La gemoterapia o los poderes curativos de los cristales y gemas

La familiaridad de las piedras y su uso

Los cristales, en especial los de cuarzo, se componen de dióxido de silicio, estructura molecular básica en todos los seres vivos, en los que ocupa casi la tercera parte. De alguna manera existe cierta resonancia entre ambos que el ser humano, con su capacidad simbólica, ha puesto de manifiesto.

El uso de cristales ya se constata en las antiguas culturas: egipcios, fenicios, celtas, hindús e indios chamanes entre otros, lo aplicaron en muchos ámbitos: salud, protección, para alcanzar fines o virtudes, poder, etc. Hoy en día la ciencia está comprobando la utilidad y funcionamiento de los cristales como transmisores y receptores muy precisos y exactos, por la alta frecuencia de vibración que poseen, como por ejemplo el cuarzo, uno de los más utilizados en aparatos sofisticados de electrónica, satélites, o naves espaciales.

Si son utilizados por sus propiedades piezoeléctricas (que generan tensión eléctrica cuando reciben presión de tipo mecánico) para materiales inertes, por qué no pensar que también pueden actuar en los pequeños campos electromagnéticos de las células, que a su vez también tienen sus formaciones cristalinas, y más aún sobre los plexos nerviosos.   

Principales familias de piedras

Los minerales se pueden clasificar según su origen o según la forma básica de los cristales.

Según su origen:

  • Magmáticos: provenientes del interior de la corteza terrestre, a menudo corrientes de lava volcánica que asciende: tales son los CUARZOS. En sentido estricto lo son las ágatas, el ónice, el sardo, el jaspe, la crisoprasa o la calcedonia. Los microcristalinos serían la amatista, el cristal de roca, el citrino, el ojo de tigre, etc. Los amorfos, todos los ópalos.
  • Sedimentarios: nacen en soluciones acuosas o crecen con ayuda de organismos, estas son las CALCITAS.
  • Metamórficos: deben su existencia a altas presiones bajo la corteza profunda, son recristalizaciones de otros minerales, como el caso del diamante o el granate.

Según la cristalización, se habla de isométricos (fluorita), tetragonales (rutilo), hexagonales (esmeralda) triangulares (cuarzos) ortorrómbicos (topacio) monoclínicos (azurita) y triclínicos (turquesa, cianita).

Sin embargo, la explicación de su origen rara vez tiene que ver con la elección para uno u otro tratamiento.

Las formas más utilizadas

Lo ideal es utilizar las gemas sin pulir, habiendo dejado crecer sus cristales, ya que cada una tiene su propia memoria y de alguna manera su “vida”. Muchos cuarzos modifican sus matices o elaboran nebulosas internas con el tiempo.

Esfera: para dar masajes con ellas o concentrar la energía vital o la supuesta virtud atribuida al mineral en cuestión, rodeándolas con las manos.

Huevo: también para presionar algunos puntos y zonas por la parte estrecha o bien para concentrar propósitos y alegóricamente “incubarlos”.

Puntas: para dibujar la dirección correcta de los chackras o meridianos y armonizar.

Pirámides: potencian las propiedades de la piedra, las concentran.

Varitas: para detectar y peinar el aura.

Drusas: suelen usarse para recargar otras gemas.

¿Para qué se utilizan? ¿Qué beneficios aportan?

Teniendo en cuenta que se trata de una terapia holística que trata el conjunto de la persona en todos los planos: físico, emocional, mental y espiritual, puede tratarse desde un simple resfriado a un dolor de cabeza, pasando por tratar angustias hasta desvelar talentos o encontrar un camino de vida. 

Hay muchísimas clasificaciones de los efectos generales de unas y otras piedras, pero lo cierto en la práctica que tanto en solitario como combinadas entre sí, pueden producir resultados muy diversos. Incluso piedras diferentes pueden actuar sobre los mismos problemas.

Un mismo cuarzo rosa puede despertar en una persona una sensibilidad especial hasta el punto de llorar por poca cosa, mientras que a otra le ayuda a conciliar el sueño y relajarse, o simplemente a estar en paz consigo misma, y a una tercera le hará explorar las emociones o su aspecto femenino o apreciarlo mejor en los demás, o podrá conducirla a meditar sobre el concepto del amor universal.

Cada persona tiene su propio recorrido vital, su manera de relacionarse, su cosmovisión, sus preferencias, su receptividad, y depende de en qué momento se encuentre, se le pueden activar unos u otros aspectos. Diríamos que la presencia de las piedras sirve un poco de “palanca” para abrir sensaciones y percepciones que afectan el conjunto global de la persona.

En los trabajos con los cristales es importante  la energía que la persona que los utiliza es capaz de canalizar, pues la apertura y la buena disposición son necesarias para que puedan obtenerse resultados. 

¿Cómo se usan?

Básicamente estando en contacto con ellas, sea física o visualmente. Pueden acompañarnos en cualquier lugar donde estemos, en casa, en el trabajo, bien dejándolas a la vista o llevándolas encima en forma de colgantes, adornos, en el bolsillo, etcétera... Se pueden dejar junto al agua que bebemos o debajo de la almohada para dormir.

En las sesiones propiamente dichas de gemoterapia se dejan sobre algunas zonas del cuerpo durante un rato, o se las fricciona ligeramente con ellas. Así actúan a modo de “esponja” sutilmente, derivando el calor, la inflamación, el exceso de actividad de una zona y cargándola o descargándola con sus sutilísimas resonancias magnéticas, o bien obligando el aflujo de sangre a las zonas más frías y desvitalizadas.

Otra manera es tenerla entre las manos a menudo, o sentarse en contacto físico con ella y atender a las sensaciones y sentimientos que despierta.

En todo caso es importante asociar el beneficio y proyectar la sanación de aquello que se cree que se necesita, tanto por parte del paciente como del terapeuta, pues dejando aparte la influencia real que puedan tener, se trata sobre todo de un trabajo de toma de conciencia.

Las gemas y los chackras

El uso más extendido de las piedras es el relacionado con los chackras, que recordemos son esos siete plexos nerviosos principales donde residen físicamente, según las concepciones hindúes, los aspectos básicos de la vida: la supervivencia física, la vitalidad y la creatividad, la aceptación y la valoración, la estima y la confianza, la comunicación, la proyección ideal, y el sentimiento de unidad, resumidos en pocas palabras.

Cualquier aspecto de nuestra vida se puede centrar en uno o más de ellos, y tanto para armonizarlos como para darles empuje, las gemas pueden resultar útiles. Cada piedra se asocia a un chackra por su color, es decir, también se entronca con la cromoterapia.

La mayoría de los tratamientos con gemoterapia se utilizan colocando las gemas sobre estos centros energéticos y conectándolos entre ellos con otras piedras que los enlazan. Se requiere un proceso de relajación por parte del paciente y concentración y ecuanimidad por parte del terapeuta.

Algunos ejemplos conocidos

Cuarzo rosa, para desbloquear traumas emocionales y armonizar, se suele colocar en el pecho.

Amatista, de color violáceo, limpiador y estimulante de la intuición, agudiza la percepción y la memoria, su lugar es sobre la frente.

Citrino, amarillento, ideal colocado en el ombligo para desórdenes intestinales y activar las defensas del sistema inmunológico. Aporta dinamismo y creatividad.

Selenita, blanco con franjas luminosas, buen limpiador de campos magnéticos.

Ágata coralina, da seguridad frente a los logros materiales, buena suerte.

Obsidiana, negra brillante, desbloquea traumas profundos y patrones antiguos familiares.

Pirita, limpia los ambientes donde hay mucha gente, buena para tratamientos pulmonares y reumas.

Rubí  bueno para las articulaciones, revitaliza y avisa de enfermedades cuando llevado en la piel oscurece, antiguamente era un buen protector, piedra de la confianza.

Granate, ayuda en la regeneración de las células y atrae la sinceridad y creatividad artística.

Esmeralda, equilibradora de las emociones y problemas de la piel y sistema inmunológico.

Zafiro, alivia los dolores musculares y reumáticos, ayuda a mantener la atención.

Otros contenidos del dosier: Terapias y remedios naturales

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