¿Cómo funcionan los placebos?

Existen placebos de muchos tipos concebidos para estudiar mejor la verdadera eficacia de un fármaco, puesto que habitualmente se considera que la mayoría de las enfermedades son sensibles a un placebo por motivos psicológicos u otros. Para eliminar este efecto que no tiene nada que ver con el tratamiento mismo y que puede aumentar sin razón las cifras de buenos resultados, los medicamentos a menudo se comparan con un placebo sin que los pacientes o incluso los mismos médicos lo sepan.

114 estudios pasados por la criba

Este método parecía un modelo riguroso. Y sin embargo… Asbjorn Hrobjartsson y Peter C. Gotzsche, dos médicos de la Universidad de Copenhague, acaban de analizar en detalle 114 estudios clínicos que han utilizado un placebo. Lo menos que puede decirse es que sus resultados, que acaban de ser publicados en el New England Journal of Medicine*, no van en el sentido de la corriente de pensamiento habitual. Se ha demostrado que, de 32 estudios, en los que los pacientes simplemente debían responder sí o no a la eficacia del tratamiento, no se ha observado ninguna acción clínica del placebo.

En otros 82 estudios, donde se había cifrado la apreciación (como se produce por ejemplo para la medida de un valor de colesterol sanguíneo), la eficacia del placebo fluctuaba según el parámetro analizado. De este modo, se ha comprobado que es nula cuando nos interesábamos por una variable objetiva, fácil de evaluar, y débil cuando se trataba de fenómenos subjetivos (problemas clínicos, sensaciones...).

Sin embargo, fue sólo en los estudios que se centraban en el dolor donde se observó un cierto impacto del placebo.

¿Qué podemos concluir?

Los efectos de los placebos son altamente limitados, o incluso nulos, por lo que ¿deberían dejarse de utilizar en los estudios clínicos? Los autores no osan ir tan lejos. Pero se cuestionan sus efectos en la vida cotidiana. Si los placebos no ejercen ninguna acción, cuando se creía que resultaban eficaces en más de un tercio de los enfermos, ¿cómo explicar la sensación de bienestar que describen todavía numerosos pacientes tras el consumo de una sustancia ficticia? Los psicólogos podrían encontrarse ante un amplio campo de estudio. Se requerirán estudios más amplios antes de abandonar definitivamente el placebo.

* New England Journal of Medicine, 24 de mayo de 2001; vol. 344, n° 21, p. 1594-1602

Dra. C. Tutin

Otros contenidos del dosier: Lo esencial sobre los medicamentos

Comentarios

Artículos destacados

Medicamentos: la mejor hora para tomarlos
Medicamentos: la mejor hora para tomarlos

Algunos medicamentos incluyen recomendaciones sobre el momento en el que deben ser consumidos y la distancia que se debe...

Los errores más comunes al consumir calmantes
¿Qué puede curar un placebo?
Resistencia a los antibióticos
Fármacos que nunca mezclar con alcohol