Gripe: ¿Cómo prevenirla? ¿Cómo curarla?

La gripe, una enfermedad más grave de lo que pensamos

Cada invierno, la gripe afecta a millones de personas dejándolas agotadas entre algunas horas y algunas semanas.

Los grupos de riesgo son los formados por personas mayores y aquellas que padecen una enfermedad crónica o un déficit inmunitario. Estas personas corren mayor peligro de que la infección provoque graves complicaciones que puedan resultar mortales.

Deben pasar 15 días después de la inyección de la vacuna para que el organismo fabrique los anticuerpos contra el virus. De ahí el interés de vacunarse antes de finales de octubre. A las personas incluidas en los grupos a los que se recomienda la vacunación se les administrará la vacuna de forma gratuita en los centros de salud. Dichos grupos de personas son, básicamente, las personas de edad mayor o igual a 65 años, las personas menores de 65 años que presentan un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe y las personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones. Puede obtenerse más información en la página del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

¿Cuáles son los síntomas de la gripe?

No hay que confundir la gripe con un resfriado. A diferencia de los resfriados u otros virus que nos «dejan abatidos», que provocan estornudos durante algunos días y se acompañan de fiebre moderada, la gripe se caracteriza por una afección brutal de las vías respiratorias (nariz, garganta y/o bronquios). En general, se acompaña de escalofríos, fiebre fuerte, dolor de cabeza, dolores musculares o abdominales, entumecimiento, con a veces una tos seca rebelde y a menudo un gran cansancio que os dejará en cama. Si la gripe no se complica, los síntomas desaparecen en cinco o seis días. Pero puede venir seguida de un periodo de gran cansancio que puede durar diversas semanas. Para saber más, también podéis leer nuestro artículo dedicado a los síntomas de la gripe y la forma de prevenirlos.

¿Cómo se transmite la gripe?

La transmisión siempre sigue el mismo patrón. Una persona enferma proyecta gotitas de saliva en el aire (al hablar, toser o estornudar), provocando que millones de virus sean expulsados al aire y puedan ser inhalados por otras personas que a su vez se contaminarán, y así sucesivamente. La contaminación también puede hacerse a través de las manos u objetos contaminados con gotitas de saliva.

¿Cómo curar una gripe?

Según los farmacéuticos, el tratamiento de la gripe es simple: se puede tomar paracetamol para reducir la fiebre y calmar los dolores y entumecimientos, debemos hidratarnos bien y, adicionalmente, tomar vitamina C para luchar contra la fatiga. El farmacéutico nos aconsejará seguir este tratamiento desde el inicio de los síntomas y, según las necesidades de cada persona, sugerirá un descongestionante nasal y/o un antitusivo para la tos seca rebelde. Es probable que nos recomiende acudir a la consulta médica, ¡además de beber muchos líquidos y hacer reposo! Igualmente, es aconsejable interrumpir las ocupaciones diarias, ya que se corre riesgo de mayor cansancio y, sobre todo, de facilitar la propagación del virus a nuestro alrededor.

Las personas mayores o las que padecen una enfermedad crónica que no han sido vacunadas contra la gripe deben imperativamente acudir al médico lo antes posible tras la aparición de los primeros síntomas gripales para evitar cualquier complicación.

Por otro lado, cada vez más personas han comprendido que los antibióticos no ejercen ningún efecto contra la gripe, salvo en caso de sobreinfección bacteriana. En ese caso, sólo el médico podrá decidir su prescripción.

¿Qué lugar ocupan los antivirales?

Cuando nos encontramos ante una epidemia de gripe, algunos se inquietan al ver que los casos se multiplican a su alrededor: no se han vacunado y no es cuestión de dejar de trabajar. En algunos casos muy concretos y en un tiempo reducido, podemos recurrir a modo preventivo o curativo a tratamientos antigripales específicos. Sólo deben venderse con receta y en casos muy concretos. Deben utilizarse correctamente:

  • Como prevención, en las 48 horas posteriores de haber estado en contacto con una persona con gripe.
  • Como curación, en las 48 horas posteriores a la aparición de los primeros síntomas.
  • Para evitar las complicaciones de la gripe en caso de una persona débil a la que se le haya administrado la vacuna antigripal, pero que igualmente haya desarrollado la enfermedad.

En todos los casos, este tratamiento debe seguirse durante cinco o siete días para que resulte eficaz. Pero su eficacia es objeto de serias dudas y hoy en día sólo se utilizan en casos muy poco frecuentes.

L. Blanchot

Fuentes:

Ordre national des pharmaciens (Orden francesa de Farmacéuticos)

La gripe, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Otros contenidos del dosier: Gripe

Comentarios

Artículos destacados

¿Cómo afecta la obesidad a la pareja?
¿Cómo afecta la obesidad a la pareja?

Según los estudios, el hecho de que uno o ambos miembros de una pareja sean obesos puede tener efectos sobre la intimidad y...

Blue Monday: el lunes más deprimente del año
Remedios caseros para la cistitis
Perineo femenino: consejos para cuidarlo
Ayuda en catástrofes: el papel del psicólogo
¿Sufres alergia?

Estornudas, te sientes cansado/a, te hablan de bronquitis, de traqueítis… ¿Y si tuvieras alergia?

Hacer otros Test