Vacuna del papiloma humano: ¿de qué nos protege?

¿Qué es una citología de cuello del útero?

Es el examen de algunas células de la superficie mucosa del cuello del útero, y que se obtiene mediante cepillado o raspado. La realiza el ginecólogo en los controles rutinarios.

Y su utilidad es la de estudiar si existe alguna alteración a nivel de dichas células (incluyendo la posibilidad que exista alguna célula maligna). 

¿Cómo se transmite el virus del papiloma?

Fundamentalmente, se transmite por relaciones sexuales. Pero, contrariamente a lo que pudiera pensar la gente, no sólo se transmite cuando practican sexo un hombre y una mujer, sino también en relaciones entre dos hombres, o entre dos mujeres.

La capacidad de transmisión del virus del papiloma entre personas es la mayor entre todas las enfermedades de transmisión sexual. Por encima incluso de la capacidad de transmisión del virus de la inmunodeficiencia humana. Y sobre todo, en mujeres jóvenes al inicio de sus relaciones sexuales.

Y como muestra de la capacidad de transmitirse entre personas, un solo dato: Al año del debut sexual, seis de cada diez mujeres son seropositivas al virus del papiloma. Y ocho de cada diez a los dos años. 

¿Por qué es importante vacunar antes de los 12 años?

Se ha elegido dicha edad, los 12 años, para asegurarnos que vacunamos a  las chicas antes del inicio de sus relaciones sexuales. En España, la edad media de inicio de las relaciones sexuales es de 17 años.

Decir también que, la inmadurez del cuello del útero a esas edades facilitan la unión del virus y su penetración en el cuerpo, por lo que conviene, como medida preventiva, la vacunación a tan temprana edad.

Además, cabe destacar que la capacidad para generar anticuerpos tras la aplicación de la vacuna es, en el tramo de edad inferior a los 15 años, la más alta de toda la vida. Se ha estimado que, vacunar a los 18 años, por ejemplo, supone perder un 20% de la capacidad preventiva respecto a vacunar a los 12 años. 

¿Influye en el riesgo de la mujer la actividad sexual de su compañero?

Influye de manera determinante. A mayor número de compañeros sexuales, tanto por parte de la mujer potencialmente afecta, como por parte de su compañero sexual, mayor riesgo de contactar con el virus del papiloma. Es una cuestión de probabilidad, lógicamente. 

El virus del papiloma humano, ¿se relaciona con algún tipo de cáncer?

Así es. De hecho, el virus del papiloma está relacionado con el 100% de los cánceres de cuello de útero, el 40% de los cánceres de vulva y pene, el 90% de los de ano, y el 12% de los de cavidad oral y faringe.

Además, aunque se trate de patología no tan llamativa, también es el responsable de prácticamente todas las verrugas genitales.

¿Cómo reacciona la infección por el virus?

En mujeres inmunocompetentes, es decir, aquellas que no tienen las defensas disminuidas por alguna enfermedad como el SIDA, o porque tome medicación crónica que las haga disminuir, el 60% de las infecciones virales se resuelven espontáneamente en un año (el virus es expulsado del cuerpo, sin más). Y en el 90% de los casos sucede esto a los dos años.

Esto de expulsar (entre comillas) al virus del cuerpo es más frecuente y más rápido en mujeres que tengan menos de 25-30 años.

¿Cuánto tiempo pasa entre el contagio y la aparición del cáncer?

En el cáncer de cuello de útero, y siempre suponiendo que la paciente no tiene ninguna de las enfermedades que disminuían las defensas que comentábamos antes, suelen ser unos 15 años. 

¿Protege de la infección el uso del preservativo?

Usar el preservativo protege en un 70% de contraer la infección por el virus del papiloma. Así, pues, vemos que no es infalible. El motivo de que tenga este porcentaje de un 30% de “fallo” (entre comillas) está en que pueden existir lesiones en zonas no cubiertas por el preservativo, o bien, el mal uso del mismo.

Hablaremos también en este punto del riesgo que comportan, tanto el coito anal, como el sexo oral.

En el caso del primero, el coito anal, los microtraumatismos que se suelen producir son una puerta de entrada para el virus del papiloma, por lo que hemos de concluir que se trata también de una práctica de riesgo a la hora de infectarse.

En el caso el sexo oral, también hemos de hablar de capacidad de transmisión por parte del virus, si bien ésta es bastante menor que en las prácticas antes reseñadas. Hay una excepción, en la que sí que hablaríamos de una capacidad de transmitirse el virus del orden del 65%; y ésta sería la presencia de verrugas genitales, dado que son lesiones que tienen en su interior una cantidad importante de virus. 

¿Fumar aumenta el riesgo de infección?

Existen diversos factores que, tras múltiples estudios científicos, se ha demostrado que están asociados a la posibilidad de infectarse por el virus del papiloma.

Entre los que facilitan la infección, podemos hablar de:

  • El tabaco, que duplica el riesgo relativo de sufrir un cáncer de cuello de útero por parte de una mujer infectada por el virus del papiloma. Y a mayor consumo, más impacto.
  • El uso de anticonceptivos orales, que también aumenta el riesgo de sufrir cáncer de cuello de útero en las mujeres infectadas por el virus del papiloma. En este caso, el riesgo vuelve a disminuir al dejar de usarlos.
  • El uso del DIU. En este caso, el riesgo disminuye. Podríamos, por tanto, decir que el DIU protege del desarrollo del cáncer de cuello de útero en aquellas mujeres infectadas por el virus.
  • El hecho de haber tenido muchos hijos. Se sabe, también por estudios, que en mujeres grandes multíparas (esto es, que hayan tenido más de 5 hijos) y que estén infectadas por el VPH, el riego de padecer un cáncer de cuello de útero se multiplica por tres.
  • Tener otras infecciones genitales, como por ejemplo un herpes o una chlamydia, facilitan la entrada el virus del papiloma. La explicación es que dichas enfermedades originan una inflamación en la mucosa, que aprovecha el virus para entrar. 

¿A qué edad hay que vacunarse?

La Seguridad Social española vacuna entre los 11 y los 14 años. Si tienes más años puedes vacunarte aunque, lamentablemente, la vacuna no es gratuita para tu grupo de edad. Los estudios, de hecho, están realizados en mujeres de hasta 25-26 años; y, por tanto, se ha estudiado la efectividad de la vacuna y los efectos secundarios de la misma en mujeres de hasta esa edad.

No han sido publicados datos de eficacia y seguridad por encima de los 30 años, por tanto, no podemos recomendar la vacunación en ese grupo. 

¿Un chico puede vacunarse?

La respuesta es que no. Y el motivo es el mismo que en la pregunta anterior: los estudios publicados hasta la fecha están únicamente realizados en mujeres hasta los 26 años. 

¿Tras la vacuna puedo olvidarme de los controles con el ginecólogo?

Ni mucho menos. Los controles con el ginecólogo para el diagnóstico precoz de las lesiones en el cuello del útero (por citología, recordemos) han de ser seguidos de forma rigurosa. La explicación es sencilla: La vacuna protege con respecto a los dos tipos de virus del papiloma que más frecuentemente se asocian con el desarrollo de un cáncer de cuello de útero, y que son el serotipo 16 y el 18. Entre ambos, dan lugar al 70% de los cánceres de cuello de útero. Pero existe un 30% de los casos que no están producidos por esos serotipos, y que, por tanto, no quedarían cubiertos por la vacuna.

En definitiva, y como conclusión, podríamos decir que la vacuna del virus del papiloma, bien aplicada, y a la edad correcta, no hará desaparecer el cáncer de cuello de útero completamente, pero disminuirá en un porcentaje importantísimo la aparición de nuevos casos. 

Otros contenidos del dosier: Vacunas

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