El uso del humor y la risa en la psicoterapia

Dejar de tomarse las cosas tan a pecho y poder desdramatizar situaciones dolorosas es el deseo de muchos y la respuesta se ha encontrado en algo tan básico como la risa. Los mecanismos facilitadores del cambio que tiene la risa y, más concretamente, el uso del humor es un aspecto que se utiliza y aplica en psicoterapia con el objetivo de reducir el malestar y mejorar la calidad de vida de las personas. Veamos en qué consiste exactamente.

El uso de la risa en psicoterapia

Se trata de un mecanismo que cada vez ha ido ganando más adeptos, pese al gran escepticismo que en su día despertó, en ciertos colectivos. Se ha demostrado que el uso del humor y más en concreto, la risa, sirve como coadyuvante en la terapia psicológica, facilitando el proceso de mejoría del paciente. Reírnos, nos hace desnudarnos de la tensión acumulada y tomar mayor conciencia de nuestras incongruencias y de la importancia de trivializar ciertos aspectos.

Sin embargo, pese a su gran efectividad, esta no es recomendable en todas las situaciones: si la persona es muy insegura o tiene altos grados de susceptibilidad, sería conveniente no hacer uso de ello, ya que las consecuencias podrían ser peores. No obstante, a excepción de algunos casos particulares, se ha visto que utilizar el humor nos ayuda a ser personas más resilientes, conociendo ésta, como la capacidad de salir fortalecidos ante la adversidad. Veamos algunos de los múltiples beneficios que representa.

Beneficios de utilizar el humor en psicoterapia:

  1. Baja nuestros mecanismos defensivos: Hacer uso del humor, nos ayuda a bajar la guardia, estamos menos resistentes, nos defendemos menos y, por tanto, estamos más predispuestos al cambio, este aspecto, favorece que podamos gestionar nuestras emociones de forma más sana.
  2. Facilita  el vínculo terapéutico: Unido al primer punto, el uso del humor, nos aproxima al otro y por tanto, favorece y refuerza la alianza terapéutica, un aspecto que resulta clave para un pronóstico favorable, se ha demostrado que más allá de la técnica que emplee el terapéuta, un aspecto de mejoría clínica es el vínculo que consigamos con el paciente.
  3. Mejora nuestro estado de ánimo: Al reír, liberamos endorfinas en nuestro torrente sanguíneo, hormonas asociadas al relax y bienestar y por tanto, somos más optimistas y nos encontramos mejor.
  4. Estamos menos estresados: Dado que disminuyen nuestros niveles de cortisol en sangre, hormona relacionada con el estrés, la risa ayuda a que nos sintamos más relajados.
  5. Nos ayuda a trivializar las situaciones: Al encontrarnos mejor y más relajados, vemos las cosas de otra manera y en definitiva conseguimos tomarnos las cosas de otra forma, mucho más positiva.
  6. Tomamos distancia de los problemas: Al reírnos tomamos distancia de la situación que nos conmueve, este aspecto nos ayuda a tener otra perspectiva, que puede ser favorable a la hora de tomar decisiones.

Cómo incorporar el humor en el día a día

Antes de intentar hacer uso de ella en sesión, es importante que previamente se haya establecido un buen vínculo terapéutico, ya que sino, se podrían llegar a malentendidos,  para ello, es necesario que el terapeuta tenga un conocimiento óptimo de su paciente.  Todo esto, puede servirnos en aspectos que faciliten o mejoren la asertividad, es decir, establecer límites con respecto a ti mismo y los demás, así como, mejorar tus  habilidades sociales y un excelente ejercicio para conocer tus  fortalezas. Para empezar a tomarse las cosas con más humor es importante que en tu día a día apliques lo siguiente:

  • Aprender a trivializar: La risa y el humor te ayudan a tomarte menos a pecho las situaciones y te enseñan a desdramatizar situaciones dolorosas porque te aportan un punto más cómico de las vivencias.
  • Aprende a hablarte y tratarte mejor: La forma como nos hablamos, determina como te sientes y actúas frente a determinadas situaciones. Establecer una buena relación con uno mismo es la clave para el éxito personal.
  • Sonríe: Aunque no tengas ganas, el mero hecho de sonreír lanza el mensaje a tu cerebro de que todo anda bien, lo que favorece que se desprendan ciertos neurotransmisores que te refuerzan y te harán sentir mejor.
  • Disfruta: Aprende a disfrutar de las cosas y verás como todo toma otro color.
  • Ten ocio: No olvides nunca esta parcela de tu vida que tanto bienestar reporta, aprende a disfrutarla y valorarla.

Otros contenidos del dosier: Terapias y remedios naturales

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