Cómo superar el pensamiento obsesivo

Las obsesiones conforman uno de los padecimientos más típicos del ser humano y aunque si bien es cierto que todos en algún momento nos hemos podido quedar anclados en una idea, hay determinados perfiles de personalidad que son más proclives a ello. Veamos qué personas son más propensas a ello y cómo podemos gestionar nuestros pensamientos de carácter obsesivo para que no nos produzcan malestar.

Qué son las obsesiones

Una obsesión es un pensamiento, impulso o imagen que tiene un carácter intrusivo, es decir, que aparece en contra de nuestra voluntad y causa una marcada ansiedad y angustia. Se podría considerar una forma de boicot a nuestro equilibrio interno, dado la alta carga emocional que lleva asociado. La persona tiene la sensación de no poder desengancharse de ella, sintiendo que escapa de su control, algo que le produce un elevado malestar. Aunque si bien es cierto que todos en algún momento de nuestra vida podemos experimentarlo, existen determinadas personas más proclives a ello.

Características de la personalidad obsesiva

Las personas obsesivas se caracterizan por presentar unos rasgos acusados de carácter como: poseer una personalidad excesivamente rígida, son personas que no toleran los cambios, y que resultan poco impulsivas e incapaces de actuar con espontaneidad. Son expertos en meditar, prever y estudiar de antemano las situaciones. Viven bajo la falsa creencia de que “todo deben organizarlo y planificarlo con antelación”. Bajo este afán de control se esconde una personalidad insegura, que busca paliar la ansiedad que experimentan ante la incertidumbre. Se caracterizan por ser perfeccionistas y meticulosos en las tareas, con un exagerado sentido de la responsabilidad, presentando un excesivo sentido del deber y de lo ético, y que llegan a resultar altamente dogmáticos.  Son personas dubitativas y rumiadoras con una alta dificultad para la toma de decisiones.

Consecuencias del pensamiento obsesivo

Las obsesiones producen un elevado malestar en quien las experimenta. La persona siente angustia y elevada ansiedad ante la sensación de no poder desenganchase de ella. Las capacidades cognitivas quedan mermadas, ya que nuestros procesos atencionales están focalizados en el aspecto obsesivoide.  Los pensamientos de este tipo producen una alta limitación en el día a día resultando necesario adquirir recursos para gestionar estas emociones tóxicas.

Cómo trabajar sobre el pensamiento obsesivo

Es importante que entiendas que la finalidad última consiste en tomar el control de tu mente,una tarea nada sencilla, pero que con entrenamiento puedes llegar a adquirir. (Entendiendo que el control absoluto de tu mente nunca podrás adquirirlo, pero si gran parte de él). Para ello deberás:

  1. Rescatar pensamientos automáticos: Debes estar pendiente de aquellas ideas que aparecen de forma automática, en contra de tu voluntad, en tu mente, así como del mensaje que te transmiten. Es importante escuchar ese pensamiento y no enzarzarse en guerras absurdas. Si conseguimos aceptar el pensamiento, perderá fuerza e intensidad, y resultará entonces menos dañino.
  2. Aprende técnicas de distracción: Es importante que aprendas a focalizar tu energía en otras tares que te desconecten momentáneamente del foco obsesivoide, realizar ejercicio físico, escuchar música o cambiar de tarea cognitiva pueden ser recursos que te funcionen en momentos de alto estrés para desconectar de tu obsesión.  
  3. Observa tu emoción: Si observamos con atención la emoción que nos despierta esa obsesión estaremos aceptándola y por tanto, iniciando el proceso de trabajo sobre ella. Negar solo intensificará el poder de la obsesión.
  4. Utiliza técnicas alternativas de atención como la meditación: Si consigues focalizar tu atención en otra tarea, sentir el cuerpo, desconectarás del foco de obsesión y entrenarás tu mente a tomar más control.
  5. Date un tiempo solo para rumiar: Dedícate un tiempo para pensar sobre la obsesión, pero limítate el espacio, es importante que amplíes horizonte.

¡Recuerda que este trabajo solo depende de ti y que con voluntad puedes lograrlo!

Otros contenidos del dosier: Controlar las emociones

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