La luz que cura

Nuestro organismo nota la falta de luz, eso es evidente. Los efectos de una falta de luz cada vez son más conocidos y extendidos. Así pues, en caso de “carencia” luminosa, hay que intentar llenar el depósito…

Luminoterapia para combatir la depresión estacional

Cuando se acerca el invierno, los casos de depresión estacional se multiplican. Muchos aseguran que la causa de esa tristeza es principalmente la falta de luz. Trastorno del sueño, melancolía al despertarse, irritabilidad… una persona de cada cinco sufre lo que los expertos denominan depresión estacional. Además de los tratamientos clásicos, basados en psicoterapia y en la toma de algunos medicamentos, es fundamental compensar esa falta de luz. Y precisamente por eso se inventó la luminoterapia, también conocida como luxterapia. El objetivo: exponer el organismo a una lámpara especialmente diseñada para ofrecer un máximo de luz (varias decenas de miles de lux, unidad de medida para el resplandor luminoso). Varios hospitales proponen sesiones de luminoterapia. En cuanto los pacientes entran en la consulta, cogen una lámpara portátil y empieza la sesión. La eficacia de este tratamiento está más que demostrada. Media hora al día, sentado a varios centímetros de la lámpara y adiós a la depresión, que desaparece en menos de dos semanas.

Prevenir la depresión con luminoterapia

La luz es eficaz para tratar la depresión estacional, pero también para prevenirla. Unas curas de luz desde principios de otoño podrían prevenir esa melancolía inexplicable y así evitar que nuble tus pensamientos. El doctor David Servan-Schreiber, autor de un superventas de autoayuda, propone despertarse con la luz del sol, por ejemplo. El principio: despertarse por una luz de intensidad progresiva que, poco a poco, alcanzará el nivel de un tratamiento clásico de luminoterapia. Un “despertador” luminoso, por llamarlo de algún modo. Para el experto, esta acción es igual de eficaz que una sesión de luminoterapia y, sin duda alguna, más cómoda y más económica. Y, si no lo crees, basta con echar un vistazo a los precios de los “simuladores” de luz del amanecer, que sobrepasan los 150 euros…

Sin embargo, ten cuidado; antes de utilizar este tipo de aparatos pide consejo a tu médico, sobre todo si tienes problemas oculares. Y no dudes en consultar con un especialista si la depresión persiste o se trata de una melancolía muy profunda.

La luminoterapia contra el jet-lag

La luminoterapia no solo sirve para luchar contra los bajones de moral, sino que también sirve para poner en órbita a nuestro organismo, sobre todo después de un “jet-lag” persistente. Las personas que, por ejemplo, no consiguen pegar ojo en toda la noche y se levantan agotadas por la mañana, pueden acudir a un centro especializado a pedir ayuda. Durante tres semanas tendrán que pasarse una hora colocadas a 50 centímetros de una “pared de luz”. Para las personas que se acuestan a las ocho de la tarde y se despiertan a las cuatro de la mañana, el tratamiento es al revés: se exponen a la luz por la noche. Además, la luz es el mejor modo de poner nuestro reloj interno en hora.

Una cura de luz para los más mayores

La luminoterapia también podría ser útil para resolver algunos problemas de demencia. Y es que varios científicos ingleses (*) estudiaron los efectos de la luz en 47 ancianos que vivían en residencias en los alrededores de Manchester. La mitad de esas personas estuvieron sometidas a una luz de 1.000 lux (medida de intensidad luminosa) cada día durante dos horas.

La otra mitad estuvo expuesta a las mismas condiciones, pero con una luz 10 veces menos intensa que servía de placebo. Al cabo de dos semanas de este tratamiento matinal, los resultados fueron impresionantes: los síntomas globales se atenuaron en aquellos pacientes que sufrían trastornos cognitivos (demencia) y estuvieron expuestos a una exposición luminosa más fuerte. Y la calidad del sueño también mejoró notablemente.

Jóvenes o menos jóvenes, antes de invertir en un aparato de luminoterapia, hay varias ideas luminosas que podrían ayudarte: en otoño e invierno, aprovecha la más mínima ocasión para acercarte a la luz del sol. En lugar de encerrarte en el metro cada mañana, baja una o dos paradas antes de la tuya y haz el resto del trayecto a pie. Al medio día, no dudes en salir a comprar algo para almorzar; ve a un restaurante que esté un poco lejos de la oficina y, si puedes, ve por la acera que le toque el sol. Y el fin de semana, sal de casa y toma el sol (pero no olvides ponerte una bufanda para no coger frío…).

 (*) BMJ, agosto de 2003; vol. 327: p. 468.

¿Luz contra la bulimia?

Muchas adolescentes sufren trastornos alimenticios. Y no se trata de casos aislados. Un estudio japonés demostró que el 40% de estas jóvenes también sufre depresión estacional. En general, esta enfermedad afecta a alrededor del 10% de las adolescentes. Esta depresión, que suele aparecer en otoño o invierno, está relacionada con el hecho de que los días son más cortos y, por lo tanto, las horas de sol se reducen. Aparentemente, la depresión no está relacionada con otros trastornos alimenticios, como la anorexia. Los autores no explicaron los motivos de esta extraña sensibilidad a la depresión de las bulímicas, pero los científicos sugirieron que un tratamiento a base de luminoterapia podría ser la clave para todas las adolescentes que sufren este trastorno alimenticio. Según ellos, la luminoterapia podría prevenir la aparición de esta depresión.

Fuentes:

Int J Eat Disord, enero de 2003; vol. 33: p. 71-77.

A. Sousa

Otros contenidos del dosier: Luminoterapia

Comentarios

Artículos destacados

¿Somos malos por naturaleza?
¿Somos malos por naturaleza?

¿La maldad es algo innato o por el contrario se aprende? ¿Influye el contexto en su manifestación? ¿Existe el gen de la...

Cómo adelgazar tus brazos
Fobias: cómo curarlas con terapia
Niños agresivos: cómo actuar
Cómo acertar al hacer un regalo
¿Tu hijo puede ser un genio de las mates?

Los estudiantes suelen quejarse de que muchas de las materias que estudian no les servirán después. Sin embargo, tener un ...

Hacer otros Test