Cuando el deporte refuerza los vínculos sociales

En primer lugar, realizar una actividad deportiva es un factor que ayuda a mejorar la forma física. La mayoría nos ponemos las zapatillas de deporte, unos pantalones cortos y otros accesorios para modelar nuestra figura, adelgazar, ganar flexibilidad, tonificar… Pero los nuevos beneficios del deporte, como el estado «zen» que conseguimos después de practicar un deporte, cada vez se tienen más en cuenta.

¡No relegues las cosas más importantes a un segundo plano! En la práctica de un deporte uno de los factores fundamentales es el componente psicológico y relacional. Actualmente, se sabe que las personas que frecuentan un gimnasio, practican deporte de equipo etc, son más estables emocionalmente, más sociables y más felices en sus relaciones. Así que, hacer deporte te hace sentir mejor en más de un aspecto. «De ahí su lugar preponderante en la política municipal, tanto para los grandes, como para los pequeños», remarca Jean-Pierre Faye, director de «Deporte y territorios» en el Centro Nacional Olímpico y Deportivo Francés (CNOSF, en sus siglas en francés).

El deporte, entre el intercambio y la buena convivencia

No solo a través de Facebook puedes crear una red. El deporte puede ayudarte a establecer auténticos vínculos sociales. Mario, 28 años, aunque no es muy hablador por naturaleza, se siente renacer cuando llega la época de practicar los deportes de invierno. Es un esquiador consumado; la mayoría de sus relaciones las entabla en la cima, entre pistas y telesquí. Sonia, 26 años, más bien solitaria y amante de los libros, se inscribe siempre en la Carrera de la Mujer, que tiene lugar en Galicia cada año. Los entrenamientos previos a la prueba ofrecen muchas posibilidades para compartir e intercambiar de año en año. 

Entre los expertos también existe unanimidad: desde un punto de vista social, la práctica de un deporte favorece el contacto con otras personas, independientemente del estrés profesional o de las diferencias culturales, y desarrolla la buena convivencia. En efecto, es más fácil trabar amistad o integrarse en un grupo cuando compartimos un hobby.

Deporte, integración, urbanismo: ¡por un municipio ciudadano!

Jean-Pierre Faye, defiende a capa y espada la creación de espacios dedicados a la práctica deportiva en los proyectos de urbanismo. En realidad, la idea no es nueva. Ya en la Grecia antigua, la creación y ejecución de recintos deportivos y culturales constituía una cuestión de primer orden. El autor añade: «La mezcla de ciudadanos a partir de formas de expresión deportivas y culturales formaba parte del ideario de los proyectos que se ponían en marcha». Hoy en día, en Barcelona, los recorridos deportivos están presentes por toda la ciudad. Al igual que en Montpellier, donde el estadio está situado en el centro de la ciudad. Para el autor: «cualquier oportunidad de trabajar en la creación o mantenimiento de estos espacios debe ser explotada».

En su opinión, un equipamiento deportivo en el seno de un barrio contribuye al intercambio, a determinar qué es lo posible y a evaluar las opciones. Aboga también por los espacios urbanos como punto de partida de las manifestaciones deportivas, tales como los cross urbanos o los encuentros semanales de patinadores.

¡El deporte aumenta la autoestima!

¡Practicar una actividad aumenta la confianza en sí mismo! Superarse aguantando los kilómetros de una carrera solidaria, dar prueba de nuestra tenacidad volviéndonos a subir por enésima vez en la tabla de surf, respetar al adversario en un partido de tenis… Es bien sabido que el espíritu deportivo conlleva unos valores personales. El deporte suele exigirnos dar lo mejor de nosotros mismos.

El hecho de mover tu cuerpo, de desarrollar ciertas capacidades y de observar la progresión constante nos hace ganar aplomo. No es necesario ser un deportista de alto nivel para beneficiarse de las ventajas. Se adquieren a medida que pasa el tiempo y en función del compromiso que adquiramos con una práctica, independientemente del nivel.

Deporte, beneficioso desde la infancia…

Aunque la autoestima supone un punto a tu favor en la edad adulta, debes comenzar a desarrollarla desde pequeño. ¡Advertencia a los padres!: según las palabras de Jean-Pierre Faye, «un acompañamiento en las horas extraescolares, que aúne los objetivos deportivos a los educativos, los ayuda a ser más competitivos, tanto desde el punto de vista escolar, como desde el punto de vista del mercado laboral al que se incorporarán en el futuro».

Los espacios urbanos dedicados al deporte (futbol, patines, natación…) nos ayudan a marcarnos unos objetivos realizables. Es fundamental para las personas que viven el fracaso escolar. La necesidad de sentirse valorado en otros campos se convierte en indispensable. Por otra parte, una práctica en grupo puede enseñarles a comprender la necesidad de trabajar para cumplir sus sueños, al mismo tiempo que deben respetar a los demás, así como las reglas comunes. Son unos principios que se desarrollan en torno a los valores deportivos y que pueden aplicarse igualmente a los que, siendo adultos, están en el punto de mira de un sistema profesional especialmente complicado.

C. Maillard

Otros contenidos del dosier: Ejercicio físico para todos

Comentarios

Artículos destacados

¿Sirven los libros de autoayuda?
¿Sirven los libros de autoayuda?

En una sociedad donde cada vez prima más la búsqueda de la tan ansiada felicidad, no extraña ver el éxito que suscitan...

Cómo pedir perdón
Parejas e Internet: relación de amor-odio
Sueño con viajar
Sueño con la caída del cabello
¿Tu hijo puede ser un genio de las mates?

Los estudiantes suelen quejarse de que muchas de las materias que estudian no les servirán después. Sin embargo, tener un ...

Hacer otros Test