Guía de supervivencia antimosquitos

Una mosquita hambrienta de sangre

Entre los mosquitos, es más bien el macho el que “se queda en casa” y se conforma con libar de flor en flor respondiendo a las necesidades de la señora. Pero después del “frotamiento”, la mosquita conserva el esperma de su cónyuge en su espermateca, un bolsillo situado bajo el abdomen. Para lograr que sus huevos maduren, la hembra necesita un aporte suplementario de proteínas y para esto, parte en búsqueda de sangre. En función de la especie, la mosquita se orientará hacia los caballos, los perros o los veraneantes.

Entre las decenas de millares de insectos que pueblan nuestros suelos, cerca de 300 especies de mosquitos pican al hombre. En nuestras latitudes, muy pocos son capaces de transmitir enfermedades. Guiados por la detección de movimientos y colores, la hembra alada es también sensible a varios tipos de olores. Y según estos criterios elegirá su presa. Una vez que posada sobre ella, saca su jeringuilla, capaz de perforar la piel y llegar hasta los capilares sanguíneos. Antes de aspirar, inyecta un poco de saliva anticoagulante, responsable de la picazón y las marcas: ¡el festín puede comenzar!

Pero, ¿por qué algunas personas son sistemáticamente víctimas de esas picaduras?

Prototipo de la víctima ideal

Muchos estudios han intentado identificar las características de una piel particularmente apetitosa para los mosquitos. Pero los numerosos compuestos químicos y olores emitidos por la piel hacen de esta una tarea altamente difícil. Se estima que nuestra propia susceptibilidad a ser picados es de origen genético en un 85% aproximadamente. Pero algunos tipos de olores se detectan principalmente desde una distancia de 50 metros.

  • Las personas que tienen fuertes concentraciones de esteroides o de colesterol en la superficie de su piel son picadas más a menudo. Esto no está necesariamente ligado con el índice de colesterol global sino con la capacidad de producir este compuesto.
  • Los mosquitos identifican también las cantidades excesivas de algunos ácidos como el ácido úrico. Un sudor rico en ácido graso como el ácido butírico con tufo de amoníaco o el ácido láctico también los atraen.
  • Lo mismo ocurre con el gas carbónico, que también es atrayente. Los adultos (especialmente las mujeres embarazadas) lo producen más que los niños.

En resumen, para pasar desapercibido frente a los ojos y nariz de los mosquitos, más vale quedarse recostado en la tumbona que jugar al fútbol con los amigos. Los movimientos atraerán la atención de estas alimañas hambrientas, así como la exhalación excesiva de gas carbónico o la producción de ácido contenido en el sudor.

¡No te dejes devorar!

Para resguardar nuestra piel del apetito voraz de estos vampiros, deben respetarse algunos consejos de sentido común:

  • No dudes en limitar las zonas del cuerpo que quedan al descubierto, usando ropa amplia y larga que cubra brazos y piernas hasta los tobillos
  • Y si la temperatura lo permite, evita las gasas y otras telas que los insectos traspasan casi sin esfuerzo
  • No olvides proteger pies y tobillos
  • Impregna la ropa con un producto insecticida especial. Los repelentes absorbidos en las fibras de los tejidos se evaporan muy lentamente, confiriendo así una protección a largo plazo. Esto ofrece ventajas en términos de persistencia, de costo y de seguridad 
  • Aplica repelentes sobre la piel, ya que contienen un principio activo que aleja a los insectos sin matarlos. Para las embarazadas y los niños, deben respetarse determinadas precauciones de uso. En estos casos, es convienente pedir consejo a un médico o farmacéutico

Aunque todos los veranos los productos antimosquitos invaden los estantes de farmacias y supermercados, no todos son iguales. Debe consultarse siempre la etiqueta y buscar los productos más eficaces dependiendo de situaciones en particular (especialmente las contraindicaciones para las mujeres embarazadas y los niños muy pequeños).

También deben tenerse en cuenta las precauciones de uso clásicas:

  • Evitar el contacto con los ojos y mucosas
  • No más de 3 aplicaciones al día
  • Evitar el contacto del dietil tomuamida (DEET) con plásticos, esmaltes y cristales de gafas. El DEET disminuye la eficacia de las cremas solares en un 30% aproximadamente.
  • No enciendas la luz en el interior de la casa si las ventanas están abiertas y evita conservar a proximidad de tu lugar de descanso fuentes de agua estancada.
  • Ante una picadura, una crema calmante antiinflamatoria aliviará la irritación, atenuará la picazón y evitará que te rasques toda la noche.

Algunos peligros exóticos particulares

Ten cuidado si sales de Europa, ya que hay algunas especies de mosquitos que pueden propagar temibles virus. Por ejemplo, los anofeles transmiten el plasmodium, responsable del paludismo. Frente a esta terrible enfermedad, dobla la vigilancia y, además del tratamiento antipaludismo, no olvides en una protección total. Si no hay mosquiteras en las puertas y ventanas, déjalas cerradas desde el atardecer y coloca una mosquitera alrededor de la cama. La especie culex pipiens es la causante de las filarias linfáticas y del virus del Nilo. Este virus ha aparecido en diversas regiones del globo, en África, en Oriente Medio, en India, en Estados Unidos y en Europa. Las especies aedes propagan los arbovirus que están ligados al dengue, a la fiebre amarilla y al chikungunya.

L. Blanchot

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