuencias de la prematuridad en el cerebro:

- La corticoterapia antenatal
- Las técnicas de ventilación no invasivas
- La presencia de los padres

Otras pistas en curso de investigación: el papel de la melatonina, cuya secreción es muy baja en el bebé prematuro. Esta hormona, conocida por su papel en la regulación del ritmo vigilia-sueño, parece actuar también sobre las lesiones cerebrales, según varios estudios hechos en ratones de estado fetal o neonatal. Se está llevando a cabo en Londres un ensayo terapéutico que evalúa su eficacia neuroprotectora en los prematuros graves a través de una inyección antes del parto. Lo mismo debería hacerse en Francia en 2013.

Las células madre también concentran la atención con la esperanza de encontrar la forma de reparar lesiones cerebrales. Un estudio realizado en ratones ha logrado resultados prometedores, lo cual ha suscitado esperanzas sobre el tratamiento de enfermedades motrices cerebrales en el niño prematuro grave. En Francia, el equipo del Prof. O. Baud trabaja sobre las células mononucleadas de sangre del cordón.

A. Pelletier

Fuentes : El tratamiento correcto del recién nacido prematuro, 9 de mayo de 2012, en presencia del Prof. C. Danan, Jefe de Servicio de Reanimación Neonatal del Centro Hospitalario de Créteil, del Prof. O. Baud, Jefe de Servicio de Reanimación y Pediatría Neonatal del Hospital R. Debré y del Prof. P. Jarreau, Jefe del Servicio de Medicina Neonatal del Hospital Cochin.

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