Running: elige bien tus zapatillas

La pisada

Hay tres tipos de pisada: pronación (apoyo en el interior del pie), supinación (el pie se desvía hacia el exterior, universal (el pie está derecho al eje la pierna). Cabe señalar que el 80 % de los corredores son pronadores. La mayoría de los zapatos para correr están diseñados para este tipo de pisada. El supinador debe recurrir a un modelo universal o consultar a un ortopedista para hacerse plantillas a medida. Importante: optar por un modelo de zapatillas deportivas adaptadas al tipo de pisada evitará rozaduras y ampollas y ofrecerá un mayor confort durante la carrera.

La superficie

El uso que se le dará a las zapatillas de correr ayuda a determinar cuál es el modelo apropiado. Carretera, montaña, pista, cinta de correr… hay gamas adaptadas a cada superficie. La clave es el mantenimiento y la estabilidad del pie dentro del calzado. Si se corre en una pista o un camino, hay que elegir  una zapatilla ligera con buena amortiguación. Sin embargo, para un camino en la naturaleza, nos centraremos en zapatillas con suelas gruesas y antideslizantes para asegurar un buen agarre y sujeción del tobillo.

Tu peso

El peso del corredor es un criterio importante. En general, existen dos categorías: por debajo de 75 kilos, modelos de menos de 350 gramos, ideales para combinar la carrera y la velocidad. Por encima de 75 kilos, zapatillas de más de 350 gramos con más amortiguación  y rigidez y una caña sólida para protección contra impactos y cuidar las articulaciones.

La numeración correcta

Durante el ejercicio, el pie tiende a hincharse. Es mejor por lo tanto comprar zapatillas de una talla mayor que la de los zapatos. Para obtener la máxima comodidad, la zapatilla debería ser de aproximadamente uno o dos números más que los zapatos. ¿El truco? Comprar las zapatillas de noche, cuando los pies están más hinchados.

Para ir más lejos...

La vida de un par de zapatillas de correr es de unos 18 meses para quien corra tres veces por semana (en total, entre 1.500 y 2.000 km). Para evaluar el estado del calzado, se puede echar un vistazo al estado de la suela. Si tiene fisuras, es hora de cambiarlas.
Por último, lo mejor es correr con calcetines transpirables. Deben sujetar el pie, sin apretarlo, y ser lo suficientemente gruesos para proteger de las ampollas.

S. Moyal

Otros contenidos del dosier: Correr

Comentarios

Artículos destacados

Cómo pedir perdón
Cómo pedir perdón

A lo largo de nuestra vida nos veremos expuestos en infinidad de ocasiones ofendiendo a alguien, y muchas veces seremos...

Parejas e Internet: relación de amor-odio
Sueño con viajar
Sueño con la caída del cabello
Ir al colegio: ¿cuánto antes mejor?
¿Tu hijo puede ser un genio de las mates?

Los estudiantes suelen quejarse de que muchas de las materias que estudian no les servirán después. Sin embargo, tener un ...

Hacer otros Test