Trucos para cuidarte antes, durante y después de la Navidad

Los días previos: mima tu piel y tu peso para sentirte guapa

En los días anteriores a las fiestas los sentimientos se superponen: a la intención de sentirse más guapa y especial que de costumbre se une a la preocupación por comer demasiado y sumar algunos centímetros. Sí, todas nos proponemos ser moderadas y contenernos.
Pero una vez en la mesa, con familiares y amigos, buena comida, charla agradable y alguna que otra copa de vino o de champán, se olvidan esa buenas intenciones… A no ser que te marques unas rutinas alimentarias y te propongas ser fiel a ellas. Si lo haces tendrás un aspecto más radiante. 

  • Nada más levantarte, bebe un vaso de agua. Es una manera de eliminar las toxinas que dan ese tono apagado a la piel, de depurar el organismo y también de preparar el sistema digestivo para el esfuerzo que va a tener que soportar en breve. Para que no te olvides de beber, deja el vaso tapado sobre la mesita de noche y bebe nada más despertar. Antes de desayunar vacíalo de nuevo. Se constante al hacerlo. Si lo que pretendes es rebajar algunos centímetros todavía está más justificado que bebas: recientemente un estudio de la Clínica Universitaria Charité de Berlín ha demostrado que beber sí favorece el adelgazamiento cuando se hace una buena dieta porque acelera el metabolismo y aporta sensación de saciedad.
  • Entre horas, una fruta. Es otra manera de conseguir agua para tu piel. Y también vitaminas en estado puro. En invierno no apetece tanto tomarla como en verano, pero proponte hacerlo porque, sin darte cuenta, estarás reduciendo las calorías que tomas al día (dejarás de tomar otros productos más calóricos como el café con leche y la bollería).
  • Toma tres o cuatro nueces en el desayuno. De esa forma estás administrando a tu organismo una buena ración de vitamina E y ácidos grasos esenciales. Es el alimento perfecto para cuidar la piel desde primera hora de la mañana. Otra opción es añadir un puñadito de pipas o semillas de girasol (sin freír ni tostar, al natural) a tus ensaladas. Sé cauta con las cantidades en ambos casos para no acabar tomando calorías de más.
  • Aumenta la cantidad de verduras que tomas en semana. Si eres constante y lo haces 7-10 días antes de que comiencen las fiestas, estarás llenándote de buenos nutrientes –en especial de vitamina A, que ayuda a renovar las células epidérmicas– y reduciendo el valor calórico de lo que consumes (esos platos sustituirán a otros guisos más elaborados). Hazlas al vapor y aderézalas con una cucharada de aceite de oliva virgen extra.
  • Añade una cucharadita de levadura de cerveza a tus zumos naturales o yogures. Es una de las mejores forma de que tu piel obtenga ácido pantoténico (vitamina B5). Esta sustancia también ayuda a bajar el colesterol y a controlar el estrés, por lo que se convierte en uno de los mejores aliados para superar las Navidades.

Durante las fiestas: trucos digestivos

El propósito, una vez inmersos en la celebración navideña, es no desestabilizar demasiado al organismo ni el peso. Se sabe que durante estos días aumentan las visitas a urgencias (por problemas cardiovasculares o de glucosa sobre todo) y que las malas digestiones y los dolores de cabeza están a la orden del día.
Para que no te ocurra evita siempre los excesos y toma nota de los siguientes consejos.

  • Espolvorea la comida, ya en tu plato, con un poco de jengibre. Esta planta acelera casi de forma “milagrosa” la digestión. Incluso puedes dejar un bol con el polvo de jengibre en la mesa (o la raíz con un pequeño rayador) por si tus comensales también quieren apuntarse a este pequeño truco oriental. Pero ten en cuenta que no deben tomarlo embarazadas, tampoco las mujeres que dan el pecho ni los diabéticos o quienes sufren sangrados frecuentes o tienen alteraciones cardiacas serias.
  • Entre plato y plato, otro truco digestivo: sirve un mini sorbete de limón y menta o de mandarina. Tus comensales lo agradecerán y tu estómago también. Recuerda que si le añades mucho azúcar o algún licor perderá su efecto digestivo.
  • De postre, piña o papaya. Si el plato principal ha sido a base de carne roja, la piña –por su contenido en bromelina– y la papaya por su papaína ayudarán a que digieras mucho mejor esas proteínas y que no tengas que soportar esa pesadez estomacal tan molesta.
  • Una infusión de tomillo o de boldo, mejor que el café. Tienen un efecto beneficioso sobre el hígado y las vías biliares, y ayudan a que el organismo asimile el exceso de grasa de las típicas comidas navideñas.
  • No te saltes comidas. Si lo haces, en lugar de controlar el hambre llegarás con más apetito a la siguiente cita (porque tu estómago se ha acostumbrado a recibir más cantidad). Toma una infusión y un par de galletas integrales ligeras; una manzana y un yogur o un puñadito de frutos secos.

Tras la celebración: consejos para “depurar”

Comer el sobrante de las fiestas puede dar al traste con tu empeño de portarte bien. Así que congela en raciones pequeñas todo aquello que sea posible; ya lo irás usando a medida que lo necesites. Ahora, céntrate en comer más suave y más sano para restablecer tu equilibrio interno.

  • De primer plato al mediodía, un caldo depurativo. Debe ser totalmente vegetal e incluir apio, nabo, col, perejil, alcachofa, cebolla o puerro. Si lo sazonas, modérate con la sal porque el sodio eliminaría todo su poder diurético.
  • Precisamente las alcachofas deben estar muy presentes en estos días “post”. Hazlas hervidas o al horno varias veces en semana porque muchos de sus componentes ayuda a “limpiar” el hígado, expuesto a demasiados esfuerzos en los días anteriores.
  • Olvídate de los fritos. Como segundo plato, procura hacer carnes y pescados blancos al vapor, a la plancha o al horno. El papillote (envuelto en su jugo con papel de aluminio) es una magnífica manera de cocinar los alimentos sin añadir grasas y respetando su sabor.
  • Añade una cucharadita de semillas de lino a tus yogures naturales. Te ayudará a regular tu tránsito intestinal y, al mismo tiempo, proporcionará a tu organismo una serie de sustancias (oligoelementos) muy necesarios para superar estos excesos.
  • Toma infusiones de diente de león. Esta planta es especialmente diurética, además de que ayuda a vencer el estreñimiento (tan común después de los atracones) y activa el funcionamiento del hígado. No recurras a este remedio si tienes problemas de vesícula u oclusión intestinal.

Documentación:

“Dispepsia funcional. Plantas medicinales para su tratamiento”. Elsevier

“Peptidasas”. Universidad Nacional de La Plata

“El agua como nutriente”. Montse Vilaplana Batalla, farmacéutica Máster en Nutrición y Ciencias de los Alimentos.

“Antienvejecimiento con nutrición ortomolecular”, Felipe Hernández Ramos. Integral Ed.

“Los alimentos, medicina milagrosa”. Jean Carper. Amat Editorial

“Recomendaciones sobre alimentación en Navidad”. Consejos General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos

Otros contenidos del dosier: Cómo alimentarse bien sin engordar

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