Verdades y mitos sobre el chupete del bebé

Los niños pequeños necesitan succionar

Verdad. La succión es representa una necesidad vital para los niños. De hecho, por esta razón se estimula en bebés prematuros que no la dominan. Existen dos tipos de succión: la succión nutritiva, que permite beber la leche, y la succión no nutritiva, que tiene como fin relajar al niño. La succión no nutritiva es tan necesaria como la primera.

Es recomendable esperar a que el bebé cumpla el primer mes antes de darle el chupete

Verdad. Por muy necesaria que sea la succión, no es recomendable darle el chupete al niño desde el primer día. Es preferible dejar que desarrolle el reflejo de succión, lo que puede costar a los padres, sobre todo los primerizos, que no saben interpretar el llanto de su bebé. No obstante, el lactante encontrará por sí solo algo que pueda tranquilizarlo, como el pulgar, un peluche o una manta. Si no lo consigue, podemos darle el chupete cuando haya cumplido un mes para calmarlo temporalmente.

Es mejor que tenga el chupete por la noche solamente

Verdad. Se aconseja darle el chupete únicamente estando en casa, en la cuna, antes de la siesta o por la noche, para que la dependencia sea menor. Asimismo, conviene quitarle el chupete una vez que se haya dormido.

Retirarle el chupete a un niño es muy difícil

Mito. Un niño equilibrado que crece normalmente puede dejar el chupete a los 2 o 3 años. Es verdad que algunos niños se vuelven muy adictos, pero es poco frecuente. Los padres pueden ayudarle a dejarlo poco a poco explicándole que se va haciendo mayor y enseñándole a aceptar las pequeñas frustraciones. Para ello, serán necesarios los refuerzos positivos. En ningún caso el chupete debe convertirse en un medio de chantaje ni en fuente de conflictos. Paulatinamente, el niño se irá olvidando de él hasta dejar de necesitarlo por completo.

Los niños con chupete son más inmaduros

Mito. No existe relación entre una cosa y la otra. En realidad, influye más la actitud de los padres, que deben ayudar a su hijo a crecer. Si se dejan enternecer cuando su hijo está con su "chupe" o se chupa el pulgar, le costará más dejarlo.

El niño debe dejar el chupete antes de empezar el colegio

Verdad. Lo ideal es que el niño deje el chupe a los dos o tres años. Además, en el colegio los maestros no suelen permitirlo. Según los especialistas, el niño debe haber dejado de chuparse el pulgar, como muy tarde, antes de primero de primaria, lo que es muy importante si se producen malformaciones, ya que los profesionales no podrán intervenir mientras siga succionando. Una vez retirado el chupete, conviene ayudar al niño con sesiones de relajación o, por qué no, visitas al psicólogo para que busque una posible necesidad afectiva.

A los niños con chupete les salen dientes de conejo

Mito. Si el niño ha dejado el chupete con dos años o antes, no existe ningún efecto irreversible. En cambio, después de los tres o cuatro años, el chupete sí puede provocar deformaciones graves: estrechamiento del paladar (más cóncavo) y de la mandíbula, lo que puede provocar dificultades respiratorias, alineación incorrecta de dientes e incisivos sobresalientes (dientes de conejo).

Hay chupetes que evitan los problemas de dentición

Mito. Los chupetes ortodónticos son puro marketing. Ahora bien, es preferible dar un chupete blando. Con todo, lo más importante es que el niño no lleve el chupe todo el día.

Los chupetes deben esterilizarse con regularidad

Mito. Es inútil esterilizarlos, ya que el chupete solo está cubierto de lo ya hay en la boca del bebé. Eso no quiere decir que no sea necesario enjuagarlos de vez en cuando con agua. También hay que lavarlo si se ha caído al suelo. Precisamente para evitarlo, se puede atar el chupete a una pinza pequeña, pero nunca con un cordón con el que el niño pudiera estrangularse. Por último, hay que tener en cuenta que los chupetes se acaban desgastando, por lo que se recomienda cambiarlos cada 6 u 8 meses.

El chupete es tan perjudicial como el chuparse el pulgar

Verdad y mito. Por un lado, el chupete presenta la ventaja de poder retirarse más fácilmente. Por otro, sí puede ser más perjudicial si el niño lo lleva durante muchas horas. Al chuparse el pulgar, el niño no ejerce presión, mientras que, con el chupete, debe apretarlo para que no se le caiga.

Conclusiones:

  • Es preferible esperar a que el niño cumpla el primer mes para darle el chupete.
  • Si no encuentra otro objeto que succionar, el chupete lo ayudará a tranquilizarse para dormir.
  • Lo razonable es que el niño deje el chupete en torno a los 2 o 3 años.

P. Jonquères d’Oriola

Fuente: entrevista con el doctor Claude Bourdillat-Mikol en marzo de 2018

Otros contenidos del dosier: Relaciones afectivas del niño

Comentarios

Artículos destacados

Cosméticos básicos para el bebé
Cosméticos básicos para el bebé

La piel de los bebés es muy distinta a la de los adultos, lo que hace que sea imprescindible aplicarle unos cuidados...

El suelo pélvico tras el parto
Guía Doctissimo de los pañales
Malformaciones ginecológicas: ¿afectan al embarazo?
Pérdida de un bebé: cómo superarlo
¿Qué tipo de padre será tu pareja?

Valorando algunos comportamientos de tu pareja sabrás si será buen padre. Si los resultados de este test no son positivos,...

Hacer otros Test