DPL, la nueva terapia lumínica para el tratamiento de lesiones vasculares

El “DPL”, dye pulsed light o luz pulsada “decolorante”, es la más evolucionada, eficaz y precisa herramienta médica para el tratamiento de lesiones vasculares faciales catalogadas como complicadas. Es un innovador cabezal de fluorescencia avanzada con doble filtro, que asegura la emisión en el espectro óptimo para este tipo de lesiones, trabajando de forma más potente y a la vez más selectiva, segura, certera y con menos molestias para el paciente que los lásers que se venían empleando hasta la fecha en medicina estética.
“Hasta la fecha, no existía un tratamiento realmente eficaz, certero y seguro para combatir las lesiones vasculares más complicadas”, han afirmado las Dras. Mar Mira y Sofía Ruiz del Cueto, las cuales ya han incorporado esta tecnología de luz pulsada a su clínica.

Aunque al hablar de manchas y fotoenvejecimiento, sobre todo a nivel facial, se tiende a pensar sólo en las pigmentarias, lo cierto es que la categoría incluye un amplio abanico de lesiones, incluyendo todas aquellas que alteran la uniformidad del tono cutáneo tanto en pardo o marrón, lesiones pigmentarias, como en rojo, lesiones vasculares producidas por agrupamiento anormal de vasos sanguíneos o exceso de hemoglobina.
Según indican las doctoras, cerca del 100% de la población padece uno o varios tipos de lesiones en rostro, cuello y/o escote, por ello debemos conocer un poco más acerca de estas lesiones y las ventajas de utilizar esta nueva terapia lumínica.

Lesiones vasculares faciales que trata el “DPL”

La acción del DPL está específicamente diseñado para el tratamiento de seis tipos concretos de lesiones benignas que tengan un componente vascular en rostro, cuello y escote como son: Telangiectasia facial, dilatación de los vasos sanguíneos superficiales; Poiquilodermia de civatte, una lesión mixta, combinación de atrofia de la textura de la piel, irregularidades de pigmentación y telangiectasias; Rosácea, derivada de una hinchazón de los vasos sanguíneos que supone un enrojecimiento permanente con exacerbaciones o brotes periódicos; Nevus flammeus o manchas “vino de oporto”, conocidas como manchas de nacimiento, de mayor o menor extensión, habitualmente de color rojizo oscuro; Hemangioma, masa anormal benigna de tejido, plana o elevada formada a partir de una gran concentración de vasos sanguíneos sobre la superficie de la piel; Lentigos Seniles, las conocidas como manchas de la edadson una combinación de tres componentes: acumulación de melanina, deficiencia vascular periférica y atrofia de la textura de la piel.

Todas estas lesiones tienen en común que en su origen existía un agrupamiento anormal de vasos sanguíneos o una circulación periférica deficitaria. Es la mejor opción actual para su tratamiento porque se basa en el principio de calentar selectivamente los vasos sanguíneos hasta provocar su cierre, logrando, por tanto, reducir o eliminar este tipo de lesiones, sin dañar el tejido vecino.

Claves de la tecnología “DPL”

La tecnología DPL propone una máxima potencia, precisión y seguridad, a la par que una mínima molestia, recuperación y daño en el tejido.

Con un nivel de resultados equiparable al de la tecnología láser más eficaz para el tratamiento de lesiones vasculares serias pero con una mayor densidad de potencia aplicada con más precisión, la nueva generación de luz pulsada “DPL”, “aprovecha dicha potencia, evitando su dispersión y logrando calentar selectivamente los vasos sanguíneos hasta provocar su cierre, sin dañar el tejido vecino, es decir, haciendo diana de forma más certera sobre la lesión a tratar, disminuyendo exponencialmente los daños colaterales y, minimizando las posibles molestias, el número de sesiones de tratamiento necesarias y los tiempos de recuperación”, así lo explican las expertas Mira y Cueto.

Sesiones, tiempos y precios

El tiempo de duración de las sesiones es de entre veinte y treinta minutos, dependiendo de cada persona y del tamaño de la lesión a tratar. 

Por su parte, el número de sesiones varía según el tipo, la dimensión y el tiempo que la persona lleve con la lesión. Lentigos seniles, Telangiectasia y Hemangiomas, si no son grandes dimensiones pueden borrarse casi por completo con una sesión. Algunos Hemangiomas muy intensos o abultados pueden requerir dos o tres sesiones. Para tratar la Poiquilodermia de Civatte, se precisan entre tres y cinco sesiones distanciadas un mes entre sí para una uniformización sustancial del tono, pero si además presentan otros factores como fragilidad capilar y/o atrofia de la piel, para unos resultados óptimos habría que combinarlo con otros tratamientos específicos.

La Nevus Flammeus o manchas en “vino de Oporto” pueden desaparecer con un tratamiento de al menos cinco sesiones, distanciadas un mes entre sí. Por último, si sufres la Rosácea varía mucho el número de sesiones necesario, ya que su depende del grado y tipología. El enrojecimiento de la piel mejora desde la primera sesión, pero si cursa con granos de tipo acneicos habría que combinar el tratamiento con otro tipo de protocolos específicos.

Al tratarse de una terapia de última novedad el precio es un tanto elevado, cada sesión tiene un precio a partir de 310 euros.

Ana Barrio (EP)

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