Tipos de endometriosis: una enfermedad con múltiples facetas

La endometriosis es una anomalía ginecológica que se caracteriza por la presencia de tejido endometrial fuera del útero. Así, cada mes, durante la menstruación, se producen hemorragias en estas lesiones de endometriosis. Estos sangrados, al no poder ser eliminados por el organismo, se estancan bajo diferentes formas (quistes, nódulos...). Según la localización hacia donde hayan migrado estos fragmentos de tejido endometrial, la endometriosis genera síntomas específicos de esta localización, de la que suele tomar su nombre.

Endometriosis: una enfermedad del aparato genital en el 80 % de los casos

La principal causa de endometriosis es un reflujo de sangre que circula a través de las trompas de Falopio hacia el abdomen. A esto se sumaría un defecto inmunitario que haría que el "organismo de algunas mujeres no consiga deshacerse de estas células localizadas fuera de su lugar habitual", apunta el Prof. Fernandez. También es posible la implantación de tejido endometrial por contaminación tras una intervención ginecológica (en particular una cesárea).

La gran mayoría (80 %) de los casos de endometriosis afectan exclusivamente al aparato genital femenino, es decir, a los ovarios, las trompas de Falopio y el peritoneo que los envuelve.

Sin embargo, la endometriosis puede desplazarse y llegar a varios órganos en función del flujo natural que existe en el abdomen, continúa el Prof. Fernandez. Este flujo, que se desplaza de izquierda a derecha, sube hasta el diafragma, vuelve a ir de derecha a izquierda, y baja de nuevo hasta el íleon, permitirá que las células del endometrio migren lejos de su localización natural y se encuentren en los diferentes órganos de la cavidad abdominal (vejiga, intestino, recto...) o en la pared abdominal, donde formarán quistes, nódulos, adherencias u otras lesiones más o menos profundas.

Los síntomas de la endometriosis son:

  • Reglas dolorosas, abundantes e irregulares
  • Sensación de hinchazón y pesadez en el bajo vientre
  • Posible infertilidad
  • Cansancio
  • Dolor durante las relaciones sexuales

Endometriosis ovárica

La endometriosis ovárica se debe a la presencia de mucosa endometrial en forma de quistes más o menos grandes (de unos milímetros a varios centímetros) en la superficie de uno o ambos ovarios. Los signos de endometriosis ovárica son:

  • Dismenorreas (dolores fuertes durante la regla)
  • Dolores urinarios y sangrados fuera de la regla

Los quistes pueden crear una adherencia en la zona de las trompas y provocar infertilidad.

Endometriosis peritoneal

Las lesiones, normalmente superficiales, se sitúan en la zona del peritoneo, una fina membrana que cubre la cavidad abdominopélvica y todas las vísceras que contiene. En este caso, hablaremos de implantes endometriósicos peritoneales.

Endometriosis vesical

Relativamente rara (5 % de los casos de endometriosis), la endometriosis vesical se caracteriza por la formación de tejido endometrial en la pared de la vejiga. Se trata normalmente de lesiones profundas, fibrosas, de tipo nódulo, que suelen infiltrar el órgano. Provocan:

  • Dolores pélvicos fuertes
  • Disuria (dolor durante la micción)
  • Polaquiuria (ganas frecuentes de orinar)
  • Hematurias menstruales (o lo que es lo mismo, sangre en la orina cada mes asociada a la menstruación)

Endometriosis intestinal

La endometriosis intestinal es una forma relativamente frecuente de endometriosis (20 % de los casos). Se caracteriza por la presencia de nódulos de endometriosis en el tubo digestivo y órganos digestivos, en particular el recto, el colon (sigmoide), el íleon y el intestino delgado.

A los síntomas "clásicos" de la endometriosis, se suman síntomas propios de la zona afectada, igual de habituales que la regla y de intensidad más o menos importante:

Endometriosis de la pared abdominal

También llamada endometriosis parietal, es una forma rara de endometriosis que se desarrolla sobre una cicatriz, generalmente tras una intervención quirúrgica u obstétrica (cesárea, histerectomía, hernia umbilical, episiotomía, etc.). Los pequeños nódulos endometriósicos más o menos profundos, causantes del dolor, son fáciles de detectar a través de una ecografía.

Endometriosis ureteral

En la endometriosis ureteral, el tejido endometrial se forma en los uréteres (pequeños conductos que transportan la orina hasta los riñones y la vejiga), generalmente en forma de nódulos; estos últimos pueden obstruir los uréteres y provocar una insuficiencia renal.

Endometriosis pélvica profunda

En la endometriosis pélvica profunda existe una infiltración, con una profundidad mayor de 5 mm, del espacio situado bajo el peritoneo y/o de la pared de los órganos pélvicos por tejido endometrial en forma de nódulos. Las formas más graves de endometriosis pélvica profunda pueden estar asociadas a una lesión peritoneal pélvica, ovárica y de las trompas; una lesión profunda (ligamentos uterosacros, fondo de saco vaginal posterior); una lesión intestinal, quizás múltiple, (recto, sigmoide, colon derecho); y una lesión urológica (vejiga, uréteres). Además de los síntomas clásicos de la endometriosis, la endometriosis pélvica profunda provoca dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia) y, en función de los órganos afectados, también síntomas digestivos y dolor durante la micción y la defecación. Muy a menudo (80 % de los casos), las mujeres que padecen endometriosis pélvica profunda sufren también de adenomiosis uterina, también llamada endometriosis interna.

Endometriosis umbilical

Las lesiones endometriósicas (nódulo, quiste) están localizadas en la zona del ombligo. Provocan dolor en función del ciclo y, a veces, sangrados durante la regla. La endometriosis umbilical puede ser primaria o secundaria a una intervención quirúrgica (por ejemplo, operación de una hernia umbilical). Puede tener lugar de manera aislada o asociada a una endometriosis pélvica.

Endometriosis pulmonar

De manera excepcional, la endometriosis puede afectar a los pulmones y al área ORL, provocando un neumotórax catamenial, o lo que es lo mismo, un colapso pulmonar que coincide con el período menstrual. Las mujeres que sufren de endometriosis pulmonar3 tosen, tienen dolores torácicos y se sofocan. De manera todavía más excepcional, esta forma rara de endometriosis puede manifestarse mediante una hemoptisis (expectoración de sangre), también asociada a la regla.

Para cualquier tipo de endometriosis, el tratamiento depende de varios criterios: deseos de la paciente de tener hijos, síntomas (dolores, sangrados, ambos a la vez, infertilidad), eficacia de los tratamiento farmacológicos... Además de los tratamientos hormonales de primera línea (anticonceptivos orales combinados o DIU hormonal Mirena), se les puede proponer a las pacientes tratamientos de menopausia artificial a través de agonistas hormonales o inducida por medios quirúrgicos, con el fin de eliminar el tejido endometrial y por consiguiente, una parte del órgano o del tejido colonizado.

A. Pelletier

Fuentes:

1. Entrevista al Prof. Hervé Fernandez, jefe del Servicio de Ginecología y Obstetricia del hospital de Bicêtre (Francia), el 27 de febrero de 2017.
2. Dossier Endométriose, Instituto francés de la Salud y la Investigación Médica (Inserm por su nombre en francés), noviembre de 2013.
3. A. Legras, M. Alifano (Hôtel-Dieu, AP-HP). Endométriose thoracique et pneumothorax cataménial. Revue des Maladies Respiratoires, Vol. 28, n° 7, p. 852-853 (septiembre de 2011)

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