Botiquín de primeros auxilios

Durante las vacaciones, los diferentes elementos que integran un botiquín familiar pueden variar según la función y el lugar elegido (mar, montaña, campo, país con condiciones sanitarias limitadas). Es importante tener en cuenta la presencia de niños pequeños (en cuyo caso, es aconsejable que los medicamentos sean de uso pediátrico, para evitar sobredosis), las sensibilidades de cada familia y las alergias (medicamentos aparentemente tan inocuos como el ácido acetilsalicílico pueden provocar alergias). En todos los casos, conviene leer bien las indicaciones de los medicamentos y comprobar la fecha de caducidad.

Medicamentos

Ibuprofeno y paracetamol. Ambos medicamentos pueden aliviar pequeñas molestias (p. ej., dolor de muelas, agujetas, golpe de calor, dolor de cabeza, fiebre).
Existen presentaciones adaptadas para niños (gotas, supositorios), en las que la dosis ya está preparada, ya que en los comprimidos tradicionales es demasiado alta.
En caso de dolor localizado en las extremidades (codos, rodillas, tobillos, etc.), es preferible utilizar pomadas o geles analgésicos. Si los síntomas persisten o el dolor aumenta, hay que consultar con un médico.
Antidiarreicos. Los cambios de alimentación o de temperatura pueden provocar la aparición de diarreas. Hay que adaptar la dosis al peso y a la edad del paciente. Es muy importante pedir consejo al médico antes de iniciar un viaje.
Antihistamínicos. Son indispensables si algún miembro de la familia sufre una enfermedad alérgica.
Antisépticos/desinfectantes. Los antisépticos como el alcohol permiten desinfectar una herida. El vaporizador antiséptico o las gasas previamente empapadas en antiséptico se utilizan mucho en vacaciones. 

En antisépticos se aconseja la clorhexidina acuosa o povidona iodada si no se es alérgico.

Colirio. Las irritaciones del ojo pueden estar causadas por un grano de arena, polvo o por la acción del sol. El colirio se aplica directamente sobre el ojo. Caduca muy rápidamente (alrededor de una semana después de haber sido abierto el envase).
Contra las náuseas. Los niños y las mujeres son los más afectados por el mareo, cuando viajan en coche o por el mar. Para evitar los vómitos, puede recurrirse a medicamentos específicos.
Laxantes. Los supositorios de glicerina son eficaces y poco agresivos, sobre todo para los niños. No obstante, no se debe abusar de ellos.

Material

Contra las ampollas. Las ampollas tienden a aparecer rápidamente en el transcurso de una caminata, sobre todo si hace calor. Para prevenir su aparición, se aplican apósitos.
Si ya se ha formado la ampolla, existen apósitos específicos que actúan como una segunda piel y permiten volver a andar.
Cojines térmicos reutilizables. Se utilizan congelados para tratar los dolores musculares (desgarros) y los esguinces, y deben calentarse para aliviar los dolores reumáticos.
Apósitos. Los apósitos cortados previamente son más prácticos, sobre todo para los niños pequeños. Algunos apósitos pueden resistir el contacto con el agua.
Material de sutura. Este tipo de material puede ser útil en manos de personal entrenado.
Pinzas. Son muy útiles para extraer espinas o aguijones de insectos.
Termómetro electrónico.
Tijeras. son útiles para cortar gasas, vendas y apósitos.

Varios

Crema antihematomas. Se aplica en las zonas del cuerpo contusionadas, siempre que no exista herida.
Crema antipicores. Alivia los picores debidos a las picaduras de mosquitos, ortigas, etc.
Crema solar. En caso de pieles frágiles (como la piel de los niños), hay que elegir el máximo factor de protección.
Crema para las insolaciones. Existen cremas hidratantes que calman las quemaduras superficiales. En caso de quemadura más grave, con aparición de ampollas, es preciso consultar con el médico o el farmacéutico.
Gafas anti-UV. Son indispensables a gran altura, incluso cuando la insolación no parece importante.
Cirugía ortopédica. Los hallazgos de nuevos sistemas para inmovilizar las extremidades fracturadas permiten una mejor recuperación funcional.
Preservativos. Es el mejor medio de protegerse contra el sida y otras enfermedades de transmisión sexual. Es conveniente llevarlos siempre en el botiquín.

Viajes

Comprimidos desinfectantes. En los países con condiciones sanitarias limita-das, donde no hay botellas de agua mineral disponibles, se recomienda desinfectar el agua de bebida con comprimidos antisépticos y antifúngicos, o simplemente con unas gotas de lejía. También se recomienda emplear filtros de viaje. ¡Atención! El agua también debe desinfectarse para lavarse los dientes.
Antipalúdicos. Hay que informarse si existe paludismo en el país al que se piensa viajar y qué tratamiento se aconseja. El paludismo es una enfermedad transmitida por algunos mosquitos y sigue siendo una causa de mortalidad importante en numerosos países.
Mosquitera y pomadas repelentes. Existen pomadas que permiten evitar las picaduras de los mosquitos. Por la noche, la mosquitera es la protección más segura. También pueden llevarse aparatos eléctricos antimosquito.
Antidiarreicos. Pídale a su médico una receta para comprar los productos de base indispensables.
Viaje. Hay que llevar en la maleta una cantidad suficiente de medicamentos para todo el viaje (anticonceptivos orales, tratamientos crónicos, etc.).

Protector labial. La piel de los labios es especialmente sensible y debe protegerse con productos adecuados. 

En viajes al extranjero ponerse en contacto con el departamento de salud pública  o de  sanidad exterior que aconseja sobre el tipo de vacunas según la zona a la que se vaya a viajar o entrar en la página del MSC donde dan recomendaciones de viajes.
Actualizado por el Dr. José Manuel Marín.

Otros contenidos del dosier: Lo esencial sobre los medicamentos

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