Conoce tu período fértil

Muchas parejas no tienen una idea concreta de en qué consiste la ovulación. La ovulación es el término utilizado para definir la liberación de un óvulo (normalmente uno, a veces más) por el ovario. La concepción se produce cuando dicho óvulo es fecundado por un espermatozoide.

Mientras que los espermatozoides pueden sobrevivir varios días en las vías genitales femeninas, el óvulo, en cambio, no sobrevive más de 24 horas después de la ovulación. Esto reduce, en cierto modo, las probabilidades de fecundación. Se calcula que un 20% de las parejas tiene dificultades a la hora de concebir debido a un mala planificación de sus relaciones sexuales.

Alrededor del 98% de las mujeres no saben muy bien cuántos días al mes se pueden quedar embarazadas y más de la mitad no están seguras de los días fértiles de su ciclo. La mayoría de los padres no saben el día exacto en el que fue concebido su hijo.

Calcular el período fértil

Para aumentar las posibilidades de quedarse embarazadas, las mujeres pueden saber cuál es su período de fecundidad escuchando su cuerpo. Se trata del intervalo durante el que el esperma puede sobrevivir en el aparato genital antes de que se produzcan la ovulación y la fecundación.

El período fértil de una mujer suele ser de varios días (normalmente no más de cinco o seis) terminándose el día después de la ovulación.

Dado que los ciclos menstruales varían de una mujer a otra y de un ciclo a otro en una misma mujer, no siempre es fácil determinar el período fértil.

Se pueden utilizar varios métodos

  • El calendario - Es útil señalar la fecha del primer día de regla en un calendario
  • La curva térmica
  • El moco cervical - el cuello uterino segrega un moco (mucus) que protege al organismo de la mujer del esperma, de las bacterias y de otros microorganismos. Durante algunos días al mes, la consistencia del moco cambia para dejar que el esperma llegue a las trompas. Vigilando estos cambios es posible determinar el período fértil. Basta introducir uno o dos dedos en la vagina y recoger las secreciones en contacto con el cuello uterino.

Justo después de la regla, no hay moco. La semana siguiente, las secreciones cervicales son viscosas y pegajosas. Cuando se acerca la ovulación el moco se vuelve cremoso, más claro y se puede estirar entre los dedos sin romperse. Esto corresponde al momento más fértil cuando el moco deja pasar a los espermatozoides.

No debemos olvidar que existen varios factores que pueden modificar las secreciones cervicales: la excitación sexual, la presencia de esperma, el uso de lubricantes, los antihistamínicos, las infecciones vaginales, etc.

La combinación de estos dos indicadores de fertilidad suele ser de gran ayuda para determinar el período fértil de la mujer.

El período de fecundidad sigue siendo difícil de calcular

Las técnicas mencionadas más arriba permiten analizar las consecuencias de las variaciones hormonales. Pero estas condiciones, que pueden verse afectadas por varios factores tales como una infección o el consumo de un medicamento, requieren ser vigiladas muy de cerca y por lo tanto no son fiables al 100%.

Además, debemos saber que el período fértil es bastante imprevisible incluso en caso de ciclos regulares: un estudio prospectivo publicado recientemente por el National Institute of Environmental Health Sciences estadounidense y realizado en 696 ciclos muestra, de hecho, que solo el 30% de las mujeres tienen su “ventana fértil” entre los días 10 y 17 de su ciclo. La mayoría de las pacientes empiezan su período fértil antes y otras mucho más tarde.

Otra posibilidad es medir las variaciones en los niveles hormonales

El aumento de los niveles de estrógeno marca el principio de la fase fértil para la mayoría de las mujeres. La ovulación tiene lugar 24 o 36 horas después del nivel más alto de LH (hormona luteinizante)

Existen varios sistemas que permiten dar una información diaria sobre el período de fertilidad midiendo los niveles de estrógenos y de LH en la orina.

Aunque, no debemos olvidar que otros factores pueden contribuir a la esterilidad femenina, incluso si la mujer ovula con normalidad:

  • Antecedentes de cirugía en las trompas o en los ovarios;
  • Antecedentes de infección pélvica (salpingitis, peritonitis);
  • Ciclos irregulares o muy largos;
  • Y, por supuesto, esterilidad masculina.

Una mujer menor de 35 años debe consultar a un médico después de un año de intentos infructuosos. Una mujer mayor de 35 años, después de seis meses.

Fuente: Gyneweb

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