Por qué da tanto miedo hablar en público y cómo superarlo

¿Cómo se produce el miedo escénico?

Los psicólogos explican que los desencadenantes están relacionados con pulsiones humanas, en concreto con el hecho de estar en el centro de la atención de un grupo, con una tarea particular no necesariamente fácil de lograr (discurso, un ejercicio, una pieza musical, etc). Así confluyen dos expectativas negativas: el miedo a equivocarse y el temor a ser percibido de manera negativa por los otros. La aprensión se ve acentuada por el hecho de que, en este tipo de situaciones formales, la comunicación es unidireccional: la presentación se hace bajo la mirada del público, pero sin recibir información ni percibir aprobación, salvo en momentos puntuales.

Estas inseguridades no siempre están presentes conscientemente y, a menudo, los síntomas físicos de este miedo escénico ocurren automáticamente, escapando a cualquier intento de control o razonamiento, como suele ocurrir con otros síntomas de estrés. Además, el temor a hablar en público suele aparecer antes del comienzo de la actuación, en los minutos u horas que la preceden. El nivel suele aumentar gradualmente hasta que alcanza su cénit al principio de la actuación y suele calmarse durante el inicio de la misma.

Los especialistas señalan que la mayoría de sistemas educativos proporcionan a los niños y adolescentes poca formación y práctica a la hora de hablar en público. Y sin embargo, los expertos coinciden en ciertas pautas que pueden ayudar a reducir la ansiedad:

Practicar para perder el miedo

El miedo escénico está relacionado en gran medida con la novedad de una situación difícil y la falta de confianza en la capacidad propia para afrontarla. La única manera de reducir estos dos factores es dominar bien el tema y, sobre todo, practicar la presentación, ya sea en solitario  o con espectadores voluntarios. Cuanto más automatizadas estén ciertas habilidades, más confianza en uno mismo se construye. Así se favorece que la mente se concentre en los puntos clave de la situación. En esta línea se inscribe el concepto de las ‘10.000 horas’, que se remonta a un artículo escrito por Anders Ericsson, profesor de la Universidad de Colorado. En él defiende la importancia del entrenamiento por encima de las cualidades innatas, apoyado el trabajo de un grupo de psicólogos en Berlín, que había estudiado los hábitos de práctica de los estudiantes de violín desde la infancia.

Respiración para relajarse

El ritmo de la respiración coordina la actividad eléctrica a través de una red de regiones cerebrales asociadas con el olfato, la memoria y las emociones, y puede mejorar su funcionamiento, según diferentes estudios. Se ha demostrado que la respiración es una herramienta poderosa para aliviar el estrés y la ansiedad. Además, tiene la ventaja de ser un relajante que no tiene efectos secundarios y siempre está disponible. Un ejercicio tipo es concentrarse durante dos minutos en la respiración; ser consciente de ella tratando de hacerla lenta y controlada con “el vientre” (los músculos del abdomen actúan directamente sobre el diafragma y por lo tanto sobre los pulmones). Colocar una mano sobre el estómago para sentir los movimientos del abdomen puede ser un apoyo.

Visualización y condicionamiento positivo

Es aconsejable concentrarse sólo en las acciones propias: el discurso, el movimiento, la posición. Los entrenadores y psicólogos deportivos animan a los competidores a realizar técnicas de visualización para mejorar su estado. Un ensayo virtual que reafirme sobre el conocimiento de un tema y evite pensamientos. De esta forma se intentan activar circuitos positivos en la memoria que puedan repetirse cuando la persona se encuentre en una situación similar. Recordar una situación precedente y similar que se manejase con éxito ayuda también a calmar. Así, se recomienda utilizar los minutos de espera antes de comenzar para crear una imagen mental positiva.

Fuentes:

  • ‘From being a trainee to being a trainer: helping peers improve their public speaking skills’, Garcia-Lopez, L. J.; Diez-Bedmar, M.B. & Almansa-Moreno. Journal of Psychodidactics.
  • ‘Glossophobia – Everything You Need to Know’, Fadden, Helen
  • ‘Communication apprehension and communication self‐efficacy in accounting students’,  Hassall, Trevor; Arquero, Jose L.; Joyce, John; Gonzalez, Jose M. Asian Review of Accounting.
  • ‘Student oral presentations: developing the skills and reducing the apprehensio’, Ireland, Christopher. Education and Development Conference.

Otros contenidos del dosier: Vencer la timidez

Comentarios

Artículos destacados

Educación constructivista: en qué consiste
Educación constructivista: en qué consiste

En estas escuelas no hay libros de texto, sino que se trabaja por proyectos. Los niños dirigen su propio proceso de...

La felicidad de las parejas en igualdad
Adicto a las relaciones complicadas
¿Qué es el “gaslighting”?
Brownout: el trabajador desmotivado
¿Tu hijo puede ser un genio de las mates?

Los estudiantes suelen quejarse de que muchas de las materias que estudian no les servirán después. Sin embargo, tener un ...

Hacer otros Test