¿Cómo vencer el miedo al agua?

Como cada año, con la llegada del verano, las revistas no hablan de otra cosa: trajes de baño, playas y cremas solares. Tus amigos planifican sus vacaciones junto al par. Para ti es el inicio de una pesadilla, pues aún sientes pánico ante la idea de poner un pie en el agua o de acercarte a ella. ¡Pero puedes superar esta fobia! Empieza leyendo nuestros primeros consejos para volver a familiarizarte con este elemento antes de cambiar el destino de tus vacaciones.

¿Has dicho fobia?

La fobia es un miedo irracional a un objeto o una situación. Su origen suele estar en un trauma o en una situación experimentada durante la infancia, pero también puede aparecer después de un “accidente” en la edad adulta. Es perfectamente posible vivir con ella, pues puedes evitarla de forma que no afecte a tu vida cotidiana. Pero cuando los comportamientos de evitación no son suficientes porque tu vida cotidiana sufre, es necesario coger la sartén por el mango.

Remontarse a los orígenes del trastorno

Es inútil que te obligues a enfrentarte al agua por ti mismo si crees que no eres capaz. Esto sólo ayudará a aumentar tu angustia y no te permitirá resolver el problema de raíz. Opera, preferiblemente, por etapas:

  • Empieza por intentar entender tu malestar. Piensa en cuál puede ser el origen y procura recordar una situación que te haya podido marcar relacionada con el agua… Quizás no lo encuentras enseguida, pero se trata de una primera etapa;
  • Rápidamente, enumera en concreto las situaciones que te angustian relacionadas con el agua con el objetivo de aportar, posteriormente, soluciones concretas. ¿Es sólo el hecho de hablarlo? ¿Es el hecho de acercarte al agua? ¿De estar en contacto con el agua o de estar en la playa rodeado de un montón de personas?;
  • Del mismo modo, intenta familiarizarte con este elemento en todas las formas posibles. Por ejemplo, puedes ver vídeos con personas que nadan, que se divierten bajo el agua. Pasea por la orilla de la playa o báñate en la piscina pequeña…

Déjate ayudar

Debes saber que existen varios dispositivos de ayuda para los hidrófobos: terapias cognitivo-comportamentales y cursos especializados en piscinas son los métodos principales. Los métodos de exposición progresiva a situaciones angustiantes permiten aprender a superar poco a poco el miedo. Es el caso de cursillos prácticos en piscina con monitores de natación especializados, donde aprenderás a relajarte en el agua, sumergir la cabeza y hacer burbujas al reírte bajo el agua. Existen diversos niveles según el grado de miedo. No te olvides que es fundamental tomarte tu tiempo y no dudes en probar diversos métodos si es necesario.

Después de esto, en vez de retorcerte de angustia en la playa o en el borde de una piscina, nadarás, saltarás sobre las olas y disfrutarás finalmente del bienestar de sentirte como pez en el agua.

Marion Capeyron

Otros contenidos del dosier: Fobias y miedos

Comentarios

Artículos destacados

Cómo pedir perdón
Cómo pedir perdón

A lo largo de nuestra vida nos veremos expuestos en infinidad de ocasiones ofendiendo a alguien, y muchas veces seremos...

Parejas e Internet: relación de amor-odio
Sueño con viajar
Sueño con la caída del cabello
Ir al colegio: ¿cuánto antes mejor?
¿Tu hijo puede ser un genio de las mates?

Los estudiantes suelen quejarse de que muchas de las materias que estudian no les servirán después. Sin embargo, tener un ...

Hacer otros Test