Terapia sexual: en qué casos hay que acudir

¿Que es la Sexología?

La sexología estudia la sexualidad humana. Pero ¿qué es la sexualidad?: podemos decir que la sexualidad es una realidad bio-psico-social, es decir que engloba aspectos biológicos, psicológicos y sociales. Es un concepto dinámico; nuestra sexualidad no va a ser igual en todas las etapas de nuestra vida y siempre es única y distinta a la de otras personas. Y, por supuesto, está relacionado con el sexo.

Sexo no significa genitales, ni penetración, ni orgasmo, aunque engloba todo eso, es mucho más... Nacemos seres sexuales y lo seremos hasta la muerte, incluso cuando no sabemos donde están nuestros genitales o cuando no practicamos la penetración.

Así, la sexología estudia el amplio concepto de la sexualidad. No todos los sexólogos son psicólogos, también hay médicos, sociólogos, pedagogos...Además de terapeutas, somos educadores y orientadores.

¿Cuándo hay que acudir a un terapeuta sexual?

  • En general, si necesitas orientación en temas de sexualidad. Disipar dudas y mitos sobre sexualidad mejora la calidad de las relaciones sexuales¡Cuidado! No podemos resolver dudas acerca de cómo realizar mejor prácticas sexuales o que le gusta a tu pareja. Cada persona es un mundo, no se puede generalizar en gustos y preferencias y la mejor manera de saberlo es comunicarte con el otro.
  • Si tu vida sexual ha cambiado y no consigues adaptarte. Por ejemplo cambios causados por trastornos fisiológicos como los hormonales en la menopausia o cambios vitales como una separación amorosa o la llegada de hijos a la familia.
  • Si tu pareja y tu no lográis una comunicación sexual satisfactoria.
  • Si has notado una disminución notable de la libido durante los últimos 6 meses o durante menos tiempo si está afectando gravemente a tus relaciones de pareja.
  • Si tienes dificultades para llegar al orgasmo sol@ y/o en pareja.
  • Si eres mujer y no puedes practicar la penetración, "no entra", estás incómoda o incluso llega a doler.
  • Si no consigues disfrutar de las relaciones sexuales.
  • Si no logras una erección o la pierdes rápidamente.
  • Si no estás satisfecho con el control de tu eyaculación.

¿Cómo sé que mi trastorno no está provocado por una causa física?

Algunos problemas sexuales pueden ser causados por enfermedades o efectos secundarios de medicamentos. Si tomas alguna medicación es importante que leas el prospecto para descartar esta posibilidad. Por ejemplo, los anticonceptivos hormonales pueden provocar sequedad vaginal y disminución de la libido.

Una forma bastante eficaz de delimitar si hay causas físicas y tenemos que acudir al médico ante un problema sexual es preguntarnos desde cuando nos ocurre y si el problema se presenta sin excepciones.

Es decir, si un hombre tiene dificultades para mantener la erección en todas las ocasiones que hay intención de relación sexual, con todas las prácticas (sexo oral, masturbación...) y tanto en solitario como en pareja, debe acudir al médico ya que es muy posible que se deba a una causa física. Pero cuando hay excepciones, por ejemplo si la dificultad se presenta con la pareja pero no en solitario o en la penetración pero no durante el sexo oral, no es un problema fisiológico.

En cuando a los problemas de eyaculación precoz, algunas enfermedades como la prostatitis pueden dificultar la discriminación de sensaciones e impedir el control de la eyaculación pero, en general, se debe más a causas psicológicas como ansiedad y sobreexcitación o a un desconocimiento de la propia respuesta sexual.

En casos de dolor en la penetración, sí que es recomendable acudir al ginecólogo para que descarte causas físicas. Estas causas son descartadas totalmente si la mujer puede introducir dildos de tamaño similar al pene de su pareja sin ningún problema pero sí sufre durante las relaciones sexuales. Si el doctor descarta patologías se acude a terapia sexual en todo caso.

Los problemas de falta de deseo, descartando problemas hormonales, son tratados siempre en terapia sexual.

¿Cómo funciona una Terapia Sexual?

En las primeras sesiones se recoge información para conseguir un diagnóstico lo más certero posible y se parte de los objetivos del paciente para trabajar.

El trabajo individual fuera de la consulta es realmente importante, se mandan "deberes" o tareas a realizar sol@ o en pareja. La persona que viene a consulta debe tener una gran voluntad para cambiar la situación actual porque realmente es ella, con la guía del terapeuta, quién paso a paso efectuará el cambio hacia su objetivo.

El trabajo educativo es esencial, la mayor parte de los problemas sexuales vienen dados por una educación sexual insuficiente o errónea. Es necesario eliminar mitos y ampliar el concepto de sexualidad.

Una meta común a todos los trastornos es que, cuando acabe la terapia, la persona haya adquirido unos recursos que le permitan ser capaz de trabajar por si mismo su sexualidad y adaptarse a los posibles cambios en el ciclo vital.

Otros contenidos del dosier: Terapia sexual y de pareja

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