Fecundación in vitro: la técnica

Complejo en su desarrollo, el principio de la FIV es simple en teoría, puesto que consiste en recrear en el laboratorio, dentro de un tubo (la expresión latina in vitro significa en vidrio) lo que ocurre normalmente en el momento de la fertilización en las trompas de Falopio de la mujer (in vivo). La FIV se puede resumir en tres pasos principales: la recogida de las células sexuales masculinas y femeninas (los gametos), la fecundización y la transferencia de los embriones.

Gametos: ovocitos y espermatozoides

  • Las células sexuales de la mujer: ovocitos

Los ovocitos contenidos en los folículos se almacenan en ambos ovarios al comienzo de la vida embrionaria. Su desarrollo, sin embargo, se bloquea hasta la pubertad. A partir de este periodo, en las mujeres en edad fértil se produce una sola célula sexual madura por ciclo menstrual. Cada mes, un ovocito o huevo va a terminar su maduración celular en el seno de un folículo dominante y será expulsado del ovario, mientras que los otros folículos, que también habían comenzado a desarrollarse, detendrán automáticamente su crecimiento y desaparecerán.
Actualmente, la gran mayoría de FIV se realizan con un ciclo estimulado para obtener no sólo un ovocito por ciclo sino varios. Esto aumenta las posibilidades de embarazo: es la estimulación folicular múltiple. El uso de hormonas se requiere para asegurar, por un lado, el descanso de los ovarios (o desensibilización) de cara a aumentar el número de folículos reunidos y, por el otro lado, la estimulación de su crecimiento. Además de inyecciones diarias entre dos y cinco semanas, esta estimulación ovárica requiere una vigilancia estrecha basada en los resultados de ecografías de ovarios y análisis de sangre. Este seguimiento, llamado monitoreo, permite que maduren varios folículos y sirve también para prevenir el exceso de estimulación – o sobreestimulación maligna - que puede tener consecuencias graves.

Cuando los folículos parecen haber alcanzado un tamaño suficiente, el momento de desencadenar la ovulación mediante la inyección de gonadotropina coriónica. Esto permitirá que los ovocitos contenidos en cada uno de ellos completen su maduración. Treinta y seis horas después de la inyección, los folículos ováricos, que tienen un diámetro de alrededor de 15 a 20 mm, se perforan. Esta intervención se realiza generalmente bajo anestesia local. El líquido contenido en cada folículo se aspira con una aguja guiada por una sonda de ultrasonido colocada en la vagina. En este líquido folicular el biólogo espera encontrar los ovocitos maduros necesarios para la fertilización.

  • Los espermatozoides

En los seres humanos la obtención de espermatozoides plantea menos problemas ya que su producción es constante desde la pubertad y se encuentran en gran número en cada eyaculación.
Se le solicita a la pareja observar una abstinencia de tres días antes de la FIV con el fin de obtener esperma de buena calidad.
La recogida de esperma se hace por masturbación, en el laboratorio, por lo general el día de la FIV. En algunos casos el esperma se tiene que recoger mediante punción o por biopsia en los testículos, el mismo día o antes-- en este último caso el esperma se congela.

Inseminación y fertilización

En el laboratorio, el biólogo prepara los gametos:

  • El esperma recogido se lava para eliminar el fluido seminal y se obtiene una selección de los espermatozoides más móviles mediante la colocación de la muestra en un horno en un medio líquido especial;
  • Los ovocitos presentes en el líquido de aspiración folicular se identifican y se aíslan

Cada ovocito se coloca en un medio de cultivo en una caja de vidrio en la que se depositan unos pocos microlitros de una solución que contiene los espermatozoides más móviles: entre 10 000 y 100.000 espermatozoides por ovocito según la técnica utilizada. Este es el paso que es diferente cuando se utiliza la técnica de ICSI (en inglés, intra cytoplasmic sperm injection o injección intracitoplasmática de esperma).

Estas cajas se colocan en una incubadora a 37 °C. Al día siguiente es posible observar el número de ovocitos fertilizados. El número de embriones obtenidos no se determina hasta 48 horas después de la punción folicular.

La transferencia de embriones

Dos días después de la punción, los embriones tienen un promedio de cuatro células o blastómeros. En este momento ya se pueden transferir a la cavidad uterina, pero con frecuencia, su cultivo se continúa in vitro de uno a cuatro días. Esto permite una mejor selección de embriones, lo que aumenta las probabilidades de embarazo. Esta posibilidad de hacer crecer los embriones en el laboratorio durante varios días es relativamente nueva y se conoce con el nombre de cocultivo. Al dar tiempo para realizar pruebas genéticas sobre los embriones, esta técnica ha permitido el desarrollo del diagnóstico pre-implantación (DPI).

Actualmente, en la mayoría de los casos, se transfieren dos embriones. La transferencia se lleva a cabo en el laboratorio de fecundación in vitro, sin necesidad de anestesia: se inserta un tubo delgado de plástico en el útero a través del cuello uterino y los embriones contenidos en una pequeña cantidad de fluido se empuja dentro de la cavidad uterina con ayuda de una simple jeringa.

La prueba de embarazo se hace doce días más tarde.

Si después de la transferencia todavía hay embriones en el laboratorio y estos son de buena calidad, es posible congelarlos. La decisión corresponde a la pareja.

Dr. L. Moy

Otros contenidos del dosier: Fecundación in vitro

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