Vulvovaginitis

Durante la exploración ginecológica, se efectúa de forma sistemática el examen de la vulva y de la vagina. Aunque algunas enfermedades se manifiestan por picor e incluso dolor, un buen número de ellas no se acompaña de ningún signo.

Infecciones de la vulva

La vulva está constituida por el conjunto de los órganos genitales externos de la mujer (labios mayores, labios menores y clítoris) y asegura la protección de los órganos genitales internos. Además del cáncer (infrecuente), puede ser el asiento de numerosas enfermedades. Los picores (prurito) constituyen el síntoma principal de las enfermedades de la vulva, de las cuales las más frecuentes son las infecciones.

Vulvitis

Se trata de una inflamación de la vulva, que puede tener diversos orígenes. La más frecuente es la vulvitis debida al hongo Candida albicans, que provoca picores, enrojecimiento, edema responsable de dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia) y ardor al final de la micción. Estas lesiones suelen aparecer después de un tratamiento antibiótico y están favorecidas por la diabetes. Otras vulvitis son debidas a parásitos (Trichomonas vaginalis) o a bacterias (gonococo). También pueden deberse a una irritación o a una alergia (a un tratamiento local, a productos de higiene, etc.). Según la causa identificada, el tratamiento consiste en la aplicación local de cremas antipruriginosas o antisépticas, además de un tratamiento específico (por ejemplo, antimicótico o antibacteriano). En las formas de transmisión sexual, se recomienda el tratamiento de la pareja. En las vulvitis debidas a irritación o alergia, es preciso identificar la causa y tratarla.

Herpes genital

El herpes genital, cuyo agente principal es el virus Herpes simple 2 (VHS2), es una enfermedad de transmisión sexual cuya frecuencia aumenta en el mundo. La primoinfección se manifiesta por la aparición de quemazón intensa en la vulva, asociada a una erupción de vesículas características. Éstas dan lugar a ulceraciones superficiales, de las que rezuma un líquido muy contagioso. El tratamiento es local y general (antivírico). Las recidivas son frecuentes.

Condilomas

Un condiloma genital es un tumor de la piel o de la mucosa, de origen vírico (Papillomavirus). Puede presentar diferentes formas, con excrecencias rosadas o grisáceas fácilmente reconocibles. El tratamiento de esta enfermedad de transmisión sexual es local (pomada) y emplea diversos fármacos. Es
obligatorio el tratamiento de las parejas sexuales.

Bartolinitis

Las dos glándulas de Bartholin se hallan en el músculo constrictor de la vulva (músculo superficial de la pared de la vagina). Su canal excretor desemboca entre los labios menores y el himen. Su función consiste en secretar permanentemente (sobre todo en el momento de las relaciones sexuales) un líquido incoloro, que contribuye a la lubrificación de la vagina. La inflamación de las glándulas de Bartholin (bartolinitis) se manifiesta por una hinchazón roja y dolorosa de la parte posterior de la vulva, asociada con fiebre.
Si evoluciona, puede formarse un absceso. Al principio, el tratamiento consiste en la administración de antibióticos, pero, si existe un absceso, el tratamiento es quirúrgico. En caso de recidiva o infección crónica, es necesario abrir el canal excretor o extirpar la glándula.

Infecciones de la vagina

La vagina está dotada de una importante capacidad de defensa natural gracias a un ecosistema bacteriano, la flora de Döderlein, que crea un ambiente protector contra las infecciones. Las vaginitis (inflamaciones de las paredes vaginales) aparecen cuando el equilibrio de la flora vaginal se rompe, en general, después de una infección. Habitualmente se asocian con una infección de la vulva, en cuyo caso se habla de vulvovaginitis. El signo más importante es un flujo exagerado –y, en ocasiones, maloliente– de una sustancia blanca (leucorrea). También pueden aparecer pequeñas pérdidas de sangre, sensación de ardor, picores y dolor durante la práctica de relaciones sexuales.

Vaginosis bacterianas

Se deben a la bacteria Gardnerella vaginalis y se manifiestan por flujo abundante, grisáceo y maloliente.
Se tratan con antibióticos.

Vaginitis micóticas por Candida

La infección de la vagina por el hongo Candida albicans es muy frecuente. Da lugar a enrojecimiento de la vulva, leucorrea abundante, picores locales intensos y micción dolorosa. El análisis de muestras del flujo permite identificar el germen. El tratamiento consiste en medicamentos antifúngicos por vía local (óvulos vaginales) o general. La pareja también debe someterse al tratamiento.

Vaginitis parasitaria por Trichomona vaginalis

Las infecciones por este parásito son muy frecuentes. Producen picores y leucorrea abundante de olor desagradable. El tratamiento de la paciente y de su pareja permite evitar las recidivas.

Tratamiento en pareja

La mayoría de las vulvovaginitis pueden considerarse como enfermedades de transmisión sexual, por lo que es especialmente recomendable que ambos miembros de la pareja realicen el tratamiento para erradicar completamente la infección.
No hay que olvidar que, en muchos casos, la infección en el varón puede pasar inadvertida, ya que apenas produce síntomas.
También es muy importante la higiene personal de ambos miembros de la pareja y la limpieza cuidadosa de la ropa interior, de baño y de cama (sábanas, pijama).
En cualquier caso, si existen molestias o dudas sobre la posible existencia de una vulvovaginitis, es aconsejable utilizar un preservativo para evitar el contagio o la diseminación a otras personas.

Importancia del control médico

Las infecciones de la vagina suelen ser discretas, por lo que se corre el riesgo de que se extienda la infección a todo el aparato genital. Están directamente implicadas en la aparición de salpingitis agudas (infecciones de las trompas de Falopio), que presentan un riesgo elevado de provocar esterilidad. Es
importante someterse a un control regular por el ginecólogo o el médico de familia.
Si se detecta una infección, la pareja sexual también debe tratarse. Sin esta precaución elemental, el riesgo de recidiva o de difusión de la infección a otras personas aumenta considerablemente.

Otros contenidos del dosier: Enfermedades genito-urinarias

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